{"id":4642,"date":"2022-09-20T21:04:08","date_gmt":"2022-09-20T21:04:08","guid":{"rendered":"https:\/\/feministaslucidas.org\/?p=4642"},"modified":"2023-05-19T18:33:51","modified_gmt":"2023-05-19T18:33:51","slug":"la-inversion-patriarcal-de-la-e-rayen-mancilla-lorca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/2022\/09\/20\/la-inversion-patriarcal-de-la-e-rayen-mancilla-lorca\/","title":{"rendered":"La inversi\u00f3n patriarcal de la E. Ray\u00e9n Mancilla Lorca"},"content":{"rendered":"\n<p>El mal llamado \u201clenguaje inclusivo\u201d est\u00e1 posicion\u00e1ndose cada d\u00eda con m\u00e1s fuerza en las instituciones, sobre todo en la academia. Este consiste mayormente, en cambiar el pseudo-gen\u00e9rico universal -O (todos, ellos, nosotros, etc) por otro pseudo gen\u00e9rico universal -E (todes, elles, nosotres, etc). La demanda de este cambio en la lengua, viene desde el sector de las \u201cdisidencias sexuales\u201d o ahora llamadas \u201cdisidencias sexo-gen\u00e9ricas\u201d, en nombre de la tan manoseada inclusi\u00f3n. Sin embargo, como plantea Andrea Franulic \u201cla -e no est\u00e1 tampoco visibilizando lo femenino, al contrario, tambi\u00e9n lo absorbe (lo incluye). En el espa\u00f1ol, la -e es un morfema que expresa un predominio del masculino: estudiantEs, profesorEs, pescadorEs, doctorEs, etc\u201d. Esta modificaci\u00f3n forzada de la lengua, supuestamente recoge un reclamo hist\u00f3rico de inclusi\u00f3n de parte de las mujeres feministas y nos intentan convencer de que nos resuelve el problema; ya que una vez que se instale, <em>por fin<\/em> estaremos incluidas en este lenguaje modificado. Nada m\u00e1s lejos de la realidad; de hecho, es s\u00f3lo un enga\u00f1o m\u00e1s. La imposici\u00f3n del \u201clenguaje inclusivo\u201d es un enga\u00f1o patriarcal, propiciado por lo que la autora Mary Daly llamar\u00eda \u201clos m\u00e9todos de mistificaci\u00f3n masculina\u201d de los que se sirve el patriarcado, esta vez para mantenernos absorbidas e invisibles en la lengua.<\/p>\n\n\n\n<p>La autora Mary Daly (1978), en su libro <em>Gyn\/Ecology<\/em>, analiza el patriarcado como una religi\u00f3n y discute cuatro m\u00e9todos que son esenciales en lo que ella llama \u201cel juego de los padres\u201d-patrones demon\u00edacos incrustados en nuestra cultura. El primer m\u00e9todo corresponder\u00eda al <strong>borrado de las mujeres<\/strong>, este se aplica en la imposici\u00f3n del \u201clenguaje inclusivo\u201d, ya que la utilizaci\u00f3n de la -E primero que todo borra a las mujeres; en ninguna parte se nos nombra con la -A, morfema que realmente nos visibiliza. El en segundo m\u00e9todo corresponder\u00eda a la <strong>inversi\u00f3n, <\/strong>donde los patriarcas dan vuelta la realidad; ahora, los disidentes sexuales, que incluye a hombres gays, hombres \u201ctrans-identificados\u201d, hombres \u201cno binarios\u201d, son los \u201cverdaderos invisibilizados\u201d en la lengua; no las mujeres, que hemos sido absorbidas una y otra vez en estos pseudo-gen\u00e9ricos-universales. El tercer m\u00e9todo que esta autora presenta, es la <strong>falsa polarizaci\u00f3n, <\/strong>que se puede apreciar en la narrativa del lenguaje inclusivo, ya que intentan mostrarnos el uso de la -O con la -E como si fueran dos opciones contrarias, cuando en la realidad son lo mismo, ya que los dos expresan predominio de lo masculino. El cuarto m\u00e9todo que Mary Daly descubre, es el <strong>divide y conquistar\u00e1s<\/strong>; as\u00ed la controversia del uso de la -E nos mantiene a las mujeres divididas y pele\u00e1ndonos entre nosotras; ya que unas defienden el uso de la -E como inclusivo o como lo pol\u00edticamente correcto; mientras que otras, lo criticamos, por ser m\u00e1s de lo mismo. Como dice Mary Daly \u201clas perspectivas patriarcales, funcionan como agendas escondidas selladas en la textura del lenguaje, enterradas en los mitos de inversi\u00f3n que controlan la l\u00f3gica poderosamente, porque no son reconocidas\u201d <sup><sub>(13)<\/sub><\/sup>. Por esto, la importancia de estar atentas y levantar cr\u00edticas a la exigencia del uso de la -E como el nuevo pseudo-gen\u00e9rico universal, ya que as\u00ed podemos sacar a la luz la perspectiva patriarcal que esta demanda intenta esconder.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, la imposici\u00f3n del \u201clenguaje inclusivo\u201d es un artificio m\u00e1s del patriarcado. De ninguna manera nos resuelve algo a las mujeres; sino m\u00e1s bien, viene nuevamente a reformar y afirmar la misma dominaci\u00f3n de la subjetividad masculina como la universal en el lenguaje, s\u00f3lo que esta vez lo hace de la mano de la -E. Los patriarcas, carentes de imaginaci\u00f3n, utilizan los mismos m\u00e9todos una y otra vez, para as\u00ed mantener su dominaci\u00f3n; por ello, es importante conocer sus m\u00e9todos, de esta manera cada vez se vuelven m\u00e1s evidentes y podemos verlos claramente.<\/p>\n\n\n\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>Franulic, Andrea. \u201cLa \u201cE\u201d nos excluye y menos mal\u201d, <a href=\"https:\/\/andreafranulic.cl\/lenguaje\/la-e-nos-excluye-y-menos-mal\/\">https:\/\/andreafranulic.cl\/lenguaje\/la-e-nos-excluye-y-menos-mal\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Daly, Mary. <em>Gyn\/Ecology<\/em>. Boston: Beacon Press, 1978.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mal llamado \u201clenguaje inclusivo\u201d est\u00e1 posicion\u00e1ndose cada d\u00eda con m\u00e1s fuerza en las instituciones,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4653,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[101,124,123,76,105],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4642"}],"collection":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4642"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4642\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4670,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4642\/revisions\/4670"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4653"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4642"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4642"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4642"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}