{"id":5186,"date":"2026-01-15T20:13:37","date_gmt":"2026-01-15T20:13:37","guid":{"rendered":"https:\/\/feministaslucidas.org\/?p=5186"},"modified":"2026-01-15T20:13:37","modified_gmt":"2026-01-15T20:13:37","slug":"cuando-hablamos-de-lengua-materna-de-que-lengua-estamos-hablando-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/2026\/01\/15\/cuando-hablamos-de-lengua-materna-de-que-lengua-estamos-hablando-1\/","title":{"rendered":"Cuando hablamos de lengua materna, \u00bfde qu\u00e9 lengua estamos hablando? (1)"},"content":{"rendered":"\n<p>La expresi\u00f3n \u201clengua materna\u201d tiene un uso de sentido generalizado que la considera como la lengua del territorio o de la localidad. Tambi\u00e9n de la comunidad o del grupo social donde alguien crece. Es decir, un uso que la comprende dentro de las variedades ling\u00fc\u00edsticas, sobre todo sociales y dialectales. As\u00ed, decimos que la lengua materna es como se habla en el norte de Chile, por ejemplo. Esta manera de entenderla es la que toma forma en los discursos escolares. Escuchamos decir que las ni\u00f1as, los ni\u00f1os traen su lengua materna y que es necesario desde all\u00ed impulsar el uso de una norma culta y formal, pero respetando sus variedades dialectales, sociales, o bien, en el caso de que hablen otras lenguas.<br><br>La figura de la lengua materna que el feminismo de la diferencia o pensamiento de la diferencia sexual, la pensadora Luisa Muraro espec\u00edficamente, nos convida, alude a otros sentidos. Es la lengua que aprendemos \u00aben relaci\u00f3n\u00bb con la madre o con quien ocupe su lugar. Y la aprendemos desde la vida intrauterina, y aprendemos la lengua completa, no solamente una etapa de la misma. Es, al mismo tiempo, \u201cla lengua\u201d. Es decir, la lengua que se habla en la sociedad (Luisa Muraro). La lengua que se habla en la sociedad nunca es homog\u00e9nea, y siempre est\u00e1 en movimiento, tanto como est\u00e1 en movimiento nuestro mundo relacional a lo largo y ancho de nuestras existencias. Asimismo, nuestra madre tiene su propio contexto relacional cuando decide traernos al mundo. La idea, por ejemplo, del espa\u00f1ol as\u00ed sin m\u00e1s, es una mera abstracci\u00f3n. Por eso, las pensadoras de la diferencia sexual dicen que la lengua materna es \u00abla voz que tenemos para decir\u00bb (Mar\u00eda Milagros Rivera). La voz es al cuerpo y el cuerpo es a la tierra. Otra cosa es imponer una norma ling\u00fc\u00edstica a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza reglada o de las instituciones que velan por la correcci\u00f3n idiom\u00e1tica legitimada en la cultura. O imponer un discurso proveniente de la academia, la religi\u00f3n o de un partido pol\u00edtico, etc. Estas imposiciones tienen implicancias de poder, control e ideolog\u00eda dominantes. Tampoco se puede obviar que la lengua que se habla en la sociedad lleva inscritos los sedimentos de una historia de dominaci\u00f3n como ha sido la historia del patriarcado. Pero no quiero ahora entrar all\u00ed.<br><br>Sin obviar esto y, mejor a\u00fan, encontrando una salida de libertad, es que resulta tan importante el significado original de lengua materna, visibilizando como su depositaria a la madre. Como hemos visto, este significado no es excluyente del uso que se le da a la expresi\u00f3n en el sentido generalizado, pero s\u00ed este uso general borra el origen femenino de la lengua, lo que hace que dicho sentido sea finalmente patriarcal y, por lo mismo, artificioso y arbitrario.<br><br>Si una madre ha emigrado a otro lugar, probablemente por razones de lacerante desigualdad social, y le ense\u00f1a a su criatura a nombrar el mundo como se nombra all\u00ed, es porque le importa hacer viable la vida de esa criatura en este lugar en el que intentar\u00e1n una nueva vida, con el anhelo de que sea mejor. Puede tambi\u00e9n que le ense\u00f1e a nombrar el mundo como ella aprendi\u00f3 a su vez de su madre. Como sea, lo que est\u00e1 ac\u00e1 en juego es una apuesta m\u00e1s grande, hacer que esa criatura permanezca viva en el mundo; lo que est\u00e1 en juego, entonces, es la autoridad materna (autoridad del \u00e9timo augere). La lengua materna se juega en la autoridad femenina y materna, y en la brecha de creatividad que esta abre y mantiene siempre abierta a nuestra disposici\u00f3n, es decir, su infinita productividad, m\u00e1s all\u00e1 de todo sedimento del poder, incluso cuando est\u00e1 encementado. Sabemos, adem\u00e1s, que es la lengua materna, y su apertura a la alteridad, la negada y usurpada por el patriarcado y sus ansias de perpetuaci\u00f3n. A duras penas.<br><br>El deseo libre de recuperar la lengua materna en nuestra vida, cuando la sentimos perdida o la creemos perdida, pues nunca se pierde, nace porque nosotras somos las que estamos a veces, o muchas veces, perdidas en un desorden simb\u00f3lico, y buscamos a tientas las palabras u otras maneras de comunicar que unan sentir y sentido. Pero este encuentro con las propias pautas de decibilidad sucede cuando restituimos la autoridad materna como br\u00fajula significante. No perdemos la lengua materna, des-autorizamos a nuestra madre. Recuperar la autoridad femenina puede ser un camino sinuoso, en especial para las hijas. Las hijas que tambi\u00e9n somos madres, en tanto depositarias de la lengua materna. Es un camino sinuoso, pues el patriarcado ha intentado romper el lazo nuclear de la madre y la hija (tambi\u00e9n con el hijo, pero con otras implicancias) de manera insistente, con sa\u00f1a y crueldad; muchas veces, efectivamente roto (aunque siempre posible de restituir, con la madre o sin ella). Cada una lo recorre y lo significa de acuerdo a sus propias circunstancias, ritmos, necesidades, nudos y deseos, sin f\u00f3rmulas, modelos ni moldes, cicatrizando una herida que a veces vuelve a abrir y a sangrar.<br><br><em>Chijete, chijetiar, hurguete, la guata como punz\u00f3n, pa\u2019a onde est\u00e1 da\u2019a g\u00fcelta parte, pic\u00faa, por dio\u2019 la cabra pa\u2019 pic\u00faa, niii\u00f1aaa, as\u00ed mismito niii\u00f1aaa<\/em>&#8230; Estas expresiones llevan olores, sabores, colores, texturas (\u00abla voz que tenemos para decir\u00bb). En mi experiencia, evocan mis relaciones de origen, tanto las visibles como las invisibles. Son expresiones que me abrazan, que me traen amor y me dibujan una sonrisa en el alma. Son palabras desnudas de toda m\u00e1scara, de toda pretensi\u00f3n, sencillas y hermosas, aut\u00e9nticas. Son expresiones que solo se dicen para estar en relaci\u00f3n como si fuese lo \u00fanico que importara en la vida, como si este fuese el sentido \u00faltimo de vivir. Son mi voz y, al mismo tiempo, las voces de mi genealog\u00eda; un canto que deja su eco como una caricia que alivia el coraz\u00f3n de todo peso, de todo lastre, de toda culpa. Quiz\u00e1s la lengua materna y la autoridad femenina tengan que ver m\u00e1s con esto.<br><br>Volviendo a la escuela, dado mi genuino inter\u00e9s como profesora de castellano que ense\u00f1a y aprende de futuras profesoras y futuros profesores de castellano (2), si afirmamos que es importante valorar la lengua materna de nuestras y nuestros estudiantes, \u00bfqu\u00e9 es realmente lo que tenemos que procurar y custodiar en el aula y fuera de ella? \u00bfA qu\u00e9 invitamos a nuestras alumnas y a nuestros alumnos en una clase de Lengua y Literatura, de Lenguaje y Comunicaci\u00f3n? \u00bfTendr\u00e1 el mismo sentido para alumnas, alumnos, profesoras, profesores? \u00bfEs un desprop\u00f3sito hacerse estas preguntas cuando en el final del patriarcado el fascismo vuelve a arremeter?<br><br>(1) Este textito me lo ha inspirado la lectura de la novela Panza de Burro de la escritora canaria Andrea Abreu. Un regalo que llega a mis manos proveniente de una hermosa y alada amistad.<br><br>(2) Decir \u00abcastellano\u00bb es cuestionable, pero a m\u00ed me recuerda a mis profesoras Cristina y Oriana que me inspiraron a seguir mi propio camino como profesora. Tambi\u00e9n me conecta con mi tejido relacional en mis a\u00f1os universitarios y con la relaci\u00f3n educativa con mis estudiantes en el presente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La expresi\u00f3n \u201clengua materna\u201d tiene un uso de sentido generalizado que la considera como la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5187,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[62],"tags":[134,91,76,80,129],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5186"}],"collection":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5186"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5186\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5188,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5186\/revisions\/5188"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5187"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5186"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5186"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5186"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}