{"id":4160,"date":"2021-06-26T20:58:00","date_gmt":"2021-06-26T20:58:00","guid":{"rendered":"https:\/\/feministaslucidas.org\/?p=4160"},"modified":"2021-06-28T21:32:23","modified_gmt":"2021-06-28T21:32:23","slug":"nos-quieren-feministas-no-clitoricas-jessica-gamboa-valdes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/2021\/06\/26\/nos-quieren-feministas-no-clitoricas-jessica-gamboa-valdes\/","title":{"rendered":"Nos quieren feministas. No clit\u00f3ricas.  Jessica Gamboa Vald\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Desde que <em>los feminismos<a href=\"#_ftn1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/em> han cobrado mayor visibilidad en la escena social y pol\u00edtica posterior al movimiento feminista universitario en Chile, el a\u00f1o 2018, percibo una tensi\u00f3n m\u00e1s de parte de las mujeres que de los hombres. Esto ocurre cuando una, como mujer, se afirma en la diferencia sexual femenina y se reh\u00fasa en abandonarla. En mi experiencia como mujer feminista y profesora en la universidad, de una carrera \u201chist\u00f3ricamente femenina\u201d, me he visto algunas veces expuesta a  calificaciones como  las de \u00abcis\u00bb,\u00a0 \u00abhembrista\u00bb o \u00abmujerista\u00bb, justamente por decir que me hace sentido pensar en la libertad de las mujeres m\u00e1s que en la igualdad con los hombres y, sin duda, me ganar\u00eda el t\u00edtulo de \u00abtransf\u00f3bica\u00bb si digo que quiero ser nombrada en femenino porque soy una mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes o, mejor dicho, hasta hace muy poco tiempo, no sab\u00eda explicarme a m\u00ed misma un fen\u00f3meno que, por lo general, nos ocurre a muchas &#8211; si es que no a la mayor\u00eda- de las mujeres que ingresamos en la universidad y que guarda relaci\u00f3n con una experiencia de ajenidad e inadecuaci\u00f3n, pero que no logramos comprender de d\u00f3nde proviene. Afortunadamente he le\u00eddo el libro de la historiadora y maestra de la diferencia sexual Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas \u201cEl placer femenino es clit\u00f3rico\u201d, publicado el a\u00f1o 2020, libro que me ha estremecido  porque ha dado mayor profundidad a la toma de conciencia que hab\u00eda vivido con el feminismo radical de la diferencia.<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> Comprend\u00ed la desautorizaci\u00f3n de la madre como origen y dadora de la lengua materna en la civilizaci\u00f3n patriarcal y c\u00f3mo esta desautorizaci\u00f3n se materializa en el profundo desarraigo en el que una como hija puede llegar a vivir debido a la <em>violencia hermen\u00e9utica o clitoridectom\u00eda simb\u00f3lica<\/em> <a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a> que, sobre todo, en tiempos de igualdad y emancipaci\u00f3n femenina experimentamos.<\/p>\n\n\n\n<p>El desvelamiento de la gran estafa o fraude que ha significado la igualdad ha sido, precisamente, el&nbsp; hacernos creer que hombres y mujeres somos iguales, en consecuencia, mucha de la violencia en contra de las mujeres es resultado de la pol\u00edtica sexual basada en la teor\u00eda o principio de la unidad de los sexos que se puede resumir con lo que Simone Weil llama doble tir\u00f3n o error de epistemolog\u00eda.<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> No es de extra\u00f1ar entonces que el feminismo reivindicativo vea como un triunfo alcanzar poder social a trav\u00e9s de la paridad o que ingresemos en la universidad en clave universal-neutra, pasando por alto que nacemos sexuadas en femenino y que el cuerpo femenino, dado por la madre, trae consigo un <em>m\u00e1s<\/em> que consiste en la capacidad de ser dos y una cl\u00edtoris preciosa, fuente inagotable de placer, propia de la diferencia sexual femenina, la que hoy, a toda costa, quiere sustituirse por la identidad de g\u00e9nero, o bien, con la figura de \u201cpersona menstruante o gestante\u201d, tal como ocurri\u00f3 en la reciente ley de aborto en Argentina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los feminismos del siglo XXI, afianzados en la pol\u00edtica de la identidad, han levantado una <em>batalla por lo simb\u00f3lico <\/em>(Diana Sartori), queriendo reinstalar una y otra vez el <em>orden de la espada<a href=\"#_ftn5\"><strong>[5]<\/strong><\/a><\/em>que rompe el origen femenino-materno y su lengua materna con la que decimos el sentido libre de ser mujer u hombre<a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>, porque el mundo es uno y los sexos son dos, cada cual con su infinito propio para significarse,<a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a> y dos son las aguas que se mezclan sin perder su singularidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica de la identidad que va de la mano del poder ha conseguido posicionarse con un discurso inclusivo, el cual, sostenido por la fuerza de las leyes, termina fortaleciendo el doble tir\u00f3n y profundizando la ignorancia impuesta sobre nuestras existencias como mujeres. De hecho, los \u00faltimos dos a\u00f1os, a prop\u00f3sito del movimiento feminista que paraliz\u00f3 a la instituci\u00f3n universitaria, al que las acad\u00e9micas feministas llamaron el \u201cMayo feminista universitario<a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>\u201d,\u00a0 facilit\u00f3 el ingreso de los feminismos en las aulas, no as\u00ed a las mujeres que quieren estar con independencia simb\u00f3lica y su sentido libre para concebir cuerpos sin coito y conceptos sin falo<a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a>. Por eso afirmo que NOS QUIEREN FEMINISTAS. NO CLIT\u00d3RICAS.<\/p>\n\n\n\n<p>La llamada \u201crevoluci\u00f3n feminista\u201d a muchas nos gust\u00f3 e hizo sentido porque sac\u00f3 a la luz la violencia sexual oculta en las aulas universitarias, sin embargo,&nbsp; no cruz\u00f3 el umbral de la <em>violencia hermen\u00e9utica<\/em>, en efecto, fue progresivamente desplaz\u00e1ndose hacia el reconocimiento de la multiplicidad de g\u00e9neros o disidencias m\u00e1s que de la libertad femenina y, finalmente, el conflicto se condujo a una negociaci\u00f3n que deriv\u00f3 en la institucionalizaci\u00f3n de protocolos de denuncia y cuotas de g\u00e9nero absorbiendo a las mujeres en las disidencias. La instauraci\u00f3n de normativas inclusionistas ponen mucho \u00e9nfasis en el uso de un lenguaje -el debatido lenguaje inclusivo- que no es otra cosa que borrar la lengua materna, la \u00fanica que se\u00f1ala sin jerarqu\u00eda o dicotom\u00eda la diferencia sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en el final del patriarcado, cada vez m\u00e1s mujeres sabemos que no necesitamos del poder o de la fuerza de las leyes para ser y sentir como una mujer libre, menos del suced\u00e1neo del pensamiento del pensamiento. Nada ni nadie puede imponerse sobre la verdad de las mujeres que es siempre femenina, porque el simb\u00f3lico materno lo es.<\/p>\n\n\n\n<p>La invitaci\u00f3n es a sentirlo y decirlo, porque el placer de crear, sentir, hablar, gozar, amar, pensar\u2026 va acompa\u00f1ado del tesoro viviente que cada mujer tiene para s\u00ed misma: el placer propio del orgasmo clit\u00f3rico, una pepita de verdad en lengua materna, que ha estado siempre como dice &nbsp;Andrea Franulic, inc\u00f3lume esper\u00e1ndome\/nos<a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Teor\u00edas y discursos provenientes desde los espacios acad\u00e9micos o de la pol\u00edtica con poder,  hoy  parte del repositorio universitario -pensamiento del pensamiento- que abogan por las identidades de g\u00e9neros, negando la diferencia sexual, principalmente, la diferencia sexual femenina. En Chile, se comienzan a gestar con los incipientes estudios de g\u00e9nero post-dictadura y los feminismos queer o post-feministas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> As\u00ed lo llama Andrea Franulic. Ver en la biograf\u00eda pol\u00edtica de Margarita Pisano, <em>Una historia fuera de la historia<\/em>, 2009. Me he reconocido en esta genealog\u00eda de pensamiento, pensamiento de la experiencia y pr\u00e1ctica pol\u00edtica, la de las mujeres, que toma forma en Feministas L\u00facidas.<\/p>\n\n\n\n<p>ver en:<a href=\"https:\/\/andreafranulic.cl\/diferencia-sexual\/pensamiento-radical-y-pensamiento-de-la-diferencia-un-contrapeso-necesario\/\">https:\/\/andreafranulic.cl\/diferencia-sexual\/pensamiento-radical-y-pensamiento-de-la-diferencia-un-contrapeso-necesario\/<\/a> <\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a>\u00a0 Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas. <em>El placer femenino es clit\u00f3rico, 2020. Cap\u00edtulo 2.<\/em>  Y que L\u00eda Cigarini llama  \u00abpesadilla f\u00e1lica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Significa verse enfrentada y obligada a creer en dos verdades simult\u00e1neas que son contradictorias entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> Barbara Verzini. <em>La madre en la mar, el enigma de Tiamat, 2021<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> Porque es la lengua que hablamos y aprendemos hablar oyendo a nuestra madre (o quien ocupe su lugar) en la coincidencia de las palabras&nbsp; con las cosas, de esa forma, \u201ctraemos el mundo al mundo\u201d, idea desarrollada por la comunidad filos\u00f3fica Di\u00f3tima.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas, <em>La diferencia sexual en la historia<\/em>, 2005<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> Tiene como referencia al mayo estudiantil franc\u00e9s, referente masculino que se impone con <em>el orden de la espada y la clitoridectom\u00eda simb\u00f3lica<\/em>, promoviendo la vaginalidad progresista. Mismas acad\u00e9micas que, el a\u00f1o 2010, se unieron a la consigna \u00abPor un feminismo sin mujeres\u00bbde la disidencia sexual estudiantil CUDS. <a href=\"http:\/\/autonomiafeminista.cl\/por-un-feminismo-sin-mujeres-2010\/\">\u00abpor un feminismo sin mujeres\u00bb <\/a> leer cr\u00edtica de Andrea Franulic.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas. <em>El placer femenino es clit\u00f3rico 2020<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a> <a href=\"https:\/\/autonomiafeminista.cl\/incolume-esperandome\/\">https:\/\/autonomiafeminista.cl\/incolume-esperandome\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde que los feminismos[1] han cobrado mayor visibilidad en la escena social y pol\u00edtica posterior&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3175,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[62],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4160"}],"collection":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4160"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4160\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4178,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4160\/revisions\/4178"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3175"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4160"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4160"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4160"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}