{"id":5129,"date":"2025-05-05T19:06:39","date_gmt":"2025-05-05T19:06:39","guid":{"rendered":"https:\/\/feministaslucidas.org\/?p=5129"},"modified":"2025-07-23T15:23:08","modified_gmt":"2025-07-23T15:23:08","slug":"cual-espejo-cual-reflejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/2025\/05\/05\/cual-espejo-cual-reflejo\/","title":{"rendered":"Cu\u00e1l espejo, cu\u00e1l reflejo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><sub>Como mi madre que a veces me trata de usted \/ y yo me doy vuelta para ver qui\u00e9n soy&#8230;<\/sub><\/em><sub> (Tamara Kamenszain)<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p>Me invitaron a participar impartiendo un m\u00f3dulo en una escuela sobre teor\u00eda l\u00e9sbica. Como siempre, agradezco estas invitaciones que nacen de otras mujeres, pues, en parte, me permiten hacer florecer viejas ideas con un nuevo color y aroma. Para esta sesi\u00f3n en la que expuse, se propusieron ciertas lecturas y, entre ellas, el texto de Margarita Pisano que se titula \u201cIncidencias l\u00e9sbicas o el amor al propio reflejo\u201d. Volv\u00ed a esta lectura despu\u00e9s de muchos a\u00f1os y, por supuesto, la experiencia fue totalmente distinta. Una de las viejas y nuevas ideas que en m\u00ed surgi\u00f3, de este renovado di\u00e1logo con su escrito, la puedo expresar en el siguiente enunciado: \u201cNo es \u2018amor al propio reflejo\u2019, es amor a la otra diferente de m\u00ed\u201d. Me gustar\u00eda aclarar por qu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>El espejo primordial en el que se mira la <em>existencia lesbiana<\/em> es la relaci\u00f3n madre e hija. \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? Es en esta relaci\u00f3n donde aprendemos el amor con otra mujer, aprendemos a hablar con ella primeramente a trav\u00e9s de los campos sensoriales del cuerpo, especialmente mediante el tacto. Esta dimensi\u00f3n profunda de la comunicaci\u00f3n nos acompa\u00f1a durante toda la vida y toma protagonismo en el espacio de la sexualidad. No estoy afirmando con esto que la <em>existencia lesbiana<\/em> se reduzca a la sexualidad, pues no estoy mirando con los ojos del patriarcado. Al contrario, intento relevar la importancia de no separar el cuerpo de la palabra y de la comunicaci\u00f3n (el significado, el sentido) y c\u00f3mo esta unidad (cuerpo y significado) reside originariamente en la relaci\u00f3n madre e hija y se expande en la <em>existencia lesbiana<\/em>. No olvidemos que la poeta Adrienne Rich, quien trae al pensamiento la figura de la <em>existencia lesbiana<\/em>, la describe como la presencia hist\u00f3rica de las lesbianas y la constante creaci\u00f3n de significados de esta existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, las pensadoras de la diferencia sexual, que colocan en el centro de nuestra pol\u00edtica la relaci\u00f3n madre e hija, proponen el descubrimiento y la creaci\u00f3n de nuestro <em>sentido libre de ser mujer<\/em>, y agrego desde la <em>existencia lesbiana<\/em>, nuestro <em>sentido libre de ser mujer lesbiana<\/em>. Esto quiere decir que recuperamos estas decisivas relaciones entre mujeres junto a la potencia creadora de la <em>lengua materna<\/em> para preguntarnos y darle sentido al \u00ab\u00bfqui\u00e9n soy yo como mujer?\u00bb, \u00ab\u00bfqui\u00e9n soy yo como mujer lesbiana?\u00bb y, as\u00ed, significarnos libres de patriarcado. Pues han sido las sociedades patriarcales, que se fundan y fundamentan en el <em>contrato sexual<\/em>, las que han intervenido principalmente la relaci\u00f3n madre e hija, y como plantea Adrienne Rich, este contrato subyace a la instituci\u00f3n de vanguardia de los patriarcados, la <em>heterosexualidad obligatoria<\/em>, y esta interviene las relaciones entre mujeres en general y, especialmente, la <em>existencia lesbiana<\/em>. No es casual que la poeta afirme que la <em>existencia lesbiana<\/em> y la relaci\u00f3n madre e hija son las experiencias m\u00e1s profundamente femeninas en lo que ella llama el <em>continuum l\u00e9sbico<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En el presente, la pregunta por el \u201cqui\u00e9n soy yo como mujer\u201d, \u00abqui\u00e9n soy yo como mujer lesbiana\u00bb nos salvaguarda de quedar atrapadas en la jaula peque\u00f1a, estrecha y asfixiante de las \u201cpol\u00edticas de la identidad\u201d, que nos obligan a empeque\u00f1ecer nuestra grandeza para caber en ella; pol\u00edticas, adem\u00e1s, que responden a la pregunta por el \u201cqu\u00e9\u201d y no por el \u201cqui\u00e9n\u201d, es decir, que cierran y no abren: \u00ab\u00bfqu\u00e9 es ser mujer?\u00bb, \u00ab\u00bfqu\u00e9 es ser lesbiana?\u00bb<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>. En cambio, la pregunta por el \u201cqui\u00e9n\u201d en primera persona singular conmina a una respuesta en movimiento, que no fija ni encasilla, por eso, Adrienne Rich dice que la creaci\u00f3n de significados de nuestra existencia es \u201cconstante\u201d, pues el \u201cqui\u00e9n soy yo\u201d cambia a lo largo de nuestra vida, seg\u00fan el momento vital que como mujeres estemos experimentando, de acuerdo a la edad que tengamos y al crecimiento espiritual que acompa\u00f1e dicha edad<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta por el \u201cqui\u00e9n\u201d no se hace de manera individual, se hace en relaci\u00f3n. En la relaci\u00f3n entre mujeres en general y en la <em>existencia lesbiana<\/em> en particular, con sus nudos y desnudos, la diferencia y la <em>disparidad<\/em> de la otra, si las reconozco, me incitan a significar libremente mi existencia y mi diferencia sexual femenina. Es decir, el espejo, que ahora la otra me proyecta, no me refleja a m\u00ed, refleja a la otra como una mujer diferente de m\u00ed. Y es esta la aventura: amar a otra mujer que no es igual a m\u00ed. No solo es la aventura, es la potencialidad transformadora del v\u00ednculo lesbiano; la potencialidad rebelde y pol\u00edtica como gusta decir. Otra vez el espejo originario de la relaci\u00f3n con la madre reluce su brillo, pues es con ella con quien aprendemos la <em>disparidad<\/em> y la apertura a la alteridad; a esto \u00faltimo, precisamente, se refiere Luisa Muraro con el <em>orden simb\u00f3lico de la madre<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y \u00a1cu\u00e1n necesaria es la disparidad para las relaciones entre mujeres!, para no perdernos en la fusi\u00f3n-confusi\u00f3n con la otra, para no destruir nuestros lazos, para no dejar que la envidia cale hondo y estropee nuestras confianzas, para no trocar <em>autoridad<\/em><a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a> por poder. Por eso, no es solo horizontalidad lo que necesitamos en nuestras relaciones, es tambi\u00e9n <em>disparidad<\/em>; o sea, saber reconocer la diferencia de la otra y no solo la diferencia, su grandeza en su singularidad, verla y agradecerla en tanto me hace crecer, en tanto me hace ver mi propia grandeza, cuya textura tambi\u00e9n es \u00fanica en cuanto viene hilada a su correspondiente origen. En esto est\u00e1 Amor. Pienso que quiz\u00e1 en el \u201camor al propio reflejo\u201d descanse esta intuici\u00f3n, sin embargo, lo que esta idea propone pasa de largo hacia una misma sin ver a la otra y sin ver la pr\u00e1ctica relacional ni su tejido originario. Creo que pasa de largo porque el texto donde esta idea se desarrolla est\u00e1 centrado en la mirada masculina y en su constructo del g\u00e9nero. Por lo tanto, desv\u00eda insistentemente nuestra mirada hacia la masculinidad y su concepto de lo femenino, en lugar de que nuestra mirada gire hacia nuestra genealog\u00eda femenina, que es la que puede sostener nuestra <em>independencia simb\u00f3lica<\/em> del patriarcado.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente, volviendo a la <em>disparidad<\/em>, qui\u00e9n m\u00e1s grande y dispar que la propia madre, a quien necesitamos para vivir y permanecer en el mundo, quien nos da la vida y la palabra (la capacidad de comunicarnos y de crear significados) y con estos dones transformarnos en una mujer diferente de ella, sin cargar con el peso de ella sin darnos cuenta, que una ya pesa por s\u00ed sola y bastante, pero dej\u00e1ndonos iluminar siempre por su c\u00e1lida e irreductible grandeza, porque nos muestra el camino en el que hallaremos la nuestra. Entre mujeres adultas que creamos significados libres para nuestra <em>existencia lesbiana<\/em>, la mirada o, mejor, la visi\u00f3n retorna al origen, a la diferencia sexual femenina, que los patriarcados, y lo que queda de estos, han intentado y siguen intentando suplantar con una de sus m\u00e1s corrosivas falsificaciones, los estereotipos de g\u00e9nero. Sin este retorno, no basta ser lesbiana, no basta ser feminista. Y esta es una pr\u00e1ctica de vida y no una declaraci\u00f3n de principios.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a>Las invito a la lectura del texto de Diana Sartori para profundizar en este punto sobre las preguntas y las pol\u00edticas de la identidad: \u201cNacimiento y nacer en la acci\u00f3n. A partir de Hannah Arendt\u201d, Revista Duoda, 11, 1996.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a>Las invito a la lectura del texto de Luce Irigaray \u201c\u00bfQu\u00e9 edad tienes?\u201d en el libro <em>Yo, t\u00fa, nosotras<\/em>, Barcelona, C\u00e1tedra, 1992. Y del m\u00edo que se inspira en el de ella \u201cRelaci\u00f3n entre mujeres: la edad\u201d, en <em>Incitada<\/em>, Santiago, Nudos Feministas, 2023.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a>Las pensadoras de la diferencia sexual usan la palabra <em>autoridad<\/em> con el sentido que le confiere su \u00e9timo del lat\u00edn <em>augere<\/em>, que significa \u201chacer crecer\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como mi madre que a veces me trata de usted \/ y yo me doy&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5130,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[62],"tags":[159,122,158,160,157],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5129"}],"collection":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5129"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5129\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5170,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5129\/revisions\/5170"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5130"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}