{"id":4155,"date":"2021-06-24T11:36:09","date_gmt":"2021-06-24T11:36:09","guid":{"rendered":"https:\/\/feministaslucidas.org\/?p=4155"},"modified":"2021-08-04T18:40:27","modified_gmt":"2021-08-04T18:40:27","slug":"mummu-tiamat-andrea-franulic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/2021\/06\/24\/mummu-tiamat-andrea-franulic\/","title":{"rendered":"Para B\u00e1rbara, Andrea Franulic"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Para B\u00e1rbara<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Las aguas saladas del libro de B\u00e1rbara Verzini <sup><a href=\"#ftn\" data-type=\"internal\" data-id=\"#ftn\">1<\/a><\/sup> solo se pueden leer (y uso palabras de ella misma) con <em>la carne abierta sin herida y no con los ojos de la vista;<\/em> sus olas mecen con su movimiento en espiral y con la anchura de su mar, con la profundidad de los abismos y su oscuridad vetusta. Para leerlo, una necesita hacer <em>tabula rasa<\/em>, pues su autora lo ha escrito haciendo <em>tabula rasa<\/em> del Orden de la Espada, sustrayendo su <em>sentido originario<\/em><sup><a href=\"#_ftn2\">2<\/a> <\/sup>de la inerte filosof\u00eda masculina. Est\u00e1 escrito en y para la Era de la Perla, que no es una Era diacr\u00f3nica, dice Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas. Y como tambi\u00e9n dice, nos lleva <em>al antes del antes<\/em>, al origen, que siempre es de andadura femenina y materna, que crea <em>a todos y todas ellas<\/em>, como recita la cuarta l\u00ednea del Enuma Elish: Muummu Tiamat crea <em>a todos y todas ellas <\/em>en la armon\u00eda del caos, donde todo se mezcla sin confundirse.<\/p>\n\n\n\n<p>La leo y vuelvo hacia atr\u00e1s y de nuevo hacia adelante y otra vez hacia atr\u00e1s en el infinito movimiento de las olas de Tiamat y cada vez se me revela algo. Este libro no puede dejar indiferente a nadie, sales mojada, como la misma autora dice, y siempre distinta, radicalmente distinta.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay linealidad entre pasado, presente y futuro; ni entre el antes y el despu\u00e9s, ni entre la ni\u00f1a que fui y la mujer que soy: <em>ni\u00f1as-viejas, <\/em>dir\u00e1 Adriana Alonso S\u00e1mano\u2026 \u201cEs que [dice B\u00e1rbara Verzini] el sentir no separa, mantiene unidos adelante y atr\u00e1s, antes y despu\u00e9s, pasado y futuro, en un \u00fanico movimiento circular\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed comparezco, y esta palabra resuena de otra manera en m\u00ed, como si por primera vez la pronunciara, <em>comparezco <\/em>ante \u201cel infinito misterio de lo uno que es dos, entre las piernas de una mujer\u201d, la verdad de las <em>mujeres clit\u00f3ricas<\/em> en la Era de la Perla, que siempre ha estado aqu\u00ed, como las aguas de Tiamat, como las aguas de la mar que nunca han dejado de fluir en las entra\u00f1as de toda mujer, de cualquier mujer, de una mujer cualquiera como yo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Hace menos de una semana que B\u00e1rbara Verzini me invit\u00f3 a decir mi experiencia de lectura de su libro, y yo no sab\u00eda que era una invitaci\u00f3n de m\u00e1s de 4000 a\u00f1os, yo no sab\u00eda que al leerla iba a ir y a volver una y otra vez a mi vida toda, a mi infancia, a mi propio origen, que es al mismo tiempo el origen primordial de todo lo vivo. He estado sintiendo, so\u00f1ando, mirando con la visi\u00f3n de las entra\u00f1as, sintiendo a la ni\u00f1a que soy, sintiendo la m de mi madre\u2026 La m, que es el sonido <em>m<\/em> que, con los labios de la boca toc\u00e1ndose, vibra con los de la vulva; no es la p \u00e1fona de la ley del Padre, del orden simb\u00f3lico que puede ser solo patriarcal en tanto Orden\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Comparezco ante la sustancia de la <em>lengua materna<\/em><a href=\"#_ftn3\"><sup>3<\/sup><\/a>, en los brazos y en la carne de mi madre como criatura reci\u00e9n nacida; <em>lengua materna<\/em> que la han pretendido arbitraria, que la han querido empeque\u00f1ecida a la forma, intentando dejar la sustancia fuera, como fuera han aspirado a dejar la diferencia sexual, el mismo origen. C\u00f3mo no, si ha sido el Orden de la Espada de la ling\u00fc\u00edstica, espada que, como todas, separa, cercena e intenta doblegar sin \u00e9xito la mezcla armoniosa, en el caos, de sonidos, sabores, olores, tacto; lengua siempre motivada y siempre en relaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo puede haber relaci\u00f3n en el origen, dice la autora, y solo puede haber sustancia en la lengua materna, y se me han quedado sus palabras, esas que ella dice que \u201crespiran, sudan, se mueven, se persiguen, saltan y juegan\u201d, pegadas a la carnosidad de mi lengua, sus sonidos vibrantes trabajando dentro de m\u00ed: una madre solo puede ser clit\u00f3rica, toda madre es Muummu, todas somos madres y somos \u00fanicas, y esta verdad no deja sitio a la envidia entre mujeres porque aqu\u00ed el Mal no tiene lugar\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Ese Mal de Apsu al que la Diosa le cierra sus aguas, aunque igualmente toca su coraz\u00f3n porque la quiere separar de sus criaturas. El toque del Mal que tambi\u00e9n es el toque de la tristeza y que siempre est\u00e1 al acecho, a veces, en la figura de la ficticia <em>mujer patriarcal<\/em>, que se camufla en lo que B\u00e1rbara Verzini, en los encuentros mensuales a los que nos convoca, ha llamado el \u201cteatro de la pr\u00e1ctica de la relaci\u00f3n\u201d. Por eso hago <em>tabula rasa<\/em> de mi propia vaginalidad <sup><a href=\"#_ftn4\">4<\/a><\/sup> \u2026 Como su libro ense\u00f1a, solo el Bien puede ser radical<a href=\"#_ftn5\"><sup>5<\/sup><\/a>\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, ense\u00f1a que ninguna madre es Ummu, eso es falsedad mis\u00f3gina de la Espada de Marduk que intenta desmembrar las olas de la m y la u que es la cl\u00edtoris; falsedad es la vagina y el orgasmo vaginal, falsos son los g\u00e9neros y las identidades, mentiras mis\u00f3ginas ancladas a la gran mentira matricida del Orden patriarcal, que aspira a crear <em>ex nihilo<\/em>, pero solo reproduce, repite, id\u00e9ntico a s\u00ed mismo, estancado cual Apsu\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>La ni\u00f1a que fui corri\u00f3 el riesgo de ahogarse en la mar a los 9 a\u00f1os de edad, la ni\u00f1a que soy amaba la <em>inmersi\u00f3n<\/em><a href=\"#_ftn6\"><sup>6<\/sup><\/a> en las profundidades de la mar, deseaba entrar en sus abismos, amaba permanecer flotando; ama sentir el agua en los pliegos del cuerpo, en los poros, el pelo empapado, la piel escamosa, reseca por la Sol del desierto de Atacama\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Leerte, B\u00e1rbara, me ha tra\u00eddo de vuelta esta historia de mi vida y la he sentido con la <em>carne abierta sin herida<\/em>. As\u00ed como has escrito e interpretado libre de patriarcado el Enuma Elish y, junto a este mito mesopot\u00e1mico, todos los mitos patriarcales han sido desenmascarados, he recordado c\u00f3mo los hombres de mi familia -mi padre, mis t\u00edos- salieron a mi socorro y no pudieron, la dragona serpiente Muummu Tiamat no dejaba que se acercaran a m\u00ed, los absorb\u00eda en sus corrientes, mientras me iba llevando cada vez m\u00e1s adentro\u2026 Yo no ten\u00eda miedo, solo estaba cansada de nadar, entonces me puse de espaldas y dej\u00e9 que la monstrua me sostuviera\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Ning\u00fan hombre me pudo salvar porque ning\u00fan hombre puede salvar a una mujer, porque una mujer <em>est\u00e1 siempre antes<\/em><a href=\"#_ftn7\"><sup>7<\/sup><\/a>. Como ense\u00f1a tu libro, los h\u00e9roes son del Orden f\u00e1lico, solo hay esfinge y hay enigma clit\u00f3rico\u2026 Mi cuerpo inmaculado de ni\u00f1a no fue rescatado por otro cuerpo; en un flotador con una larga soga que alguien jal\u00f3, regres\u00e9 intacta a mi orilla\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>B\u00e1rbara Verzini, he dejado que tus olas me mojen, y he emprendido el viaje con una mochila ligera como sugieres, y todav\u00eda no acaba porque no es finito, aun as\u00ed, mira d\u00f3nde me ha llevado: al a<em>ntes del antes<\/em>, que, como dices, es abertura al infinito antes de apertura a otro cuerpo, abertura con <em>b<\/em> que tambi\u00e9n vibra (traducci\u00f3n del italiano hecha con el placer de Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas). Gracias, B\u00e1rbara, ojos oscuros de Babau, monstrua preciosa del Lago Ness, labios carnosos que nos y me invitan a nunca m\u00e1s cerrar mi boca ancha de rana para decir la verdad, mi verdad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp; B\u00e1rbara, Verzini, <em>La madre en la mar. El enigma de Tiamat<\/em>, Verona-Madrid, Colecci\u00f3n a Mano, Edici\u00f3n Independiente, 2021. Traducci\u00f3n del italiano de Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Idea de Mar\u00eda Zambrano.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ver Luisa Muraro, <em>El orden simb\u00f3lico de la madre<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ver \u201cMujer clit\u00f3rica y mujer vaginal\u201d de Carla Lonzi.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo dice tambi\u00e9n Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas en su libro <em>El placer femenino es clit\u00f3rico<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Inmersi\u00f3n y emersi\u00f3n, as\u00ed titula partes de su libro, la autora.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dice, incansable, Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para B\u00e1rbara Las aguas saladas del libro de B\u00e1rbara Verzini 1 solo se pueden leer&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3854,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[62],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4155"}],"collection":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4155"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4155\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4180,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4155\/revisions\/4180"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3854"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4155"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4155"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4155"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}