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Escritos de Feministas Lúcidas

Un Viaje hacia la Radicalidad. Mi experiencia de lectura de la Segunda Galaxia Espiral. Andrea Franulic Depix

El rugido de Tigresa intergaláctica de Mary Daly me llega como oleadas de Gran Viento a mis oídos, trayéndome revelaciones de lo Profundo femenino, medida del Mundo. Interpela mi presente, equidistante al suyo, en el sentido Espiral del Tiempo. Atravesamos juntas, rugiendo, la Segunda Galaxia de su Viaje Deslumbrante (1); ella, a principios de los años setenta; yo, a finales de 2022. Cuando una mujer -Comadre y no secuaz- ruge, dice la verdad salvajemente. Rugir en femenino es decir la verdad salvajemente.
En la Segunda Galaxia, esta verdad emerge desde lo Profundo femenino gracias a Momentos de Ruptura y Re-Invocación para Re-Convocar los Recuerdos Originarios. El Viaje que toda mujer que se identifica con las mujeres realiza, implica Momentos de Ruptura con las falsedades patriarcales, sedimentadas en sus doctrinas, ideologías, discursos e instituciones. Consiste en Des-cubrir que quedarnos “metidas dentro” es una contradicción que terminará por asimilarnos, suprimirnos y eliminarnos. En la Primera Galaxia, Mary Daly piensa que es posible reformar la Iglesia a favor de las mujeres, y escribe “La iglesia y el segundo sexo”. Ahora, en la Segunda, se da cuenta de que esta idea es tremendamente moderada e igualitarista, una propuesta fagocitadora para nosotras, como todo lo reformista, como todas aquellas ideas feministas que intentan “mejorar” el sistema desde dentro.
¿Qué puedes mejorar de una estructura que en sí misma constituye la negación de la palabra de las Mujeres Salvajes? Solo es posible ir más allá, donde nos encontramos las Comadres hermanas, hermanadas en un rugido polifónico y polirrítmico; solo es posible situarnos en los Límites, para estar al acecho de las trampas mortales y demoníacas de los patriarcas misóginos y, al mismo tiempo, Re-Invocar nuestro Pasado Profundo. La iglesia solo puede contener mentiras, porque el padre, el hijo y el espíritu santo constituyen la usurpación e inversión de la Trinidad femenina, la eliminación de la relación nuclear de la madre y la hija.
Mary Daly, en la Segunda Galaxia, rechaza el destino de transformarse en una mujer-cuota de la iglesia y de la academencia, se lanza de lleno a la Piratería para Contrabandear los Tesoros que nos pertenecen a las mujeres, y esquiva los falsos dilemas que le colocan en su camino los patriarcas para dejarla atrapada como feminista de pacotilla. Para esto último, inventa la Tercera Opción Trascendental, aquella que supera el dilema “mirándolo de frente, atravesando los velos del engaño, Nombrando el juego”. De esta manera, sube al púlpito en la iglesia de Harvard a dar un sermón sobre el Éxodo que es un anti-sermón, y va sostenida por sus amigas Comadres, las Tigresas; escribe una introducción para la nueva edición de La iglesia y el segundo sexo que titula “Introducción feminista post-cristiana”; dicta, en los Límites de la academencia, cursos de feminismo radical en diferentes asignaturas, cada vez más repletas de alumnas. Todas estas acciones nacen de invitaciones de los patriarcas con la finalidad de asimilarla como mujer-cuota, sin embargo, rehuírlas implica caer en un auto-borrado/eliminación/silenciamiento. Entonces, decidió estar en cada una de estas instancias, encontrando una Tercera Opción Trascendental, que ahora yo solo enuncio, pero ella describe con viveza, color y detalle en los pasajes de esta Galaxia.

Son los años en que el Movimiento de Mujeres se revela con toda su potencia y Ginergía, la Hermandad de las mujeres que se identifican con las mujeres se siente en todas partes, se huele en el aire, se refleja en las auras de todas, se saborea en las palabras, ilumina las miradas con su brillo característico y eriza los poros de la piel, superando con creces el letargo mortal del Momento anterior, producido por la afasia, amnesia y apraxia impuestas por la falocracia, trayendo consigo la Promesa Incumplida y Rota para las mujeres que entraron a la universidad en los años cincuenta. Ya sabemos que, de este incumplimiento, Mary Daly intuitivamente se zafó, guiándose por las Mareas de su Mar Subliminal.
El amor entre mujeres, la ‘existencia lesbiana’, se asoma en esta Galaxia encarnada en la relación con su amiga, con quien compartirá amorosamente durante dos años, pero es en la Tercera donde se hilará de manera firme, creativa y deliciosamente sensual: el Tabú Terrible, el Tabú Total. La amistad de Adrienne Rich, a quien conoce en estos años, que abarcan de 1971 a 1974, aparece todavía como un pendiente que, me imagino, tendrá su desarrollo después. La conmueve mucho una de sus poesías. También Rich está en su propio Viaje, creo que, en su caso, hacia la ‘lengua común de las mujeres’ y hacia el ‘continuum lésbico’.

Si la Primera Galaxia Espiral está marcada por la publicación de La iglesia y el segundo sexo, la Segunda lo está por Más allá de Dios Padre. En este salen a la luz varios mecanismos u operaciones que los eliminadores malignos estratégicamente perpetran para apagar nuestra llama interior y hundir en el olvido lo profundo de nuestra verdad radical, nuestra potencia femenina, energía creadora infinita. En sus libros al acecho, la autora devela estos mecanismos con riguroso esmero académico, conocedora como es de la teoría patriarcal teológica y filosófica, dejando al descubierto las absurdas abstracciones del raciocinio masculino y sus engaños contra nosotras, y esquivando la metodolatría de la academencia. También metaforiza en femenino los nombres que necesitamos para hacer emerger la realidad y tocarla. Creo que esta lectura de Ex/Órbita nos permite, como lectoras intuitivas y salvajes, familiarizarnos con estos nombres metaforizados y recuperados desde el significado original de las palabras, su étimo, descomponiendo los prefijos necesarios con guiones elocuentes y sintiendo la sustancia táctil de sus raíces, que nos hace Re-Membrar el origen del sentido primario, elemental y natural de la Lengua Materna: transfiguración que se hace visible en su Brujedario.
Es tal la fragmentación que de nuestras vidas han hecho los eliminadores, que necesitamos todas las conexiones necesarias para salir de la confusión, contradicción, ignorancia y desorden simbólico. A Daly le interesa hacer estas conexiones y las voces de las mujeres autoidentificadas como mujeres le llegan del pasado y el futuro para decirle que siga escribiendo. Hay un pasaje especialmente emotivo que me gustaría leerles, está al final de la página 250 y dice así:

Todas esas mujeres estaban en esa habitación conmigo en ese momento, y todavía están conmigo Ahora. Decían, están diciendo: “Presta atención a esto. Es muy importante que lo entiendas. Ayúdanos a entender. Analiza esto. Dilo. Rabia. Llora. Ríe. Crea un lenguaje para expresar lo que esto significa. Muestra las conexiones. Haznos ver las conexiones. Todas hemos estado aquí. En las mesas de reuniones. En las mesas de comedor. A Nosotras, que somos tan capaces, nos llaman ‘incapaces’. Pon tus propias cartas sobre la mesa. No estás sola. Nunca estarás sola. Estamos contigo. Somos tú. Siempre estaremos contigo. Incluso cuando no entendamos, o cuando tú no entiendas, estamos contigo. Escribe. Por favor, sigue escribiendo”. Y así lo hice, desde luego. Por supuesto que lo hice.

Sin desmerecer nada de su obra Más allá de Dios Padre, Daly reconoce que se le ha quedado sin enlazar una importante conexión, en la que repara una vez que el libro ha sido publicado. ¿Por qué hablar de Dios si es la Diosa? Dios y Padre son una misma conjunción que usurpa e Invierte a la Diosa y a la Madre, que son antes y contiguas, porque las sociedades pre-patriarcales nunca han sucumbido, se han perdido en el Olvido del primer plano superficial de los padres, pero, en lo Profundo, siempre han estado aquí y en cada una de nosotras.
¿Cómo no lo he notado?, se pregunta Mary Daly a principios de los años setenta, además de reparar en otras operaciones inclusivas del lenguaje y, por lo mismo, tramposas y falsas. Yo me pregunto también, cómo algunas feministas, en estos Momentos Espirales que vivimos, siguen diciendo Dios. Y es en este mismo movimiento reflexivo que la autora cuestiona la palabra humano, porque esta es igual a hombre. El Viaje acá me ha remecido en mi presente, es cuando le he estrechado la mano fuertemente en este punto equidistante de la Espiral del Tiempo de mi lectura, pues el término ‘lenguaje inclusivo’, que se escucha en los espacios academentes de hoy, en los que me muevo a diario, me ha parecido siempre una trampa mortal de los eliminadores demoníacos… ahora lo digo con estas palabras.
No solo se trata de morfemas de género gramatical, sino de palabras que, en sí mismas, son inclusivas, o pretendida y falsamente neutras, como algunas que Mary menciona: dios, androginia, homosexualidad y, como he dicho, humano. Podríamos sumar más a la lista, por ejemplo, género o expresiones como “violencia de género”, etc. Respecto de la palabra humano, he pensado en mi amiga Adriana Alonso Sámano, quien ha desechado esta palabra y ha planteado que somos Criaturas Maternas (2). Me llena de sentido. Ella que pasó por el humanismo, yo que enseño en humanidades, sabemos cuán androcráticos y androcéntricos son estos espacios. Entonces, la Diosa y no dios, Criaturas Maternas y no humanas.
Vamos tejiendo los hilos originarios al recuperar la Lengua Materna que dice la verdad, porque no separa las palabras de la realidad; la madre, o quien por ella, enseña dicha correspondencia desde que habitamos su tibia y resguardada matriz. Además, Criaturas Maternas nos aúna, en una misma danza intergaláctica, con las otras especies y con la naturaleza toda. La depredación de todo lo vivo que ha hecho el patriarcado necrofílico será una preocupación política y radical de Mary Daly que, en la Segunda Galaxia, se atisba, en especial por su ida a Richland, una “ciudad patológicamente pro-nuclear” donde la gente vive en un “espacio-tiempo muerto”, no obstante, esta preocupación tendrá su fuerte desarrollo en Momentos Espirales posteriores.
Criaturas Maternas nos hermana a todas las especies, sobre todo a las mamíferas, que maman de las mamas, y que se comunican a través de la empatía, como nosotras con la madre, o con quien esté en su lugar, en nuestros primerísimos meses de vida. La empatía fue el método de conocimiento que usaron las Brujas, método guiado por la diosa Hera y no por el dios Hermes, usurpador de los caminos, y que Edith Stein en 1916 le dedica su tesis doctoral, definiendo la empatía como una cualidad relacional de toda criatura viviente (3). Como en la naturaleza existe la riqueza de la disparidad, podemos decir que convivimos en el planeta las Criaturas Maternas Elementales, usando palabras de Adriana y Mary, y nosotras (os), sin dejar de ser Elementales, las Criaturas Maternas Simbólicas, uniendo palabras de Adriana y Luisa, Luisa Muraro. Pues la diferencia sexual, en nuestra especie, es cuerpo y lengua juntas, biología y semiología indisolubles, confluencia de naturaleza y cultura, cuya depositaria y continuadora es la diferencia femenina. Criaturas Maternas en femenino: hembras y Fembras. Nosotras, Ser-Siendo Fembras. Etimológicamente, ‘femenina/o, feminidad’ derivan de ‘hembra’, asimismo, la h fue antes f en la historia del español (4).
Para ir cerrando, leo el pasaje sobre lenguaje inclusivo y el pseudogenérico que tanto me removió, está en la página 235 y dice así:

De hecho, estas tres palabras, androginia, Dios y homosexualidad, son todas falsamente inclusivas y todas infravaloran la Realidad/Realeza Femenina. Todas ellas funcionan para asimilar, disminuir y sacrificar el Yo de las mujeres en aras de algo que se imagina más universal, o más grande o mejor. Todas subestiman y omiten la Fuerza, Originalidad, el Poder Creativo, el Orgullo Femenino. Todas ellas sirven para engullir el ser-siendo de las mujeres en un sistema falocrático de lenguaje, pensamiento y comportamiento.

Te estrecho la mano, Mary, en este Viaje Espiral, guiadas por el Gran Viento y el rugido de tu Voz de Tigresa, mientras en un aula universitaria cualquiera, entrando ya el año 2023, en este territorio llamado Chile, una profesora cualquiera deja caer pesados, abrumadores y aturdidores ladrillos de su boca, falseando su Ser-Hablando con el uso del lenguaje inclusivo en su versión pseudogenérica, anulándose a sí misma. Adoptando el sentido del humor masculino, falsifica su Ser-Riendo, escindida en abstracciones absurdas, en el desorden simbólico que es la locura femenina, actuando de mala fe y convirtiendo el aula en un espacio academente, a vista y paciencia de alumnas y alumnos, que creen que hablar así no está del todo tan mal, total, los géneros gramaticales son un mero accidente de un lenguaje arbitrario y desmotivado, como les enseñó la patriarcal ciencia lingüística.
Tras este uso eliminador de la diferencia femenina se despliega una serie de conocimientos mentirosos, que fragmentan cuerpo y palabra, cuerpo y mente, cuerpo y alma, naturaleza y cultura, privado y público, pasivo y activo, animal y humano, y femenino y masculino, estos últimos proyectados como atributos con vida propia que vuelan por el éter (5), duplicación que subyace al término androginia y al uso del lenguaje inclusivo pseudogenérico. Se despliega un sinfín de conocimientos falsificadores de la experiencia femenina, de nuestras genealogías, de la autoridad materna y su obra, mediante las dicotomías propias del pensamiento patriarcal, de la ley del padre, de la racionalidad griega, inclusiva, edulcorado todo de profesionalismo y progresismo: educación sin relación, sin alma, sin sangre en las venas, sin autenticidad. Son las clases academentes y metodocráticas, clases en el Primer Plano Superficial de los Padres, naturalizadas: no se ven, no se cuestionan, se aceptan sin chistar y pueden ocasionar la muerte en vida de las jóvenes y los jóvenes.
No hay versión del lenguaje inclusivo que nos sirva, Mary, el concepto mismo está inundado de violencia hermenéutica. Ni siquiera nombrar el morfema A, con o sin el morfema O, si es un nombrar que se queda en la superficie lingüística o que intenta la engañosa igualdad; ni nombrar el morfema E para incluirnos a todEs, pues nos vuelve a eliminar a las Fembras; ni nombrar O, A y E, que confunde diferencia sexual de lo profundo, con identidad de género de lo superficial; identidad que usurpa, invierte e imita; borra, elimina y silencia. Yo te estrecho la mano, equidistantes en nuestros presentes, cuando enseño en mi aula, libre de academencia, un aula creativa y creadora, sexuada en femenino, cuando traigo los hilos de oro del Pasado Profundo, matrilineales, de la Lengua Materna, y mis alumnas y alumnos se regocijan con todos los Tesoros que les llevo, que he Contrabandeado, como profesora Pirata, Salvaje y rugiente.

Santiago de Chile, primavera de 2022.

(1) Mary Daly, Ex/Órbita. Un Viaje Deslumbrante. Traducción al castellano de Carmen Martín Rojas. Publicado por Sabina Editorial (Ana Mañeru Méndez y Carmen Oliart), Madrid, 2022.
Este texto lo he escrito en el marco de las conversaciones organizadas por Sabina Editorial y Feministas Lúcidas en torno a las cuatro galaxias en que se divide este libro de Mary Daly.

(2) Ver su texto Nacer y seguir naciendo de Ella. La Esfera infinita en la Tierra, en el n°62 de la Revista Duoda, 2022.

(3) Las referencias a las Brujas, a Hera y Hermes y a Edith Stein provienen de diferentes textos que he leído de María-Milagros Rivera Garretas. De Hermes usurpador, la autora también deriva el concepto de ‘violencia hermenéutica universitaria’.

(4) Adriana me trajo y me hizo recordar este cambio fonológico en nuestra lengua, luego que me hiciera un comentario, lleno de augere, sobre mi participación en una conversación a la que me invitó Marisol Torres en el contexto de un ciclo de conversaciones que tituló Las Palabras que Adivinan. Yo hablé allí de la etimología de la palabra ‘feminidad’.

(5) Para esta idea de lo femenino y lo masculino como atributos, ver María-Milagros Rivera Garretas, El amor es el signo. Educar como educan las madres, Sabina Editorial, Madrid, 2012.

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Primera Galaxia Espiral Ser – Hablando: Momentos de Profecía y Promesa

Por Ana Mañeru Méndez

Gracias por aceptar la invitación de las Feministas Lúcidas y de Sabina editorial para dialogar y compartir los hallazgos que vamos haciendo cada una en Ex/Órbita. Un Viaje Deslumbrante,de Mary Daly. Ella Es-siendo una feminista radical que ha empeñado su vida en nombrar y mostrarnos un camino al que llama filosofía feminista elemental.
Empezaré comentando algunas de estas palabras que ella nos da para que las renombremos cada una de nosotras y las hagamos nuestras sin repetir y sin convertirlas en dogmas cerrados o en letra muerta.
1 – Ser – siendo: Es lo que ella hizo, a su manera, con su vida y lo que quiero hacer yo, a mi manera, con la mía: Ser-siendo,inspirada en ella pero sin copiarla, porque eso sería Ser-copiando y cuando copias no eres.
2 – Feminista:de verdad, no de pacotilla, como ella escribe con la gracia de la que no está sujeta a leyes impiden la libertad a las mujeres y de todo el mundo. Feminista entonces, para mí, es la que se mueve Ex/Órbita en caminos de libertad femenina que no son lineales ni predefinidos sino espirales abiertos e impredecibles, porque responden a la vida, a todo lo vivo.
3 – Radical: algo muy bueno que hemos aprendido de las que van a la raíz de las cosas, a lo Profundo, como nombra Mary Daly. A lo que está debajo de la capa superficial de engaño que pretende ocuparlo todo y suplantar la realidad, escondiendo lo verdadero, lo genuino.Así que, para mí ser radical es no conformarme con explicaciones superficiales y buscar hasta entender.
4 – Filosofía: amor a la sabiduría, así de simple, un amor que está al alcance de cualquiera sin tener que pasar por los filtros de la academencia de la que también habla Mary Daly. El amor al saber y a la verdad no pertenece a nadie, pero siempre está a disposición de quienes lo practican. Mi amiga Saide Sesín me descubre una nueva palabra que desmonta con humor la erudición arrogante y autocomplaciente de quienes se dicen intelectuales. Ella dice: ¿Intele-Cuál? ¿Intele-Cuáles?
5 – Elemental: lo que nos constituye, los elementos primigenios, básicos, imprescindibles que hacen posible la vida y no la destruyen como hace el patriarcado, esa forma necrófila de sociedad, en la que toda institución legitimada está exclusivamente en manos de los hombres y de algunas mujeres secuaces seleccionadas. La sociedad caracterizada por la opresión , la represión, la depresión y la crueldad. Para mí, el patriarcado ya ha llegado a su fin porque muchas mujeres y algunos hombres ya no le reconocemos autoridad, pero todavía quedan muchos patriarcas violentos con poder que dañan todo lo vivo, lo elemental, en particular a las mujeres.
Hasta aquí unas cuantas palabras que podemos multiplicar recreándolas conforme a nuestra experiencia y abriendo mundo femenino sin dejarnos asimilar ni borrar.
La publicación de Ex/Órbita en lengua española y su lectura compartida es un Viaje, que quiere continuar el de Mary Daly por cuatro Galaxias. Es un trabajo de Hilanderas, de Brujas y Comadres que seguimos las enseñanzas de nuestras Ancestras, madres, tías , abuelas y autoras del pasado, pero también de nuestras Contemporáneas, hermanas, amigas, hijas, sobrinas y creadoras de mundo más allá de donde alcanza el imperio del terror de los patriarcas que se resisten con violencia a perder su dominio.

El símbolo que está en la cubierta del libro es una Labrys, la que usa Mary cuando decide contrarrestar el patriarcado siendo una mujer identificada como mujer, guerrera y filósofa. Labrys,es el hacha sagrada de doble filo de las Antepasadas y también de las feministas del Ahora. Es un símbolo femenino que nos acompaña y nos sirve para conseguir lo que necesitamos y queremos: recordar, saber, hablar y actuar como mujeres en favor de las mujeres. Una Labrys no es un arma del amo, porque no se lucra con la sangre ni con la destrucción, no mata la vida en ningún sentido, sino que Des-cubre, Des-vela, Des-tapa, Des-plaza, Des-hace la mentira y la violencia patriarcales y Re-establece el orden con sentido de la vida, que es el orden de la madre, derivado del hecho elemental y grandioso de que todas y todos nacemos de mujer. Es un orden que ama la libertad femenina, necesaria para que se dé también la masculina, donde lo primero es cuidarse y cuidar para vivir sin hacer daño y con felicidad.
Mary Daly, la Marinera del Mar subliminal, la Moradora de los Límites, la Extranjera, como ella se nombra, nos trae muchas de estas palabras que estoy diciendo como una pista para Re-Nombrar lo que cada una siente y para Ser- Hablando unas con otras. Para volver a Ser- siendo y dejar de ser muriendo, atrapadas en las trampas patriarcales.Ella nos hace una invitación Furiosa y Salvaje a Nombrar. A que nombremos cada una y cada vez. A Nombrar sin repetir, incluso lo que parece sublime como este libro, porque cada mujer que Nombra inicia algo Nuevo, su propio viaje, su aventura con ella misma y con otras, que es I-rrepetible.
De este libro, que es mucho más grande que yo, como escribió una vez Clarice Lispector, yo quiero hacer público mi agradecimiento a Mary Daly, por la inspiración que ha traído a mi vida y quiero compartir mi entusiasmo por este hallazgo. Lo vivo como un regalo inagotable que llegó a Sabina editorial de la mano de Carmen Martín Rojas,que lo estaba traduciendo por amor a las mujeres, sin interés de fama o de dinero, solo para devolvernos a todas tesoros que nos han robado.Carmen llegó a Sabina editorial de la mano de las Feministas Lúcidas de Chile, Andrea Franulic Depix y Jessica Gamboa Valdés. Las tres han creado y han mediado para que este libro esté ahora a disposición de todas en castellano/español, gracias a la excelente traducción de Carmen. Cada una podemos encontrar aquí hilos precisos, preciosos y reconocibles que reconectan nuestras vidas con la propia, con la de Mary Daly y con las de otras mujeres. Así podemos recomponer las redes que nos sostienen, los Tapices de la vida, como ella llama al vivir auténtico.Los Tapices del Paraíso de los que habla Emily Dickinson.
A mí este libro, como dije la primera vez que lo presenté, me ha dado una vuelta al alma cuando ya no lo esperaba y, sobre todo, me ha dejado abierta y preparada para volver a dársela tantas veces como sea necesario. Dispuesta para dejar caer lo que había ido convirtiendo en supuestas certezas, solidificadas y estériles. Dispuesta para ver con ojos nuevos cada vez que tengo/siento una Revelación.
De hecho, de la mano de Mary Daly , he empezado un cuaderno al que he llamado Cuaderno de Revelaciones, justo para no olvidar, para no enmudecer, para no quedarme paralizada. Y voy apuntando todo lo que me revela algo, aunque a veces parezca solo un destello fugaz y tenga la tentación de quitarle importancia y dejarlo escapar. He aprendido que si no lo apunto y no lo hablo con otras se me escapa como el agua entre los dedos. Por eso estas reuniones virtuales y otras presenciales.
Muchas feministas ya están leyendo Ex/Órbita y agradezco mucho sus comentarios. Las hay entusiasmadas desde el principio al final. Las hay resistentes a esa manera de escribir de Mary Daly en espiral, yendo y viniendo, Fuera de Órbita, que es como vivimos de hecho el Viaje deslumbrante que es la vida. Una manera de escribir que puede llevar a pensar que se está repitiendo, y esto lo dicen algunas lectoras. Yo lo comprendo porque también lo pensé al principio, pero ahora he entendido que me ha ocurrido porque nos enseñaron desde niñas a escribir y a leer linealmente, con unas reglas rígidas que impiden saber y entender la realidad, ya que están hechas sobre todo para aprender a repetir. Son reglas más de hombres que de mujeres,porque que a la mayoría de ellos todavía les cuesta hacerse cargo de lo vivo y de responder a ello más allá de reglas establecidas.
Releyendo, me he dado cuenta de que es una maravillosa estrategia de Mary Daly para que te detengas y seas capaz de desviarte de los caminos cegados de antemano y que no llevan a ningún sitio, pues son autorreferenciales, te hacen dar vueltas y vueltas en órbitas prescritas para que creas que estás viajando o creando, impidiendo que lo hagas de verdad.
El Viaje de Mary Daly es su autobiografía contada como el viaje de una parte de su vida, en el que va recorriendo cuatro galaxias mientras crea/escribe sus cuatro primeros libros con una gran libertad.
En La Primera Galaxia (1928- 1970) Momentos de Profecía y Promesa, de la que hablaremos hoy, aparece pronto su deseo de ser Filósofa y de su Misión Rompe-Tabúes. Ella quiere romper el Tabú terrible contra el vínculo femenino que supone el contacto físico y emocional directo entre mujeres. En esos años viaja a Europa y todavía se siente “una minoría cognitiva de solo una”, aunque intuye que hay otras como ella, no tienen todavía contactos entre sí, ni tienen las palabras ni las redes necesarias para reconocerse unas con otras. Sin embargo,se da cuenta de que tiene un sentido de orientación que la guía. En esta Galaxia ya ha decidido ser escritora y empieza a preparar su primer libro La Iglesia y el segundo sexo.
Está a punto de saltar de las órbitas del sistema patriarcal y sus códigos, y de nombrar sus conexiones: la religión de los padres, el sistema de cuotas para las mujeres, las estrategias de borrado, inversión y asimilación desde la academia, a la que pronto llamará academencia.
Ella desmonta las farsas de cada una de estas órbitas y se adelanta a su tiempo decidiendo, por ejemplo dejar morir en paz a su madre y escribirlo así, o conectando los problemas ecológicos con el patriarcado, porque se da cuenta de que la destrucción del medio ambiente y la opresión de las mujeres están vinculados.También distinguiendo lo que llama el Mar de conocimiento subliminal de las mujeres bajo el patriarcado,para que no se confunda con las teorías de moda del “inconsciente colectivo” del psicoanálisis, que son opresivas para nosotras.Y así, sin dejar de navegar Ex/Órbita, salta a la segunda Galaxia espiral, de la que hablaremos en el próximo encuentro.
Esta ha sido mi lectura de la primera Galaxia y ahora os paso la palabra para oír y aprender más y más con vuestra lectura de Mary Daly. Con las palabras que os han tocado el alma y el cuerpo, el cuerpo almado como yo lo llamo, con los descubrimientos que os han inspirado, con lo nuevo que habéis visto, con lo que os ha cambiado con el placer de leer a otra que abre puertas y enciende la luz para que tú te las compongas con las mujeres con las que compartes tu vida no olvidando, hablando y actuando en lo que esté en tu mano como tú consideres mejor.

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La inversión patriarcal de la E. Rayén Mancilla Lorca

El mal llamado “lenguaje inclusivo” está posicionándose cada día con más fuerza en las instituciones, sobre todo en la academia. Este consiste mayormente, en cambiar el pseudo-genérico universal -O (todos, ellos, nosotros, etc) por otro pseudo genérico universal -E (todes, elles, nosotres, etc). La demanda de este cambio en la lengua, viene desde el sector de las “disidencias sexuales” o ahora llamadas “disidencias sexo-genéricas”, en nombre de la tan manoseada inclusión. Sin embargo, como plantea Andrea Franulic “la -e no está tampoco visibilizando lo femenino, al contrario, también lo absorbe (lo incluye). En el español, la -e es un morfema que expresa un predominio del masculino: estudiantEs, profesorEs, pescadorEs, doctorEs, etc”. Esta modificación forzada de la lengua, supuestamente recoge un reclamo histórico de inclusión de parte de las mujeres feministas y nos intentan convencer de que nos resuelve el problema; ya que una vez que se instale, por fin estaremos incluidas en este lenguaje modificado. Nada más lejos de la realidad; de hecho, es sólo un engaño más. La imposición del “lenguaje inclusivo” es un engaño patriarcal, propiciado por lo que la autora Mary Daly llamaría “los métodos de mistificación masculina” de los que se sirve el patriarcado, esta vez para mantenernos absorbidas e invisibles en la lengua.

La autora Mary Daly (1978), en su libro Gyn/Ecology, analiza el patriarcado como una religión y discute cuatro métodos que son esenciales en lo que ella llama “el juego de los padres”-patrones demoníacos incrustados en nuestra cultura. El primer método correspondería al borrado de las mujeres, este se aplica en la imposición del “lenguaje inclusivo”, ya que la utilización de la -E primero que todo borra a las mujeres; en ninguna parte se nos nombra con la -A, morfema que realmente nos visibiliza. El en segundo método correspondería a la inversión, donde los patriarcas dan vuelta la realidad; ahora, los disidentes sexuales, que incluye a hombres gays, hombres “trans-identificados”, hombres “no binarios”, son los “verdaderos invisibilizados” en la lengua; no las mujeres, que hemos sido absorbidas una y otra vez en estos pseudo-genéricos-universales. El tercer método que esta autora presenta, es la falsa polarización, que se puede apreciar en la narrativa del lenguaje inclusivo, ya que intentan mostrarnos el uso de la -O con la -E como si fueran dos opciones contrarias, cuando en la realidad son lo mismo, ya que los dos expresan predominio de lo masculino. El cuarto método que Mary Daly descubre, es el divide y conquistarás; así la controversia del uso de la -E nos mantiene a las mujeres divididas y peleándonos entre nosotras; ya que unas defienden el uso de la -E como inclusivo o como lo políticamente correcto; mientras que otras, lo criticamos, por ser más de lo mismo. Como dice Mary Daly “las perspectivas patriarcales, funcionan como agendas escondidas selladas en la textura del lenguaje, enterradas en los mitos de inversión que controlan la lógica poderosamente, porque no son reconocidas” (13). Por esto, la importancia de estar atentas y levantar críticas a la exigencia del uso de la -E como el nuevo pseudo-genérico universal, ya que así podemos sacar a la luz la perspectiva patriarcal que esta demanda intenta esconder.

En conclusión, la imposición del “lenguaje inclusivo” es un artificio más del patriarcado. De ninguna manera nos resuelve algo a las mujeres; sino más bien, viene nuevamente a reformar y afirmar la misma dominación de la subjetividad masculina como la universal en el lenguaje, sólo que esta vez lo hace de la mano de la -E. Los patriarcas, carentes de imaginación, utilizan los mismos métodos una y otra vez, para así mantener su dominación; por ello, es importante conocer sus métodos, de esta manera cada vez se vuelven más evidentes y podemos verlos claramente.

Bibliografía:

Franulic, Andrea. “La “E” nos excluye y menos mal”, https://andreafranulic.cl/lenguaje/la-e-nos-excluye-y-menos-mal/

Daly, Mary. Gyn/Ecology. Boston: Beacon Press, 1978.

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El Brujedario: Un diccionario poético-político de Brujas. Ana Mañeru Méndez.

Vitoria, 19 mayo 2022

La Filósofa feminista radical Mary Daly (1928-2010), durante toda su vida rescató el sentido original y mágico de las palabras, jugó con ellas y las recogió en 1985 en su libro Wickedary, el  Diccionario de Brujas que después nos ha inspirado a muchas. Ella lo subtituló : “Primer Nuevo Brujedario Intergaláctico de la lengua inglesa de las Hilanderas”.

Este libro todavía no está traducido al castellano ni al euskera pero, mientras llega, podéis encontrar un avance del mismo en Ex Órbita. Un Viaje Deslumbrante, otra obra de Mary Daly, que acabamos de publicar en Sabina editorial y que nos ha entusiasmado por su lucidez y su libertad.

Agradezco mucho a nuestra admirada Poeta-Bruja Elisa Rueda, por invitarnos a esta Fiesta de las Palabras  que es Poetas en Mayo, y también a las mujeres de la Casa de las mujeres y a Sorginenea de Vitoria-Gasteiz por invitarnos a este aquelarre de Brujas, junto a Alba Pérez que nos acompañará Invocando a las Antepasadas, las Sabias, las Rebeldes, las Diosas, las Madres, las Comadres y demás mujeres Libres del Ahora, que andamos sueltas, ligeras, pero también de la mano, por nuestro Mundo, el que se escribe con mayúscula.

Pretendo que hoy busquemos la magia escondida en las palabras, según hemos aprendido de Mary Daly, invocando a las Ancestras para que nos guíen en la vida y en la escritura y para que nos protejan a nosotras y a todas las mujeres de la violencia de la sociedad patriarcal, que ella llama sado-sociedad porque se nutre del sadismo y mata el amor. También la llama sociedad necrofílica, porque se nutre de la destrucción de la vida y perpetúa las guerras y la muerte.

Lo haremos lo mejor que sepamos y podamos cada una despertando nuestros sentidos y saberes Elementales de oír, ver y tocar, leer, crear y hablar jugando con treinta cartulinas Elementales que hemos recortado y escrito en casa para esta ocasión con la inspiración de Mary. Muchas de nosotras desconfiamos de las conferencias magistrales o de los discursos con una tesis inicial, un desarrollo más o menos largo e ilustrado y unas conclusiones a modo de síntesis o confirmación de la tesis planteada.

A mí me gusta más invitar y que me inviten a pensar juntas sobre lo que nos ocupa y preocupa, sobre lo que consideramos verdaderos agujeros negros de esta sociedad, sin necesidad de mucho artificio porque lo verdaderamente importante, lo esencial, es sencillo. Es Elemental en el sentido más Profundo de esta palabra. Está conectado con los Elementos que nos permiten vivir, la Tierra, el Agua, el Aire y el Fuego. Yo añadiría también con el Amor, o como queramos llamar cada cual al sentir originario de cada criatura que nace vinculada a la mujer que le da el ser y la palabra y a través de ella al mundo.

En casa he preparado este encuentro como la maestra de primaria que fui durante una etapa en la que, dicho sea de paso, tuve el trabajo en el que más he aprendido durante toda mi vida laboral.

He recortado cartulinas de mi color favorito que es el lila, desde que entendí que era feminista por necesidad vital y por deseo de vivir en un mundo más acogedor, es decir, más femenino. En las cartulinas están escritas palabras inspiradas en el libro Ex -Órbita de Mary Daly, de las que iremos hablando en este encuentro. Os pedimos que participéis cuando oigáis una palabra que tengáis en las cartulinas para leerla en voz alta y leer también lo que dice por detrás o lo que penséis  vosotras, También que escribáis y guardéis lo que os sugiere.

Todo lo que se nos ocurre vale la pena compartirlo, darle la importancia que tiene y no olvidarlo porque nos servirá para entender muchas cosas más. Son rayos de luz y de inspiración que nos han enseñado a acallar haciéndonos creer que no tienen importancia, invitándonos a tirarlos a la papelera, pero no hay que desperdiciar ni uno, porque esos rayos son Revelaciones que  nos salvan de la amnesia, que es el olvido, de la afasia, que nos lleva a la mudez que nos hace callar y de la apraxia, que es la paralización que nos vuelve incapaces de actuar. Todo esto, así de bien dicho, nos lo enseña Mary Daly.

Recordar, hablar y actuar es lo que hacemos cada vez que nos ponemos de pie y decimos algo, cortando así con lo que se entiende por discurso convencional en el que una de nosotras habla, las demás escuchan y luego nos vamos todas a casa con las tres “aes” de amnesia , afasia y apraxia y aquí no ha pasado nada. De esto se nutre el patriarcado, de que una vez que conseguimos hablar no hablemos con voz propia, sino que repitamos sus gestos y reglas. No nos gustaría que fuera así ahora.    

Por eso haremos como ella, que invoca con frecuencia,  para que la ayude, a la Diosa de la justicia redistributiva, de la solidaridad, de la venganza de amantes que no cumplen sus promesas y son infieles. Y lo haremos pronunciando un conjuro que ella llama Hechizo de Némesis y que dice así:

En la Tierra, en el Aire

A través del Fuego, por el Agua

¡Somos VENGANZA, Hijas de Hécate!

O también esta Invocación a la Gran Bruja Original que hay en cada mujer, que Aúlla:

Vuela con mis Vientos

Corre con mis Aguas

Abraza mi Tierra

¡Enciende mi Fuego!

Cuando decimos que somos hijas de Hécate, nos referimos a la diosa de las tierras salvajes, de la fertilidad, la luna y los partos, también de la magia, la hechicería y la brujería. Ella es la que ayuda a Demeter a recuperar a su hija Perséfone raptada por Hades. Es protectora de las encrucijadas (más allá de Hermes y sus hermas), de los caminos de entrada, de los límites, de los umbrales de la casa. Hécate es la triple diosa- gran diosa y  se representa por tres figuras de mujer unidas por la espalda  que llevan una  antorcha, una serpiente y una llave.

“Poetas en Mayo” ha convertido la ciudad de Vitoria en un lugar de encuentro anual para la Asociación feminista de Mujeres Poetas Genialogías, de la que formo parte. Actualmente reúne a más de 80 socias de toda España  que acuden a recitar sus propias poesías y también a mostrar los distintos trabajos que sus antepasadas y sus contemporáneas están haciendo con las palabras. Uno de esos trabajos es el libro que hemos publicado en 2021con el nombre de Diccionaria Una.  Es un libro heredero del Brujedario de Mary Daly,  porque también recrea y resignifica palabras que han sido veladas a las mujeres Des- velándolas con un sentido poético.

Hoy, en Poetas en mayo 2022, yo que soy editora de Sabina editorial, he venido para presentaros Ex – Órbita. Un Viaje Deslumbrante  la primera obra traducida al castellano de la Filósofa  Mary Daly, que dedicó su vida a liberar las palabras de las jaulas en las que las había encerrado el patriarcado.

Ex – Órbita es una original autobiografía en la que ella cuenta sus vivencias, sus búsquedas y sus hallazgos narrando los des-cubrimientos que va haciendo en el proceso de escritura de sus obras más conocidas. Una de ellas precisamente el Brujedario.

Ex -Órbita está escrito en lo que hemos aprendido que se llama prosa, según las clasificaciones de los academentes de la academencia, como ella llama a los académicos de la academia. Pero para mí y para muchas mujeres que hablamos y escribimos con libertad como nos enseñan las Brujas, esa distinción es difícil de aceptar y no me atengo a ella, de modo que para mí la obra completa de Mary Daly es pura poesía. La poesía es un trabajo de creación, de creación de sentido con las palabras que expresan un sentir, una mirada, una experiencia de quienes escriben. Un trabajo de creación que no cesa, siempre vivo, en movimiento como la propia vida de las poetas y por eso inspira y te hace sentir, porque conecta con tu propia vida.

Como nos ha ocurrido a muchas mujeres, unas durante mucho tiempo no se atrevían a decirse escritoras o poetas. Estas son algunas de las muchas palabras enjauladas que hoy vamos a liberar aquí enseguida. ¿Cómo? Simplemente así, si escribes eres escritora,  y si escribes poesía eres poeta, sin tener que esperar ninguna autorización o aplauso o título que lo acredite. Eres escritora o poeta porque lo acredita tu hacer, más allá de gustos, críticas, premios, publicaciones, pertenencias a grupos literarios o cadenas editoriales y multinacionales de la distribución. Una vez que lo entendí pude ser escritora sin más, de la misma manera que soy editora porque edito.

Afortunadamente siempre han existido mujeres libres como existen hoy. Y para no olvidar cómo está montado ese tinglado que se denomina pomposamente literatura universal de todos los tiempos, es muy importante saber que la primera poesía conocida de la historia, el primer texto escrito de la historia que se conserva, lo escribió hace 44 siglos una mujer  Enheduanna (por favor no olvidéis este nombre e interrogad a los academentes si la conocen, a ver si se animan a estudiar un poco y actualizarse). La historia de la literatura patriarcal no habla de ella, la tiene sometida al mecanismo de borrado que tan bien se les da y este hecho inaugural de la literatura universal de todos los tiempos, por más que esté bien  documentado, todavía no se enseñe en las aulas. Callan nada menos que el origen de la palabra, de la escritura y de la poesía es femenino. Aunque este sea un hecho innegable, dada la propia experiencia de cada ser humano, que siempre y solo nace de mujer, callan el hecho y la experiencia de que es cada madre la que nos regala el cuerpo con palabra a cada criatura y la que establece contigo la primera relación que incluye el alimento material y espiritual para nuestro cuerpo almado.Esta genealogía femenina se sigue borrando y se sustituye por una genealogía masculina falsa. Este es el comienzo de las fake news que vienen después.

Después de Enheduanna, ha habido muchas mujeres que han cantado, hablado y escrito, mujeres que han creado y siguen creando. Son, Somos las mujeres que amamos la vida, Biofílicas. Son, Somos las Hilanderas de los hilos de palabras con los que las Tejedoras tejen, Tejemos, las redes de relación y de sentido en el mundo sin las que  no podemos vivir. Son, Somos las Brujas, mujeres sabias que custodiamos el origen y el saber de las mujeres en el pasado y en el Ahora. Son, Somos las Madres, las Co-madres y las Co-madronas las Hermanas, las Hijas, las Amigas que tienen, tenemos el saber de la vida, porque la vida necesita para gestarse y existir de nosotras las  mujeres, de nuestros cuerpos almados, que son cuerpos femeninos.

Todas estas figuras son las que intenta borrar, despreciar, quemar y destruir o asimilar la sociedad de los padres, que es una sociedad necrofílica, una sado-sociedad en la que rige la falo-cracia y cuya actividad preferida es la guerra.

Esta negación de la genealogía y del orden de la naturaleza la han propiciado, y la propician todavía hoy, un gran número de hombres contra las mujeres y sus criaturas, ejerciendo una violencia extrema que incluye violarlas, matarlas y aniquilar el planeta como vemos cada día haciéndonos creer que eso es el mundo, que así es la vida, o mejor la muerte.

Mary Daly dice de sí misma que es una Pirata Salvaje que devuelve a las mujeres lo que les ha sido robado. Es una mujer que se dice a sí misma Impía, una que Peca a lo grande, porque roba honestamente lo que les ha sido arrebatado a  las mujeres con violencia y lo pone en sus manos otra vez.  Así  hace con las palabras, cortando con su Labrys, el hacha sagrada  de doble filo de las Amazonas y de las Diosas, los sentidos superficiales y falsos que están ocultando el sentido Profundo de Ser-siendo, de Ser-Hablando de las mujeres.

Ella es una filósofa que no pierde de vista la poesía, es decir, la creación, la vida. Y que Re-conecta los hilos cortados por el patriarcado Re- estableciendo las conexiones que estaban rotas y no nos dejaban entender, entender-nos.

Yo quiero poder mirar el mundo entero, sin tener que aceptar  la fragmentación a las que nos someten a las mujeres las instituciones académicas, legislativas, políticas, religiosas,  jurídicas, económicas  y demás retahílas con sus saberes “especializados” que destruyen lo que estudian y desorganizan artificialmente lo que estaba organizado de modo natural con un orden cósmico.

Mary Daly me inspiró un poema hace poco y lo voy a leer en público aquí y en otros lugares como homenaje a una que nos ha dejado el rastro de sus viajes Intergalácticos Metapratriarcales, Viajes que no siguen una línea recta ni una órbita predeterminada. Se mueven en Espirales acordes con sus Des-cubrimientos nos dejan su rastro para que sepamos que es posible hacer como ella, vivir con pasión, lo que ella llama Ser-siendo y comunicarnos unas con otras las Revelaciones de lo Profundo que vamos Des-velando, lo que ella llama Ser-Hablando.

                                                           Para Mary Daly, agradecida siempre.

Des-cubrir

registrar

no olvidar.

Revelaciones

de lo Profundo.

Leer

guardar

escribir.

Revelaciones

de lo Profundo.

Re-leer

no cejar

no borrar.

Re-cordar

Re-membrar

Hablar.

Ser-siendo.

Ser-Hablando.

Revelación

Radical

Elemental.

Después ha escrito un conjuro invocando a Enheduanna,  a Emily Dickinson, a Mary Daly y a todas vosotras para que nos inspiremos unas a otras sabiendo que “fracasar es imposible”, como dijo la sufragista Susan B. Anthony en el siglo XIX, y por eso “elegimos mantenernos firmes”, como respondió la propia Mary con palabras que le vinieron cuando no tenía respuesta ante un dilema falso que le plantearon sobre su trabajo en la universidad.

(que vivamos) Libres como Libros

(que tengamos) Libros como Labrys

(que usemos) Labrys como Labios

(que sean nuestros) Labios como Labrys y Libros Libres

https://www.sabinaeditorial.com/catalogo/ex-orbita-un-viaje-deslumbrante-de-mary-daly/