{"id":5096,"date":"2025-04-06T20:08:02","date_gmt":"2025-04-06T20:08:02","guid":{"rendered":"https:\/\/feministaslucidas.org\/?p=5096"},"modified":"2025-05-06T23:50:14","modified_gmt":"2025-05-06T23:50:14","slug":"de-la-autonomia-a-la-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/2025\/04\/06\/de-la-autonomia-a-la-libertad\/","title":{"rendered":"De la autonom\u00eda feminista a la libertad femenina"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><\/h4>\n\n\n\n<p>Hace treinta y cinco a\u00f1os las feministas aut\u00f3nomas chilenas, latinoamericanas y del Caribe alzaban la voz para denunciar y advertirnos del retroceso que arrastrar\u00eda la institucionalizaci\u00f3n del movimiento feminista. El tiempo ha confirmado que ten\u00edan raz\u00f3n. El pacto masculino estaba recurriendo a sus seculares mecanismos para silenciar a las mujeres. Y algunos sectores del feminismo estaban decidiendo participar de dichas estratagemas para acomodarse y <em>vender la mente<\/em><a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a> a la posdictadura. Esta fue la antesala para lo que hoy se conoce como \u201cfeminismo sin mujeres\u201d. La expresi\u00f3n misma exhibe sin pudor su robo. Por supuesto, como todo robo, va acompa\u00f1ada de mentiras, en este caso, de alambicadas explicaciones pseudo-intelectuales y subterfugios post post post-modernos. El lenguaje del <em>pensamiento del pensamiento<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a><\/em> es as\u00ed: falsificador de la realidad y encubridor de la experiencia de las mujeres. Debido a esto, para algunas, decirnos feministas actualmente requiere de distinciones necesarias para despejar tanta niebla densa.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos trazar la ruta de estas \u00faltimas d\u00e9cadas para dibujar c\u00f3mo la teor\u00eda de g\u00e9nero se instal\u00f3 en los poderes establecidos, principalmente en el estado y en la academia, desplazando a las mujeres como protagonistas de sus propios saberes, necesidades y deseos. Las cr\u00edticas de las feministas aut\u00f3nomas, en los a\u00f1os noventa, a prop\u00f3sito de los estudios de g\u00e9nero como programas pioneros en las universidades chilenas, versaban sobre la transformaci\u00f3n de las mujeres en objetos de estudio, el borrado de las autor\u00edas de los conocimientos feministas construidos al margen de las instituciones, el efecto meton\u00edmico, nada inocente, de confundir g\u00e9nero con feminismo, entre otras. Todav\u00eda se trataba de una categor\u00eda de g\u00e9nero proveniente de las ciencias sociales, especialmente de la antropolog\u00eda, que lo defin\u00edan como una construcci\u00f3n sociocultural, propia de las sociedades patriarcales, que reca\u00eda sobre el sexo de las personas desde el nacimiento y se codificaba por medio de las distintas instancias de socializaci\u00f3n (familia, escuela, juegos, etc.). Por supuesto, los estereotipos de g\u00e9nero codificados por el orden social patriarcal se constitu\u00edan en una estructura jer\u00e1rquica y de dominio en desmedro de las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta categor\u00eda nace en el centro del pensamiento androc\u00e9ntrico \u2012la academia\u2012 en el \u00faltimo tercio del siglo XX. Por lo tanto, surge, desde sus inicios, como una <em>herramienta del amo<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a><\/em>; una herramienta que, con el paso de los a\u00f1os y de manera progresiva, no solo no desmontar\u00e1 la casa del amo, sino que contribuir\u00e1 a re-edificarla. A principios del siglo XXI, los programas de estudios de g\u00e9nero comienzan a darles cada vez m\u00e1s cabida a los llamados \u201cmaestros posmodernos\u201d, y la categor\u00eda de g\u00e9nero muta en su concepci\u00f3n. Desde ese momento, ser\u00e1 entendida como performatividad, junto a la idea de que es imposible evitarlo y abolirlo. Solo dejar\u00e1n abierta la posibilidad de \u201ctensionarlo\u201d: mezcl\u00e1ndolo, subvirti\u00e9ndolo, intercambi\u00e1ndolo, etc. Se podr\u00e1n mover, incluso desordenar, las piezas del juego de ajedrez bajo la condici\u00f3n de no escapar del tablero. De esta manera, la teor\u00eda de g\u00e9nero contrae matrimonio con la teor\u00eda <em>queer <\/em>(cuir)<em>.<\/em> Para esta \u00faltima, el travestismo, el <em>drag queen<\/em>, la des-construcci\u00f3n de las sexualidades, etc., son pr\u00e1cticas revolucionarias y transgresoras. Es decir, si antes, en los setenta, las feministas quer\u00edan acabar con el g\u00e9nero porque lo consideraban una jaula estrecha y asfixiante para nosotras, hoy en d\u00eda, ser\u00e1 bienvenida la multiplicidad de los mismos: g\u00e9neros fluidos, g\u00e9neros h\u00edbridos, g\u00e9neros no binarios, g\u00e9neros neutros. La casa del amo ha sido re-edificada, pero ahora con una fachada m\u00e1s \u201cprogre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las feministas aut\u00f3nomas de la d\u00e9cada de los noventa lograron, al menos, instalar las verdades de lo que estaba sucediendo, para quien quisiera verlas y escucharlas; y ah\u00ed est\u00e1n, para quien quiera buscarlas y hallarlas. Pues, pese a que no fue un pensamiento masivo ni nunca pretendi\u00f3 serlo, dejaron huellas escritas suficientes para las mentes inquietas, no conformistas ni autocomplacientes. Como voz articulada, o medianamente aunada, no sobrevivi\u00f3 a la d\u00e9cada. Era dif\u00edcil una batalla de este alcance sin sufrir estragos. Algunas se unieron a <em>la f\u00e1bula<\/em><em> del<\/em> <em>jard\u00edn de las <\/em><em>mezclas<\/em><em> identi<\/em><em>tarias<\/em><a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a> desde la vereda de los estudios decoloniales. Otras contin\u00faan en la denuncia de la violencia sexual patriarcal, pues las mujeres seguimos siendo las principales presas del creciente sistema prostituyente y de la trata, junto a los ni\u00f1os y las ni\u00f1as; as\u00ed como las y los adolescentes son v\u00edctimas de la hormonaci\u00f3n cruzada y de los bloqueadores de la pubertad que est\u00e1n interviniendo sus cuerpos en desarrollo, entre otras atrocidades y crueldades patriarcales que han estado ocurriendo en los \u00faltimos treinta y cinco a\u00f1os, bajo la venia del feminismo acad\u00e9mico y el feminismo de estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo me siento af\u00edn a esas otras y, antes, a la historia del feminismo aut\u00f3nomo de los a\u00f1os noventa. Mi pr\u00e1ctica feminista, que reci\u00e9n inicia al t\u00e9rmino de dicha d\u00e9cada, encuentra sentido en esa escuela. No obstante, en relaci\u00f3n con otras mujeres y con el paso de estos a\u00f1os, hemos trazado otras rutas, las de la <em>libertad femenina<\/em><a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>. Sin abandonar el peque\u00f1o grupo desde el cual practicamos el feminismo aut\u00f3nomo y sin obviar la realidad de las violencias masculinas, nuestras energ\u00edas creadoras no est\u00e1n a disposici\u00f3n del pensamiento ideol\u00f3gico, basado en contrarios. Tampoco nos amurallamos en la colectiva feminista ni llevamos una <em>vida anfibia<\/em><a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a> donde nos compartimentamos entre el espacio de mujeres y todo lo dem\u00e1s que habitamos. M\u00e1s bien, recuperamos una inusitada confianza en que podemos cambiar nuestra relaci\u00f3n con el mundo aqu\u00ed y ahora para contribuir a erradicar la violencia patriarcal, sin<em> vender la mente <\/em>y sin desgastarnos en las batallas que el poder nos propone. La clave est\u00e1, creo, en dejar de anunciar el vac\u00edo, tan mencionado por nuestras predecesoras de la autonom\u00eda: vac\u00edo de historia, de lengua, de genealog\u00eda, etc., y emprender la restituci\u00f3n: de historia, de lengua, de genealog\u00eda, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>El <em>feminismo de la libertad femenina<\/em><a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>, como algunas lo llaman, \u2012y si queremos seguir usando la palabra \u201cfeminismo\u201d, pues m\u00e1s atr\u00e1s y m\u00e1s grande es el sentirnos parte del milenario pensamiento libre de las mujeres\u2012 es un convite a la recuperaci\u00f3n de todo lo que traemos y vive en nosotras, de todo lo que siempre ha estado ah\u00ed. Y este ejercicio no se realiza de manera individualista, sino a modo de una pr\u00e1ctica relacional en cuyo centro gravita la relaci\u00f3n entre mujeres, que espejea la relaci\u00f3n de cada mujer con su madre concreta, con sus luces y sombras, sus claridades y espesuras. El recobrar la genealog\u00eda femenina, no solo la del propio linaje, sino la de todas aquellas que son fuente inagotable de inspiraci\u00f3n para nosotras, nos da un soporte, tan s\u00f3lido como poroso, que permite movernos en el mundo con plena independencia simb\u00f3lica de las creencias, los valores, las ideolog\u00edas, los lenguajes, los s\u00edmbolos, las l\u00f3gicas y las instituciones patriarcales. Permite que tengamos la conciencia y, m\u00e1s all\u00e1 o m\u00e1s ac\u00e1 de la conciencia, que sintamos que todo eso es una medida muy peque\u00f1a para nuestra grandeza, sin intentar inc\u00f3moda y forzosamente caber all\u00ed. A veces el dominio cae, se desmorona, se desarma cuando no tiene contra qu\u00e9 estrellarse, cuando dejamos de ser su l\u00edmite, cuando no nos dejamos absorber, cuando lo femenino abandona el lugar invisible, pero funcional, de lo \u201cno masculino\u201d; es decir, el poder cae \u201cpor su propio peso\u201d, como dicen las lenguas arp\u00edas. E insisto, esto no excluye la denuncia, porque este \u201cpeso\u201d arrastra a ni\u00f1as y ni\u00f1os m\u00e1s que nunca, tambi\u00e9n a la juventud, y ha arrastrado a la naturaleza cuya destrucci\u00f3n ha sido descomunal.<\/p>\n\n\n\n<p>Los lenguajes pol\u00edticamente correctos, que se creen incorrectos, muestran su absurdo y superficialidad ante la lengua materna, que es la \u00fanica que puede dar paso a las verdades en medio de las falsificaciones de la realidad. Por eso, esta invitaci\u00f3n de rescate geneal\u00f3gico es singular y universal a la vez, pues convoca a todas y todos quienes nos reconocemos nacidas y nacidos de una mujer, y que aprendemos a hablar gracias a esta mujer o gracias a quien haya ocupado su lugar: el lugar de nuestra madre. Esta lengua, que nos acompa\u00f1a toda la vida, aunque a veces se esconda en los recovecos del alma, es la \u00fanica que no se deja apabullar por los vocabularios artificiosos. Esta lengua \u2012que no es solo verbo, pues tambi\u00e9n es cuerpo, sentidos y sentir\u2012 es la \u00fanica con la que podemos descubrir y expandir las genealog\u00edas femeninas, dado que viene inscrita en estas. <\/p>\n\n\n\n<p>Y sin quedar prisioneras de las <em>colocaciones sociales<\/em><a href=\"#sdfootnote8sym\" id=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a> en las que las sociedades patriarcales nos han situado, sin tampoco negar dichas colocaciones, sin siquiera haber podido recibir educaci\u00f3n formal, o bien, sin siquiera a\u00f1orarla, esta pr\u00e1ctica del feminismo de la libertad, que retorna al origen y retoma los hilos originarios, que son de raigambre femenina, permite que cualquiera que sienta el cansancio por tanta mentira e impotencia por tanta injusticia, pueda crear un sentido libre de s\u00ed: libre de patriarcado, libre de los estereotipos de g\u00e9nero codificados por el orden social, libre y en constante movimiento como la misma vida. Para m\u00ed, es esta pr\u00e1ctica relacional entre mujeres, la \u00fanica que puede socavar el da\u00f1o, el sufrimiento y el desorden simb\u00f3lico que imperan en el presente, y que las pol\u00edticas de la identidad refuerzan en cuanto aplastan la real apertura a la alteridad, mientras el feminismo neoliberal y posdictatorial aparta la vista y contin\u00faa su carrera por el sinsentido.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a>Expresi\u00f3n que usa Virginia Woolf en su libro <em>Tres guineas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a>Expresi\u00f3n que usan las pensadoras de la diferencia sexual para aludir al pensamiento acad\u00e9mico y androc\u00e9ntrico, y distinguirlo del <em>pensamiento de la experiencia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a>Audre Lorde, Las herramientas del amo nunca desmontar\u00e1n la casa del amo. En <em>La hermana, la extranjera<\/em>, Madrid, Horas y Horas, 2003.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a>Fernando Franulic Depix, Lo queer\u2026 o los dos lados del discurso cl\u00ednico. En <em>Entre el espesor hist\u00f3rico, la liberalizaci\u00f3n de la mirada masculina<\/em>, Chile, Del Aire Editores &amp; Editorial Mago, 2022.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a>Figura acu\u00f1ada por Lia Cigarini, jurista y pensadora italiana de la diferencia sexual.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a>Esta es una expresi\u00f3n que usa la Librer\u00eda de Mujeres de Mil\u00e1n en su libro <em>No creas tener derechos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a><em>El feminismo de la libertad femenina<\/em>, conferencia de la historiadora y pensadora espa\u00f1ola de la diferencia sexual Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas, 8 de mayo 2024 en Balaguer (Lleida) en el \u201cXXVII Curs Comtat d\u2019Urgell. G\u00e8nere i feminisme. Balan\u00e7 historiogr\u00e1fic i nous reptes\u201d de la Universitat de Lleida, organizado por Flocel Sabat\u00e9 y otras.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote8anc\" id=\"sdfootnote8sym\">8<\/a>Expresi\u00f3n que usa la Librer\u00eda de Mujeres de Mil\u00e1n en su libro <em>No creas tener derechos<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace treinta y cinco a\u00f1os las feministas aut\u00f3nomas chilenas, latinoamericanas y del Caribe alzaban la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5104,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[62],"tags":[91,76,80,129],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5096"}],"collection":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5096"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5096\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5143,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5096\/revisions\/5143"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5104"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}