Sentir la serpiente en las aguas. Diana Carla

Antes de iniciar la lectura del siguiente texto,  me gustaría destacar el hecho de que esta investigación fue realizada para el espacio curricular  “Historia del Arte” de la carrera “Profesorado en Artes Visuales” que actualmente curso. Teniendo en cuenta esto, hallarán dos partes que convergen en este hilado de palabras, el primero es su parte “académica” que fue un punto central exigido por la cátedra y el segundo es el sentir que pongo en juego allí desde mi propio partir de sí. La elaboración de este tejido fue realizada a medida que las palabras iban surgiendo, las precisas, pues sentía que escribir más sería perder el sentido que tiene.

Este hilado no hubiera sido posible sin la ayuda y el tiempo de la pensadora, investigadora, maestra Adriana Alonso Sámano, quien en todo momento dispuso de su atención para que le consultara aquello que fuera necesario. La relación con Adriana, relación mediada por el amor y la verdad, el amor a la verdad, fue alimento fértil para nutrir todo este desarrollo, desde el compartir de imágenes hasta los mensajes/ audios donde charlamos respecto a algunas miradas que nos incomodaban, pues sentíamos que no hablaban desde la verdad.

Zambullirme en la mar de la cocodrila escamosa, criatura originaria de las aguas primordiales, me permitió conectarme con mi geografía, con mi mar. Mar que escucho cada mañana al despertar, desde la ventana de mi habitación y en cada esquina de mi hogar, mar patagónico. Escucho a la monstrua llamándome, invitándome a nadar a su lado, a danzar cual sirena en la humedad de la infinitud de la verdad, verdad que a una le produce placer. Gracias a Adriana aprendí que Pactli significa “gozo, alegría”, la monstrua trae consigo la alegría de la lengua materna, el gozo de saber de dónde venimos, nuestro origen materno.

Las invito a disfrutar, a gozar de toda esta mezcla, este popurrí de texto, imagen que se enraiza en el Mundo, en el Sur y el Norte que se unen en el tejido de una relación que recién inicia y que espera seguir estando sustentada por la visión de la realidad.

“La sabiduría original femenina, fluye desde el Ombligo de Luna[1], nace de la sangre y de las aguas primordiales de la madre. El origen de todo es femenino. Presencia original femenina precedente e infinita” Adriana Alonso Sámano.

1-ce cipactli – one crocodile – Lucky

Tonalpohualli, el calendario sagrado azteca, El primer día, Cipactli,. Omecihuatl. Trecena del cocodrilo.

Inicio este escrito en las profundidades de las aguas, donde hallamos a la monstruosa criatura marina, Cipactli. Ella era la única criatura acuática que existía en ese momento hasta que Quetzalcóatl- en alianza con Tezcatlipoca– la engañaron para finalmente asesinarla, con el propósito de “crear” la tierra. Utilizando su cuerpo como punto de partida, estiraron su piel para crear una superficie que posteriormente dividieron en dos y así delimitaron lo que hoy conocemos como cielo y tierra.

Cipactli en lengua náhuatl significa monstrua, tierra, origen[2]. Ella es la diosa monstruosa marina y terrestre de los orígenes, es origen de vida y del tiempo. La cocodrila- tierra con su cuerpo lleno de escamas, su espalda forma la corteza terrestre, “es la tierra misma metida en el agua, susbstancia de la vida; además su significado implica la enorme bondad de la abundancia que la tierra ofrece con la vida”[3]. Entre las apreciaciones de la  palabra Cocodrilo ( de origen griego, krokódeilos) nos encontramos con referencias mitológicas propias de las dragonas (del latín draco y este del griego δρακων, drakon, ‘víbora‘ o ‘serpiente)’, precisamente sobre su fertilidad[4]. Las aguas sagradas en las que se sumerge la diosa acuática forman parte de su fecundidad, la mantienen alejada de toda impureza. Asimismo su representación en el calendario azteca, estableciéndola como primer día[5], pues ella es materia pura, el estado inicial del todo.

Descubriendo a la monstrua

La serpiente, cocodrila, dragona[6] de la cultura mesoamericana se une a las innumerables diosas que han sido terriblemente tergiversadas por las historias contadas por los patriarcas, relatos en las que la figura de reptil es símbolo del mal, demoníaca y, por lo tanto, debe ser eliminada (Perseo asesina a la Diosa Medusa; San Jorge a la dragona de Inglaterra; en la Mesopotamia, Marduk vence a Tiamat, etc).[7]
Antes de este cambio de significado y sentido, la figura de la serpiente expresaba la sexualidad femenina[8] ( junto a otros signos como la espiral, la perla, la rosa, entre otras[9]), el placer libre de cada mujer que es clitórico[10] y que se encuentra manifestado en numerosas representaciones desde los inicios del mundo hasta la actualidad (Diosas de las serpientes de la civilización minoica, datadas hacia 1600 a. C; Coatlicue, Diosa de la falda de serpientes, y Cihuacóatl, serpiente hembra o mujer serpiente, provenientes de la civilización mesoamericana;  pinturas de las artistas Hilma Af Klint (Suecia, 1862-1946) y Georgia O’Keeffe (Estados Unidos, 1887-1986); intervenciones en la naturaleza realizadas por la artista cubana Ana Mendieta (1948-1985) , por mencionar algunos ejemplos).

La serpiente que se mueve en zig-zag, su movimiento espiralado entre tierra y agua que lo mezcla todo, trayendo consigo la armonía de la creación que está presente en el Chaos. Caos que no separa, no genera división en la vida y que no refiere al desorden ni a la confusión sino a la reunión de todos los elementos, a su coexistencia pacífica en el mundo.

Regresar a la Diosa

Cabeza de Cipactli junto a espirales

“Todas venimos de la diosa

Y a ella regresaremos

Como una gota de lluvia

Fluyendo hacia el océano” Moving Breath [11]

El misterio de sumergirnos  en las aguas misteriosas de la monstrua nos permite develar muchas verdades que no alcanzamos a ver pero sentimos, como expresa magníficamente la filósofa independiente, Bárbara Vernizi, “Los ojos de la vista no llenan toda la carne de la visión”[12]. Cipactli es la que siempre está antes[13], es el origen femenino imborrable y a la que siempre retornamos cuál espiral, cíclica e infinita; huella marcada en la piel cuál escamas de dragona.

Homenaje a Cipactli

Investigar a la cocodrila originaria de Mesoamérica trajo consigo mucha luz, mucho movimiento en la infinitud que ella manifiesta. Cipactli me regaló unas palabras hechas poesía en la inmersión[14] a sus aguas.

«Una mujer-diosa de las profundidades,

Monstrua caótica

Danza en las aguas

Movimientos del origen

Inmersa en la Mar salada encuentro tu vientre armonioso

Hogar de las entrañas, tejido de espirales y escamas

Mujer-diosa

Madre monstruosa

Abre mi sentidos a tu lengua sagrada»

Poema al origen, a Adriana Alonso Sámano

Junio 2022

Bibliografía:

  • Alonso Sámano, Adriana. 2020. “Volver a Ella: La otra en mí. Raíces originales maternas femeninas reencontradas. Un collar de perlas” http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/182793/1/TFM_Adriana_Alonso_S%c3%a1mano.pdf
  • Arrellano Hernández, Alfonso. 1995. El monstruo de la tierra: Una revisión. Religión y sociedad en el área maya. Coordinación de Humanidades UNAM.
    Barrera Vázquez, A. 1976. La ceiba-cocodrilo. Anales Del Instituto Nacional De Antropología e Historia.
  • Rivera Garretas, María-Milagros. 2020. El placer femenino es clitórico. Colección a Mano, Edición Independiente.
  • Rodrigañez Bustos, Casilda. 2009. Pariremos con placer.  Ediciones Crimentales S.L
  • Verzini, Bárbara. 2021. La madre en la mar. El enigma de Tiamat, Verona-Madrid, Colección a Mano, Edición Independiente. Traducción del italiano de María-Milagros Rivera Garretas.

[1] Adriana Alonso Sámano hace mención en su texto sobre el origen de México, haciendo referencia a las palabras en náhuatl: Meztli: Luna, y Xic: Ombligo: En el ombligo de la Luna.

[2] Traducción de Alfredo Barrera Vázquez en La ceiba-cocodrilo, 1976.

[3] Ibídem, p. 205

[4] Arrellano Hernández, Alfonso. El monstruo de la tierra: Una revisión. Religión y sociedad en el área maya, 1995.Coordinación de Humanidades UNAM. p.16

[5] Cipactli es el inicio del Tonalpohualli, el calendario sagrado azteca, característica que se repite en la mayoría de las civilizaciones mesoamericanas.Fuente: Wikipedia. Revisada el 01 de Julio de 2022

[6] Arellano Hernández menciona en su texto que en la plástica prehispánica era común mezclar elementos de diferentes animales o plantas para formar un solo ente.

[7] Amplía este hecho Casilda Rodrigañez Bustos al referirse a la desaparición de la serpiente en Pariremos con placer, 2009.

[8] Ibídem

[9] María – Milagros Rivera Garretas. 2020. El placer femenino es clitórico. Colección a Mano. Edición Independiente.

[10] Ibídem

[11]Letra de la canción “We All Come From The Goddess“ interpretada por el grupo femenino, Moving Breath. Traducción revisada el 30 de Junio del 2022 (https://www.letras.com/moving-breath/539040/traduccion.html)

[12] Ver Verzini, Bárbara. 2021. La madre en la mar. El enigma de Tiamat.Colección a Mano. Edición Independiente.

[13] Esta idea la desarrollan varias autoras, algunas de ellas son: María-Milagros Rivera Garretas; Barbara Verzini; Andrea Franulic Depix; Adriana Alonso Sámano.

[14] Así titula Bárbara Verzini uno de los capítulos de su libro.


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