{"id":4346,"date":"2022-05-16T22:03:11","date_gmt":"2022-05-16T22:03:11","guid":{"rendered":"https:\/\/feministaslucidas.org\/?p=4346"},"modified":"2022-09-20T20:50:20","modified_gmt":"2022-09-20T20:50:20","slug":"la-relacion-con-la-madre-simbolica-concreta-y-personal-algunas-reflexiones-intimas-y-terapeuticas-marisol-torres-jimenez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/2022\/05\/16\/la-relacion-con-la-madre-simbolica-concreta-y-personal-algunas-reflexiones-intimas-y-terapeuticas-marisol-torres-jimenez\/","title":{"rendered":"La relaci\u00f3n con la madre (simb\u00f3lica, concreta y personal): algunas reflexiones \u00edntimas y terap\u00e9uticas,  Marisol Torres Jim\u00e9nez"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cLa lengua salada de Oc\u00e9ano que a\u00fan lleva huellas de Tiamat, el Chaos originario infinito, apertura sin fin que armoniosamente lo mezcla todo\u201d<\/p><p><\/p><cite>Barbara Verzini \u2013 La Madre en la Mar. El enigma de Tiamat<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se escribe? Fue una pregunta que se hizo y nos pudo compartir hace ya algunas d\u00e9cadas Mar\u00eda Zambrano, fil\u00f3sofa nacida en el sigo XX, uno de los siglos donde se ha hecho m\u00e1s patente la miseria femenina, pero que no le fue impedimento para pensar en femenino libre a una de las autoridades de quienes andamos encontr\u00e1ndole sentido a la existencia libre como mujer:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que quiere decir el escritor y para qu\u00e9 quiere decirlo? \u00bfPara qu\u00e9 y para qui\u00e9n? Quiere decir el secreto; lo que no puede decirse con la voz por ser demasiado verdad; las grandes verdades no suelen decirse hablando. La verdad de lo que pasa en el secreto seno del tiempo, es el silencio de las vidas, y que no puede decirse. \u2018Hay cosas que no pueden decirse\u2019, y es cierto. Pero esto que no puede decirse, es lo que se tiene que escribir\u201d. <a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>A partir de la invitaci\u00f3n de exponer en este encuentro, que tan amorosamente me convid\u00f3 Dom\u00e9nica, comenc\u00e9 a escribir este texto, volviendo no por casualidad sino por necesidad, y considerando que las casualidades son las necesidades m\u00e1s grandes de la historia como nos ha compartido Mar\u00eda Milagros Rivera Garretas en di\u00e1logo con otras<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>. Por necesidad regreso a mi pasado, a mi origen, vuelvo a mis primeros balbuceos, al encanto y al olor primigenio de mi madre, vuelvo al momento en que no pod\u00eda pronunciar la R, pero donde era m\u00e1s patente la sonoridad de la M de mam\u00e1 como nos ha mostrado la Gran Madre Mummu Tiamat tra\u00edda por Barbara Verzini<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>. Vuelvo a la memoria de mi pasado, y al encuentro con mi autora, mi primera maestra, mi madre. Quien me hizo mujer, depositaria de su lengua fundada en la relaci\u00f3n de amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Como una ni\u00f1a que est\u00e1 intentando nombrar su entorno, nombrarse a s\u00ed misma, darle significado a lo que siente y a lo que observa, fui dejando atr\u00e1s los balbuceos, sin saber que esos primeros sonidos son los que hoy me han permitido recordar mi origen. Me est\u00e1n permitiendo, junto a las invenciones simb\u00f3licas de muchas mujeres, que me acompa\u00f1an con su palabra oral o escrita, la visi\u00f3n de mi vocaci\u00f3n, la carne ocupando su lugar, el sonido del rugido de la sangre de mi madre cuando a\u00fan estaba dentro de ella y gestando gran parte de lo que soy, hoy por hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Una pregunta que intenta explicar y darle sentido al por qu\u00e9 alguien como yo, se siente convocada a estar hoy aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo la relaci\u00f3n con la madre va marcando el Chaos y la armon\u00eda de las relaciones con otras mujeres?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta pregunta, como todas las preguntas -o casi todas- han sido las claves que me han guiado hacia el movimiento y la transformaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n a la calma y la bals\u00e1mica tranquilidad. Podr\u00eda afirmar, a partir de mi experiencia que no todas las preguntas que me he hecho, y que me han heredado otras y otros han germinado algo en m\u00ed, pero si han sido ensayos de curiosidad, muchas han intentado ordenarme (sabiendo no hace mucho tiempo, lo patriarcal del orden y sus cortes) y otras han hecho m\u00e1s dif\u00edcil encontrarme con el sentir porque son preguntas que han estado m\u00e1s centradas en la b\u00fasqueda afuera y no dentro. No porque lo que suceda en mi entorno no sea importante o revelador, sino que las preguntas que tienen que ver con mi sentir, est\u00e1n conectadas con el deseo y con la pol\u00edtica que hoy cobija mi existencia toda, preguntas que tienen que ver m\u00e1s con las entra\u00f1as y con la profundidad, con lo que no se puede ver s\u00f3lo con los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al oficio de preguntar comenc\u00e9 a darle forma cuando decid\u00ed dedicarme a la psicoterapia. Con el paso del tiempo, fui encontr\u00e1ndome con mujeres que me miraron reconociendo algo en m\u00ed, que, en los inicios en este oficio, no pude descifrar, hoy lo honro como un tesoro inefable al cual pertenezco como un don y un privilegio. Ahora puedo llamar a esa experiencia de descubrimiento, de reconocimiento, de germinaci\u00f3n, como autoridad. Todo esto se hizo posible gracias a la vuelta a mi propio origen, a lo que me hace original. Nacida al oriente de C\u00e1ncer vista desde el cosmos, siempre movida por el sentido de encontrarle lugar, que ocupara espacio mi genealog\u00eda materna, reconocerme en ella. La trinidad femenina me interpela, me pide que la toque y la sienta, porque la torpeza de mis ojos no me permite verla. Me han herido antes de nacer, como el centauro mitol\u00f3gico de Quir\u00f3n, parece que han herido quien soy, la forma en c\u00f3mo me veo a m\u00ed misma, pero lo cierto es que, sin la otra es dificil\u00edsimo hacer autoconciencia<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> y sabernos humanas. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>He llegado a la conclusi\u00f3n de que, el placer por pensar y reflexionar en torno a diferentes preguntas -que tienen que ver con la experiencia propia e \u00edntima, con los secretos, con mi espiritualidad, con las confesiones, con lo que todav\u00eda no est\u00e1 dicho- con otra, en relaci\u00f3n dual, es decir, el entred\u00f3s; es el espacio simb\u00f3lico al que he decidido dedicar mi tiempo y mi energ\u00eda. Espacio simb\u00f3lico que conforma mi vocaci\u00f3n, el lugar a donde me siento llamada y convocada. Esta decisi\u00f3n como toda necesidad se volvi\u00f3 inevitable. El que yo haga psicoterapia es inevitable.<\/p>\n\n\n\n<p>Unido al llamado de la psicoterapia, pensar y poner atenci\u00f3n en la relaci\u00f3n con la madre como horizonte y sendero simb\u00f3lico ha sido central en mi trabajo como psic\u00f3loga acompa\u00f1ando a otras mujeres, y tambi\u00e9n a algunos hombres. Traer la relaci\u00f3n con la madre se hizo imprescindible. Muchas mujeres, que adem\u00e1s conforman gran parte del universo que asiste regularmente a terapia, tienen la certeza o est\u00e1n en v\u00edas de hacerlo siguiendo las huellas femeninas de la libertad, de que el patriarcado ha finalizado<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>, y lo significativo que es volcarse a revisar y atender la relaci\u00f3n con su madre concreta y personal.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto esperanzador, donde se hace patente un descreimiento de los patriarcas y su cultura de la miseria, donde cada vez m\u00e1s mujeres priorizan las relaciones duales con otras, esto ha tra\u00eddo consigo que sean m\u00e1s salientes los sentimientos profundos de amor y desamor entre nosotras. La amistad, el amor sensual, la envidia, los celos, la fusi\u00f3n, son algunas de las experiencias que las mujeres traen a la consulta sin saber muy bien qu\u00e9 hacer con los sentimientos que les provoca la intimidad y el estar en relaci\u00f3n con otra, a quien han elegido como prioridad. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde muy peque\u00f1a supe lo importante que ser\u00eda la relaci\u00f3n con mi madre, pasaba todo el tiempo con ella, incluso cuando ella trabajaba me tocaba acompa\u00f1arla porque no ten\u00eda quien cuidara de m\u00ed mientras ella lo hac\u00eda. Sus caminos, sus viajes, sus palabras fueron mi primera escuela. Pasaba por un abanico de emociones, muchas ten\u00edan que ver con c\u00f3mo ella se sent\u00eda, m\u00e1s que conmigo. Ella me present\u00f3 la empat\u00eda y la escucha. Ya m\u00e1s tarde, a medida que fui creciendo, en las relaciones con mis amigas y parejas, se fueron reviviendo y replicando muchas de esas emociones y sentimientos que experiment\u00e9 por primera vez en la relaci\u00f3n con mi madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Conectar las vivencias con las mujeres de su vida, e hilarlas a la relaci\u00f3n con su madre concreta y personal. &nbsp;Ha sido lo revelador para m\u00ed, y para muchas mujeres (y algunos hombres). Volver al origen y a todo su simb\u00f3lico trae la armon\u00eda tan necesaria para vivir bien, para sanar las heridas que quiz\u00e1 han persistido durante toda su biograf\u00eda. Ah\u00ed es donde es posible la circulaci\u00f3n de autoridad materna<a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>, reconocimiento de la autor\u00eda de la madre concreta y personal. El panorama parece sencillo, muchas veces es sorprendente c\u00f3mo al quitar velos de complejidad, de largas jornadas de autodiagn\u00f3sticos apegados al \u2018paradigma de la salud mental\u2019 y el tan cruel cuadro psicoan\u00e1litico, caen en el descr\u00e9dito de este sistema insostenible. Se vuelven esquivables, porque frente a la sencillez de quien nos ense\u00f1a el amor no hay paradigma sostenible. Las volteretas pueden ser muchas, la vaginalidad<a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a> est\u00e1 a la vuelta de la esquina. Tambi\u00e9n puede abundar en la psique de la terapeuta. Puedes sentir que avanzas un paso, y retrocedes diez. Es parad\u00f3jico, por eso tiene sentido, porque el reconocimiento de la relaci\u00f3n, de la autoridad, incluso de la sanaci\u00f3n no es lineal. Sobre todo, cuando hablamos de sanaci\u00f3n, que es un proceso con figuras multiformes, significados continuos, caminos inexplorados, tropiezos y epifan\u00edas, aqu\u00ed no existe una l\u00ednea recta por la cual caminar, pero si sabemos que tenemos que caminar, no existen recetas, pero si muchas preguntas, algunas huellas y la nunca bien ponderada relaci\u00f3n que nos muestra las pistas para la libertad, que siempre, es relacional<a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La propuesta: estar en terapia en femenino y el regreso del alma<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la psicolog\u00eda tradicional -digo aqu\u00ed tradicional a toda aquella psicolog\u00eda que es ejercida y afianzada en el r\u00e9gimen del uno, centrada en la experiencia masculina y en el neutro universal- se hace alusi\u00f3n a la relaci\u00f3n, o tambi\u00e9n llamado v\u00ednculo con la madre, pero se habla de \u00e9sta tergiversando la importancia de ella en la autor\u00eda de su criatura. La figura de una madre cortada en pedazos por el orden de la espada<a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a> del padre ed\u00edpico del psicoan\u00e1lisis o de la corriente psicol\u00f3gica de moda, que no pierde ocasi\u00f3n para imponer la relaci\u00f3n padre e hijo como relaci\u00f3n originaria (como si el padre o el hijo pudiesen procrear), intentando sistem\u00e1ticamente orillar a la muerte simb\u00f3lica la relaci\u00f3n madre e hija como relaci\u00f3n primigenia y originaria. &nbsp;Esto no quiere decir, que la mujer no tenga hijos, que, si los tiene, pero la hija con quien comparte su sexo, la diferencia sexual femenina, es la depositaria de la lengua materna y de la capacidad de ser dos, de procrear.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfQu\u00e9 hay m\u00e1s all\u00e1 de la salud mental de las mujeres? \u00bfEs \u00e9tica abordar la salud mental de las mujeres? Si, pero no es est\u00e9tica<a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>. Est\u00e9tica ser\u00eda que nuestra salud -el estar en el mundo con gracia- fuese vista como un todo, y no como un pedazo susceptible a \u2018an\u00e1lisis\u2019, donde ponemos a la mente en un lugar -generalmente fuera del cuerpo- y al cuerpo en otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto me recuerda como las organizaciones (estatales o no) se dedican fervientemente a separar la violencia masculina en una tipolog\u00eda (psicol\u00f3gica, sexual, f\u00edsica, econ\u00f3mica\u2026 y as\u00ed, un largo abecedario que parece enumerar un largo etc\u00e9tera sin sentido y desconectado de la realidad). Una psicolog\u00eda centrada en el pensamiento del pensamiento, y no centrada en el pensamiento de la experiencia. La \u00fanica experiencia que conozco de primera mano es la propia, un camino solitario y acompa\u00f1ado me ha sido dado como un regalo, lo he hecho a mi medida, a partir de la reflexi\u00f3n de mis traumas y mis talentos, muchos de los primeros a\u00fan los padezco; y los talentos me los encuentro como huesos, cuando hago cuenta de ellos, haciendo alusi\u00f3n a la figura de la Mujer Salvaje que tan amorosamente nos ense\u00f1a Clarissa Pinkola<a href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>. Me agrada saber que mis talentos son primitivos, ense\u00f1ados por mi primera maestra, mi madre concreta y personal, y que afloran a lo largo de las estaciones como la primavera, o decantan e hibernan como en mi amado oto\u00f1o que me permite el descanso, y yo lo recibo con amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Las emociones o sentimientos no se pueden analizar, es como despedazar algo que no puede ser despedazado, si es as\u00ed, resulta tr\u00e1gico para que quien lo sufre o padece, lanza a una oscura y fr\u00edvola fragmentaci\u00f3n. La anal\u00edtica psicol\u00f3gica ha fracasado por lo mismo, separar y dividir sostiene el orden de la espada.<\/p>\n\n\n\n<p>La libertad, en tanto suceso relacional, es sostenido por el amor, por lo tanto, como todo en esta vida, est\u00e1 sexuado. Y la psicolog\u00eda como disciplina que versa sobre lo humano, tambi\u00e9n est\u00e1 sexuada, aunque se pretenda neutra<a href=\"#_ftn12\">[12]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de mi experiencia, como mencion\u00e9 anteriormente, la mayor cantidad de personas que acuden a la consulta psicoterap\u00e9utica son mujeres. Son ellas -en relaci\u00f3n conmigo- quienes hacen de la terapia una salida y encuentro posible con el placer, con la vida y la espiritualidad. Los motivos de consulta que traen las mujeres a la relaci\u00f3n terap\u00e9utica tienen que ver con los efectos de la violencia machista ejercida por hombres en sus relaciones \u00edntimas o no tanto, el incesto, el abuso sexual, las dificultades para salir de relaciones abusivas e instrumentales y la falta del deseo o desconexi\u00f3n con el placer (femenino), y pongo el par\u00e9ntesis en femenino, porque a veces persiste la creencia de que el placer de las mujeres es igual al de los hombres, y no es as\u00ed. Estos hechos pueden ser llegar a ser altamente perturbadores, pues traen consigo la p\u00e9rdida de sentido, desorden simb\u00f3lico y, en muchos casos, periodos de sufrimiento y ausencia de deseo, como sucede en los casos de depresi\u00f3n. Podr\u00eda seguir enumerando aqu\u00ed, todas las consecuencias dolorosas y miserables que ha tenido y tiene para las mujeres el haber nacido en el patriarcado del siglo XX, por todo el apogeo y exaltaci\u00f3n de la vaginalidad, el liberalismo sexual, la invenci\u00f3n del orgasmo vaginal y toda la violencia hermen\u00e9utica asociada al conocimiento. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, una clave pol\u00edtica que he aprendido de Mar\u00eda Milagros Rivera Garretas es que <em>\u201cel patriarcado nunca ha ocupado toda la vida de una mujer (y tampoco de un hombre)\u201d<a href=\"#_ftn13\"><strong>[13]<\/strong><\/a>,<\/em> lo que ha tra\u00eddo un b\u00e1lsamo no s\u00f3lo a mi ser y estar en mundo, permiti\u00e9ndome sentir m\u00e1s all\u00e1 de la tensi\u00f3n en mi cuello y hombros que me generaba estar en una dial\u00e9ctica incansable con los hombres y toda su miseria, sino que esa clave pol\u00edtica se ha vuelto terap\u00e9utica al poder compartirla en un espacio relacional femenino que he ido cultivando con cada mujer que me ha dado el privilegio de acompa\u00f1arle. Una clave contundente, reveladora, que nos permite una psicolog\u00eda en femenino, atenta y sostenida en la diferencia sexual, m\u00e1s all\u00e1 de la econom\u00eda de la miseria femenina y m\u00e1s cerca del sentir originario (Mar\u00eda Zambrano). Una psicolog\u00eda no pretendidamente apellidada feminista ni gen\u00e9rica ni militante, sino que, una psicolog\u00eda en femenino centrada en la experiencia de cada mujer, en singular, como se\u00f1al\u00f3 Candela Valle Blanco, una psicolog\u00eda que abandone la neutralidad y sea espec\u00edficamente femenina. Donde cada una puede decirse a partir de si, donde estemos m\u00e1s cerca de lo decible que de lo indecible, no porque no puedan existir cosas que no se puedan decir, sino porque hay que sanar, y la palabra nos lo hace m\u00e1s f\u00e1cil. Porque nos permite poner en su lugar la miseria, y darle lugar a la grandeza femenina que cada una trae consigo como mujeres nacidas de mujer. Una psicolog\u00eda con, como la libertad femenina que es relacional, y no una psicolog\u00eda sobre las mujeres. Aqu\u00ed se trata del quienes, no del qu\u00e9, quienes somos las mujeres no qu\u00e9 somos las mujeres<a href=\"#_ftn14\">[14]<\/a>, como cuando Andrea Franulic Depix nos saca de la identidad pretendidamente gen\u00e9rica donde nos han puesto convenientemente a las mujeres cuando hablan de la sujeta del feminismo, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>No es de extra\u00f1arnos que el ideario de la igualdad tambi\u00e9n haya permeado la pr\u00e1ctica de la psicolog\u00eda, como ha pasado con su teor\u00eda, que parece que, entre m\u00e1s alejada de la psique y el sentir originario de las mujeres, pretende imponer procesos psicoterap\u00e9uticos que poco tienen de terap\u00e9uticos, y tienen m\u00e1s de psicolog\u00eda del g\u00e9nero o con perspectiva de g\u00e9nero, como gusten llamarle, parece que son lo mismo y nada a la vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra de las luces que me ha permitido guiar mi trabajo de acompa\u00f1amiento dual ha sido lo importante que es Saber Amar a la Madre Real<a href=\"#_ftn15\">[15]<\/a>, concepto dado por la fil\u00f3sofa Luisa Muraro. Saber Amar a la Madre Real es un desaf\u00edo constante -y le llamo as\u00ed no porque tengamos que cumplir una meta o ganar algo con esto, le llamo as\u00ed porque por su origen etimol\u00f3gico, por <em>afiar<\/em>, que proviene de fiarse, de la confianza, de encontrar seguridad- para quien decide adentrarse en su proceso terap\u00e9utico en clave femenina libre es reconocer en la madre concreta y personal o quien haya ocupado su lugar, la autor\u00eda de la propia existencia. Aceptar la certeza de que el dos precede al uno.<\/p>\n\n\n\n<p>La era de las mujeres emancipadas, era a la que pertenezco por llevar poco m\u00e1s de treinta a\u00f1os en este mundo y ser la primera generaci\u00f3n de mujeres de mi familia que asisti\u00f3 a la universidad, me hizo alejarme con fuerza de estas mujeres, me expuls\u00e9 de la trinidad femenina aparentemente gustosa jact\u00e1ndome de ideas libertad, claro, la libertad individual y hu\u00e9rfana de la falosof\u00eda masculina que tan orgullosa me hac\u00eda sentir, mientras estudiaba en la universidad sin madre \u00a1Cu\u00e1nta soberbia, desconexi\u00f3n y apego al padre hu\u00e9rfano abund\u00f3 en alg\u00fan momento por aqu\u00ed, y por aqu\u00ed! Entiendo, en carne viva cuando una mujer -yo misma- est\u00e1 embargada por la frustraci\u00f3n y el anhelo de que su madre sea diferente a como es, que cambie sus modos, hasta en la forma en c\u00f3mo se sienta o toma sus decisiones, como si eso fuese a transformar los t\u00e9rminos de la relaci\u00f3n que se ha mantenido con ella, o sostener la creencia de que su madre se siente fracasada por los destellos de libertad e independencia simb\u00f3lica de su hija. Nuestra madre es Real, no es una idea o ideolog\u00eda. No es posible mantener una relaci\u00f3n idealizada con alguien que vive o ha vivido, quien nos ha dado la posibilidad de existir en este mundo. Saber amar a la madre real es reconocerle autoridad a nuestra madre concreta y personal -o a quien haya ocupado su lugar- sabiendo que ella nos hizo depositarias de su lengua y de su amor.<\/p>\n\n\n\n<p>El amor, por lo tanto, no es tan propio como se nos ha venido mostrando en los discursos y propagandas feministas o en los libros de autoayuda, que prometen ense\u00f1ar recetas m\u00e1gicas de c\u00f3mo las mujeres nos tenemos que amar a nosotras mismas, no porque est\u00e9 mal el amor, el cultivo o la germinaci\u00f3n del mismo, sino porque como todo en la vida y en el mundo, como mencion\u00e9 anteriormente, el dos precede al uno, el amor es relacional, hubo una mujer (como en casi todos los casos) que nos ense\u00f1\u00f3 el amor como presencia (o ausencia) continua en la vida de una mujer. &nbsp;Lo que si me parece interesante, es que nuevamente el amor sea algo que sea susceptible de conversaci\u00f3n y de atenci\u00f3n entre mujeres, considerando que al menos durante el auge del feminismo radical se comenz\u00f3 una campa\u00f1a en contra del amor como si la vivencia del amor fuese un obst\u00e1culo y un problema en la vida de una mujer, como expuso detalladamente Dom\u00e9nica Francke-Arjel en su escrito <em>Amor y Relaci\u00f3n en Femenino libre<a href=\"#_ftn16\"><strong>[16]<\/strong><\/a>.<\/em> Hoy parece que las referencias feministas y femeninas en torno al amor no cambian, s\u00f3lo se han transformado, utilizando el concepto de <em>amor propio<\/em>. M\u00e1s all\u00e1 de las discusiones discursivas y pol\u00edticas que cuestionan al amor, su presencia en la vida de cada mujer es fundamental y lo que no se puede negar es c\u00f3mo el amor es una de las ense\u00f1anzas m\u00e1s importantes de la madre concreta y personal -o quien haya ocupado su lugar- de cada criatura, y cada vez se vuelve un ingrediente principal en la cocina simb\u00f3lica de la mujer que emprende el camino de nombrar el mundo, su experiencia en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>La p\u00e9rdida del hilo que nos vincula a nuestro origen, a la certeza de que hemos nacido de una mujer ha ido propiciando como transitable la senda err\u00e1tica de la huerfan\u00eda, que m\u00e1s que libertad ha ido asentando sentimientos de soledad, de desconexi\u00f3n y tristeza. Comparando la libertad con el desapego. Desprenderse del pasado, salir exenta de la genealog\u00eda materna, buscar sin mucha claridad la independencia simb\u00f3lica, \u201c\u00bfC\u00f3mo no repetir la historia de mi madre?\u201d Se preguntan muchas con pesar, como si borrar o extirpar la historia y las experiencias de la madre y de las mujeres de su genealog\u00eda femenina fuese la soluci\u00f3n a las heridas que cada mujer puede cargar en su alma y en su psique \u201c\u00bfC\u00f3mo puedo hacer que mi madre sea diferente, que cambie?\u201d \u201c\u00bfC\u00f3mo hacer que ella me acepte tal como soy?\u201d \u201c\u00bfC\u00f3mo lograr ser yo misma sin que eso le provoque dolor a mi madre?\u201d Las preguntas y los cuestionamientos sobre la otra, la madre concreta y personal, se suman a los motivos de consulta nombrados con antelaci\u00f3n de muchas mujeres hoy en d\u00eda, en la mayor\u00eda de los casos este motivo est\u00e1 oculto en el s\u00f3tano de la conciencia, pero que no se hace esperar para volverse evidente porque la fluctuaci\u00f3n odio\/amor con la madre, la orfandad, la falta de visi\u00f3n del origen trae consigo dolor y pesar en quien los padece, al menos eso me ha ido indicando mi propia experiencia. Diana Sartori<a href=\"#_ftn17\">[17]<\/a> hace la distinci\u00f3n entre v\u00ednculo con la madre y su legado, en primera instancia, el v\u00ednculo con la madre de cada una es insoslayable, es la relaci\u00f3n fundante de la vida, el reconocimiento de la autor\u00eda de ella, saber que provenimos de esa relaci\u00f3n es el comienzo de un camino revelador sin el que no podemos hurgar en nuestro propia historia y origen, ah\u00ed est\u00e1 el \u2018m\u00e1s\u2019 de nuestra madre, saber que existe disparidad en la relaci\u00f3n con ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, el legado materno hace referencia a los contenidos transmitidos por nuestra madre, aqu\u00ed, es donde aparece un punto complejo y ha generado mucha contradicci\u00f3n en las mujeres, que en calidad de hijas buscan su libertad e independencia simb\u00f3lica, a sabiendas que quiz\u00e1 mucho de este contenido transmitido por su madre, es miseria patriarcal. Por lo tanto, existen las madres patriarcales o vaginales<a href=\"#_ftn18\">[18]<\/a>, como le\u00ed en el reciente libro <em>La Madre en la Mar. El enigma de Tiamat de Barbara Verzini<\/em>, cuando Mummu pierde su M \u201c\u2026 madres aplastadas por la violencia simb\u00f3lica faloc\u00e9ntrica, han olvidado que pertenecen a lo infinito y se han dejado seducir por el orden de separaci\u00f3n de la espada\u201d. Por eso las preguntas que nos hacemos las mujeres en alg\u00fan momento de nuestra vida relacionadas con el v\u00ednculo materno, en este caso, en una instancia terap\u00e9utica, son necesidad y deseo genuino de autenticidad, de libertad relacional y de visi\u00f3n con el origen, son preguntas que nos invitan a la transformaci\u00f3n, a revisar las heridas, pero tambi\u00e9n la grandeza y la autoridad femenina presente en la vida de cada mujer. No hay receta, el proceso de cada una es singular, instigado por el sentir originario, lo que compartimos todas es el regreso del alma, una vuelta al sentir guiada por la capacidad de ser dos. Las hijas o los hijos espirituales no son necesariamente de carne y hueso, a veces traen el sonido de una armon\u00eda vuelta canci\u00f3n, la sinuosidad de una escultura, la profundidad de la poes\u00eda y el placer de la relaci\u00f3n sin fin.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las grandes inquietudes y deseos genuinos de quienes acompa\u00f1amos en terapia, que si revisamos su \u00e9timo proviene del cuidar, atender y curar los padecimientos y dolores del alma. Me hace recordar que en la universidad los debates ontol\u00f3gicos y filos\u00f3ficos que nos preocupaban establec\u00edan una distinci\u00f3n entre la psique o el alma, si eran o lo mismo, o era diferentes, una constante separaci\u00f3n entre el alma\/psique y el cuerpo, como si entre el alma y cuerpo hubiese un abismo, y acab\u00e1bamos separando tambi\u00e9n los fines de la psicolog\u00eda, si \u00e9sta era una ciencia, una disciplina o un arte.&nbsp; Creo que ahora entiendo porque me costaba tanto elegir, no es que fuese g\u00e9minis, pero s\u00f3lo me quedaba con la duda asentada en la raz\u00f3n. El sentir estuvo inc\u00f3lume, esper\u00e1ndome como hermosamente nos mostr\u00f3 Andrea Franulic<a href=\"#_ftn19\">[19]<\/a>, cuando la salida siempre estuvo ah\u00ed, abandonar las herramientas del amo porque no sirven, nos vuelven objetivos, desechos, y adem\u00e1s les encanta la fragmentaci\u00f3n, la escisi\u00f3n, el corte de la espada.<\/p>\n\n\n\n<p>Como cualquier oficio espiritual volver a la dependencia es una condici\u00f3n fundamental, la dependencia como experiencia de la relaci\u00f3n primaria con la madre es capaz de provocar una infinidad de cuestionamientos internos, sobre todo, considerando un contexto que cuestiona la dependencia en todas sus formas, porque difumina la vivencia individual y nos hace sentir vulnerables. Las afrentas del feminismo liberal -y no tanto- van en direcci\u00f3n opuesta al reconocimiento de la dependencia como una de las cualidades fundantes de la relaci\u00f3n madre e hija, aunque no es de extra\u00f1ar pues el origen etimol\u00f3gico del concepto de <em>dependencia<\/em>, nos lleva a palabras como subordinaci\u00f3n, como cualidad de estar debajo de una autoridad o \u201calgo mayor\u201d. Afortunadamente gracias al pensamiento de la diferencia sexual y a las mujeres que lo han hecho posible, he podido saber que autoridad es lo opuesto al poder, pues proviene de &nbsp;<em>augere<\/em> que significa \u201chacer crecer\u201d, sabiendo esto es m\u00e1s sencillo aceptar la dependencia como una instancia humana, precisamente algo que nos hace humanas y humanos, porque ese \u201calgo mayor\u201d es nuestra madre -o quien haya ocupado su lugar- quien nos sostiene, nos hace crecer, nos cuida en calidad de criaturas nacidas de su cuerpo y de su amor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Algunas palabras finales:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Encontrarme con mi voz interior, la voz de mi madre, el recuerdo de los colores y sabores de la fruta y el olor de pescado en sus manos. Esos olores y sabores son como una m\u00e1quina del tiempo, que me permiten mirar atr\u00e1s ahora si con sabidur\u00eda y templanza. Los olores y las escamas invasoras en sus brazos y manos que me conectan con ella y su incansable deseo de estar cerca de la mar, disfrutar del aire que apacigua su coraz\u00f3n acelerado y la llena de contemplaci\u00f3n. La garant\u00eda de la coincidencia entre las palabras y las cosas, de su deseo y de su lengua, la inconmensurable obra materna, la hago palpable cuando ella encuentra la calma en la contemplaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hered\u00e9 la Luna en Escorpio, seguramente por la Sol de mi abuela, nacida el d\u00eda de todas y todos las muertas y muertos. Como siempre, como cierto tiempo, recorro mis lunas: paso por la creciente, siento que nazco y crezco, me lleno o me ilumino y tambi\u00e9n una parte de mi muere, por fin, esperando la sanaci\u00f3n, como es la Luna en Escorpio, por fin, encuentro la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Esta cita textual la tom\u00e9 del libro <em>El amor es el signo. Educar como educan las madres<\/em> de Mar\u00eda- Milagros Rivera Garretas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Esta idea aparece en libro <em>El trabajo de las palabras<\/em> de Luisa Muraro, Lia Cigarini y Mar\u00eda Milagros Rivera Garretas<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Barbara Verzini autora del libro <em>La madre en la mar. El enigma de Tiamat<\/em> (2021)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Esta idea la recojo de Carla Lonzi y otras en el segundo manifiesto de la Rivolta Femminile <em>Yo digo yo<\/em> (1977)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> En 1996, las Mujeres de la Librer\u00eda de Mil\u00e1n en la revista Sottosopra han anunciado el final del patriarcado, para m\u00e1s detalle y profundizaci\u00f3n de esta idea recurrir al t\u00edtulo <em>(Ha ocurrido y no por casualidad) El final del patriarcado<\/em> disponible en cualquier buscador en red<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> La primera vez que le\u00ed sobre autoridad materna fue de la mano de Andrea Franulic, ella ha sido la portadora generosa que, en primera instancia me ha ido presentando el pensamiento de la diferencia sexual. Pude profundizar a\u00fan m\u00e1s gracias a las palabras de Lia Cigarini y Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> <em>La mujer clit\u00f3rica y la mujer vaginal <\/em>de Carla Lonzi<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> La libertad femenina es relacional: idea de Lia Cigarini<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> Para profundizar en esta idea recomiendo leer <em>La madre en la mar. El enigma de Tiamat<\/em> (2021)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a> Aqu\u00ed recurro la reflexi\u00f3n compartida por Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas en el escrito titulado \u201cEducar en la libertad de la relaci\u00f3n\u201d del libro <em>El amor es el signo. Educar como educan las madres, <\/em>precisamente cuando habla de la gracia en las relaciones sin fin<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\">[11]<\/a> <em>Las mujeres que corren con los lobos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\">[12]<\/a> Candela Valle Blanco entrevistada por M.M Rivera Garretas donde pudo exponer algunas ideas sobre la \u201cPsicolog\u00eda en Femenino\u201d, t\u00edtulo del escrito.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref13\">[13]<\/a> <em>El placer femenino es clit\u00f3rico<\/em> de Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref14\">[14]<\/a> Idea abordada por Andrea Franulic en su escrito <em>\u00bfQu\u00e9 es la pol\u00edtica de la identidad?, <\/em>cuando cita a Hannah Arendt a trav\u00e9s de Diana Sartori. El texto est\u00e1 disponible en la p\u00e1gina de Feministas L\u00facidas: <a href=\"http:\/\/www.feministaslucidas.org\">www.feministaslucidas.org<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref15\">[15]<\/a> Puedes conocer m\u00e1s de este concepto dado por Luisa Muraro en su libro <em>El orden simb\u00f3lico de la madre<\/em> (1994)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref16\">[16]<\/a> Se puede encontrar este escrito en la p\u00e1gina de Feministas L\u00facidas: <a href=\"http:\/\/www.feministaslucidas.org\">www.feministaslucidas.org<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref17\">[17]<\/a> Para profundizar un poco en la diferencia entre el v\u00ednculo y el legado materno, se recomienda leer <em>V\u00ednculo sin legado<\/em> de Diana Sartori<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref18\">[18]<\/a> Idea expuesta en el libro <em>La madre en la mar. El enigma de Tiamat<\/em> de Barbara Verzini (2021)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-normal-font-size\"><a href=\"#_ftnref19\">[19]<\/a> <em>Inc\u00f3lume, esper\u00e1ndome<\/em> hermoso texto escrito por Andrea Franulic, lo puedes hallar en la p\u00e1gina de Duoda, o en su reciente y maravillosa antolog\u00eda <em>Incitada<\/em> (2021) que est\u00e1 disponible para descarga en su p\u00e1gina: <a href=\"http:\/\/www.andreafranulic.cl\">www.andreafranulic.cl<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa lengua salada de Oc\u00e9ano que a\u00fan lleva huellas de Tiamat, el Chaos originario infinito,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4663,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"templates\/template-full-width.php","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4346"}],"collection":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4346"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4346\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4349,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4346\/revisions\/4349"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4663"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}