{"id":4133,"date":"2021-05-14T16:01:25","date_gmt":"2021-05-14T16:01:25","guid":{"rendered":"https:\/\/feministaslucidas.org\/?p=4133"},"modified":"2021-05-15T17:26:54","modified_gmt":"2021-05-15T17:26:54","slug":"la-lengua-materna-con-su-alcance-infinito-ana-maneru","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/2021\/05\/14\/la-lengua-materna-con-su-alcance-infinito-ana-maneru\/","title":{"rendered":"La lengua materna con su alcance infinito, Ana Ma\u00f1eru"},"content":{"rendered":"\n<p>La Lengua materna con su alcance infinito, Ana Ma\u00f1eru M\u00e9ndez.<\/p>\n\n\n\n<p>Madrid- Santiago (Universidad de Chile), 13 de mayo de 2021<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias Andrea por invitarme a hablar. Es un honor y una alegr\u00eda para m\u00ed poder &nbsp;compartir esta clase con vosotras y vosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ten\u00eda solo cinco a\u00f1os tuve que aprender un peque\u00f1o poema para recitarlo en p\u00fablico en el colegio de monjas al que asist\u00ed durante trece a\u00f1os. Iba disfrazada de carmelita descalza y representaba a la m\u00edstica francesa Santa Teresa&nbsp; de Lisieux. El poema, que no he olvidado nunca, dec\u00eda as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEncontr\u00e9 un f\u00e1cil atajo<\/p>\n\n\n\n<p>para llegar a esta cumbre<\/p>\n\n\n\n<p>y ardiendo en divina lumbre<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1aqu\u00ed me tienes Se\u00f1or!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Pas\u00e9 mucha verg\u00fcenza porque era t\u00edmida y lo sigo siendo. Pero a pesar&nbsp; de eso lo recit\u00e9 firme, aunque estaba temblando por dentro como una que obedece (de ob-audire) que oye algo que est\u00e1 fuera y tambi\u00e9n dentro de s\u00ed, su destino, su vida. Desde entonces he tratado de responder a lo que o\u00eda lo mejor que he sabido, con temor reverencial pero tambi\u00e9n con ardor, con pasi\u00f3n. Han sido respuestas a las llamadas que me invitaban a alcanzar cada una de las cumbres que iba encontrando en el camino. La invitaci\u00f3n de vuestra profesora Andrea Franulic Depix es una de esas llamadas a la que he respondido sin dudar. As\u00ed que \u00a1aqu\u00ed me ten\u00e9is!<\/p>\n\n\n\n<p>La cumbre de hoy es llegar de nuevo a la lengua materna, recuperar la que aprendimos de nuestra madre en los primeros a\u00f1os de una forma relacional y amorosa, no reglada, cuando ella o quien estuvo en su lugar, nos ense\u00f1\u00f3 a hablar con placer haci\u00e9ndonos viables en el mundo. Digo llegar de nuevo pues se trata de recuperar la lengua que ya ten\u00edamos, la que ella nos regal\u00f3. Es decir, se trata de &nbsp;recuperar el cuerpo con su capacidad inseparable de hablar en lengua materna, que es la lengua en la que las palabras se corresponden con las cosas. Esta no es una tarea pesada ni larga ni dif\u00edcil, como podr\u00edan hacernos creer muchos de los tediosos aprendizajes de reglas y normas gramaticales, que hemos recorrido desde la infancia para lograr lenguajes, que se dicen correctos pero no lo son. La nuestra es una tarea que, de hecho, es instant\u00e1nea y luminosa cuando ocurre. Nunca termina y requiere comprometerte cada vez en la b\u00fasqueda del \u201cf\u00e1cil atajo\u201d que es el del amor a la verdad. El atajo que permite dar un salto de toma de conciencia en libertad. Los atajos de los que hablar\u00e9 siempre tienen que ver con el amor y con la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>El salto que supone la toma de conciencia en libertad llega cuando te das cuenta de que, con los a\u00f1os, tu lengua materna se ha ido viendo desplazada por distintos lenguajes, los llamados de prestigio social, que se imponen con violencia desde el poder. Son la mayor\u00eda de discursos acad\u00e9micos, cient\u00edficos, econ\u00f3micos, religiosos, pol\u00edticos y culturales que tapan lo que es, en lugar de desvelarlo y de nombrarlo sin artificios, porque est\u00e1n en juego otros intereses que no tienen nada que ver con el amor, con el amor al mundo y a la palabra que lo nombra con verdad y belleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Los lenguajes artificiales que se superponen a la lengua materna construyen realidades paralelas, pseudolenguas falsas como las que hoy circulan a toda velocidad por las redes. Pero no lo ocupan todo, como ocurr\u00eda con el patriarcado, que finalmente ha terminado aunque todav\u00eda sintamos sus coletazos muy violentos. El ant\u00eddoto es cultivar la lengua materna con esmero como quien tiene un tesoro que debe custodiar. Justo como ya lo hemos hecho y seguimos haciendo muchas mujeres y algunos hombres. Quiz\u00e1 como ya lo est\u00e9is practicando en este curso con vuestra profesora. Y el camino est\u00e1 hecho de movimientos que pueden sonar abstractos, pero luego los aterrizar\u00e9 con ejemplos de la experiencia, de la m\u00eda que es de la que puedo hablar.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer movimiento es tomar conciencia y no confrontar con los lenguajes artificiales y artificiosos construidos contra la lengua materna. Se trata de usar la propia lengua sin miedo, junto con otras y otros que te ayuden a no perder el principio de realidad y a no perder tu energ\u00eda, la que necesitas para conseguir lo que deseas.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo movimiento es sustraerse a esos lenguajes todo lo posible, buscando canales nuevos de comunicaci\u00f3n o cre\u00e1ndolos cuando no los encuentras. Esto no quiere decir montar una cadena de televisi\u00f3n o una multinacional de la tecnolog\u00eda log\u00edstica-medi\u00e1tica. Con una interlocutora o interlocutor fiable basta y luego vendr\u00e1n m\u00e1s, con quienes te transformas &nbsp;haciendo(te) lugar en el mundo, haciendo mundo, desplazando y repeliendo los no lugares, los lugares vac\u00edos de mundo, que es como llamo a los lugares de destrucci\u00f3n de sentido. Lamentablemente hay muchos y proliferan, por eso hay que estar muy alerta y en relaci\u00f3n para avisarnos cuando nos deslizamos hacia el vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercero movimiento es leer autoras y autores que valen la pena porque le dicen algo nuevo a tu vida que te ayuda a entenderte y a entender a otros y a otras. Tambi\u00e9n frecuentar obras de artistas que te tocan el alma y te ayudan a hablar en primera persona, partiendo de ti y dando valor a la experiencia, no a las tonter\u00edas que ocupan tanto sin decir nada.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuarto es atreverte a hablar como quien eres. El mundo es uno y los sexos son dos, femenino y masculino. Todas y todos <em>Nacemos de mujer, <\/em>de sexo femenino, como ya escribi\u00f3 Adrienne Rich en los a\u00f1os ochenta en el libro que lleva este t\u00edtulo. Cada tiempo hist\u00f3rico tiene sus retos, sus descubrimientos y tambi\u00e9n sus trampas que nos toca desvelar. Actualmente, yo soy una mujer que quiero ser nombrada y nombrarme como tal en femenino, con todo el respeto hacia quienes no se sientan hombre ni mujer y quieran nombrarse de un modo nuevo, pero nuevo, sin que yo tenga que cambiar mi nombre, cosa que no deseo porque no me siento ni reconozco incluida en los nuevos nombres colectivos que dicen proponerse para no discriminar y discriminan justo a quienes les quitan el suyo con el que est\u00e1n a gusto. S\u00e9 que este es un tema muy controvertido pero no tenemos que tener miedo a hablar de \u00e9l por correcci\u00f3n pol\u00edtica que se vuelve incorrecci\u00f3n sin m\u00e1s. Por eso me pregunto:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfTransfobia como oposici\u00f3n a transf\u00edlia? &nbsp;\u00bfTransexclusi\u00f3n frente a transinclusi\u00f3n? Son palabras para categorizar en abstracto que se usan para hacer bandos y como insultos. Yo no las uso porque siento que no me corresponden ni me dan ninguna luz, solo veo odio cuando alguien m\u00e1s que pronunciarlas las arroja como quien tira piedras.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLenguaje inclusivo que de hecho excluye, porque quiere sustituir las palabras que dicen hombre y mujer por otras que borren esa diferencia? No lo entiendo, no me parece que tenga sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfFeministas hist\u00f3ricas como oposici\u00f3n a feministas modernas? Mientras est\u00e1s en la tierra la edad es un factor evidente pero no determinante para tu vida y tu pensamiento. Hay mucha gente joven envejecida y viceversa. Hay una parte de la juventud que desprecia su genealog\u00eda e ignora a quienes han vivido antes y han conseguido grandes logros y tambi\u00e9n una parte de gente vieja que se cierra a cualquier cambio del tiempo presente porque se ha estancado en el pasado sin actitud cr\u00edtica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>He hablado de movimientos que pueden sonar abstractos pero ahora pondr\u00e9 un ejemplo que muestra c\u00f3mo son posibles y dan felicidad adem\u00e1s de orientarte en la vida. Doy fe de ello con mi propia vida en la que he pasado por muchos trances dif\u00edciles, pero siento un profundo agradecimiento a lo que se me ha presentado como destino como oportunidad de sacri-ficio, no en el sentido tradicional de sufrimiento en el que ha derivado esta palabra, sino en su sentido&nbsp; original de sacro-facere, de hacer sagrado algo, en este caso hacer sagrado el propio destino, la propia vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Un grupo muy peque\u00f1o de profesoras de primaria, en los a\u00f1os setenta del Madrid del siglo XX, hablando simplemente al salir de trabajar en los colegios donde d\u00e1bamos clase, nos dimos cuenta de que est\u00e1bamos ense\u00f1ando una gran mentira repitiendo en el aula lo que dec\u00edan los libros: que el uso del masculino como si fuera gen\u00e9rico era v\u00e1lido para nombrar a ni\u00f1as y ni\u00f1os, hombres y mujeres y adem\u00e1s era lo correcto.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero tomamos conciencia de que esto no era verdad ni para nosotras ni para las alumnas ni para ninguna mujer. Entonces sin discutir ni pedir permiso a nadie<strong>,<\/strong> empezamos a hablar en femenino y en masculino, en clase, en las reuniones del claustro y en los movimientos de renovaci\u00f3n pedag\u00f3gica que frecuent\u00e1bamos. Este gesto tan sencillo que no necesitaba leyes ni presupuestos fue una revoluci\u00f3n, solo contest\u00e1bamos escuetamente a los ataques que recib\u00edamos por nuestra iniciativa, que fueron muchos y disparatados. Algunos compa\u00f1eros se unieron t\u00edmidamente a este cambio y fue muy de agradecer porque ellos tambi\u00e9n recibieron cr\u00edticas. A partir de ese momento ya nunca m\u00e1s aceptamos ni volvimos a ense\u00f1ar el lenguaje masculino usado como si fuera universal, al que, por cierto, llamaban tambi\u00e9n inclusivo pero con un significado precisamente opuesto a su uso actual..\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo paso fue seguir la pista a lo que \u00edbamos descubriendo y tratar de escribirlo: en resumen vimos que ese lenguaje lo impregnaba todo, las relaciones de y entre los sexos, las concepciones violentas de la sexualidad, el desprecio por lo femenino, la falsificaci\u00f3n de la genealog\u00eda femenina, los usos del tiempo y los espacios de alumnas y alumnos, los juegos, los libros de texto, las actividades extraescolares, las relaciones con las madres y los escasos padres, las jerarqu\u00edas escolares de todo tipo, donde ellos ten\u00edan el poder aunque casi nunca la autoridad. Tengo miles de an\u00e9cdotas de aquellos a\u00f1os en los que vivimos esta revoluci\u00f3n simb\u00f3lica apasionante, nosotras dimos un salto del orden simb\u00f3lico, un salto del lenguaje establecido para recuperar la lengua materna. Un salto de v\u00e9rtigo para el patriarcado que empezaba a tambalearse. Ahora s\u00e9 contarlo, pero entonces toda la energ\u00eda la emple\u00e1bamos en vivirlo Y est\u00e1 bien porque cada cosa tiene su momento.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer paso fue dedicarnos a leer autoras y alg\u00fan autor y comentar, concretamente yo le\u00eda a San Juan de la Cruz por su poes\u00eda amorosa, que ampliaba tambi\u00e9n el horizonte de libertad &nbsp;masculina. Nuestras autoras favoritas fueron Adrienne Rich y Emily Dickinson, estas fueron las primeras para m\u00ed. &nbsp;Mar\u00eda Zambrano, Clarice Lispector, Luce Irigaray, Luisa Muraro y Milagros Rivera vinieron despu\u00e9s junto con colaboradoras de las revistas Via Dogana, editada en Mil\u00e1n, y Duoda, editada en Barcelona. Trat\u00e1bamos de captar las palabras que resonaban en nosotras con j\u00fabilo por expresar con acierto y precisi\u00f3n lo que sent\u00edamos. Luego las repet\u00edamos como mantras, porque nos serv\u00edan para responder a lo que&nbsp; quer\u00edamos decir pero a\u00fan no sab\u00edamos c\u00f3mo o no nos atrev\u00edamos a decirlo con palabras propias.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuarto paso fue cuidar, revisar y recrear la lengua que hablamos, hablar y escribir venciendo el temor a equivocarnos, a no saber bastante, cultivando las relaciones de reconocimiento de autoridad femenina entre mujeres y tambi\u00e9n con hombres no patriarcales. A pesar de los fracasos, quisimos seguir confiando para fundar lo que dese\u00e1bamos que existiera y no estaba en el mundo, viendo con tristeza el fin de algunos proyectos pero ilusionadas por el nacimiento de otros, dejando caer con ligereza lo que nos sirvi\u00f3 en su momento pero ya no nos serv\u00eda m\u00e1s. Se trataba y se trata de cuidar mucho las palabras cada vez, para que no se filtren el poder y la violencia, para no dejarnos deslumbrar por el conocimiento cient\u00edfico y t\u00e9cnico, casi siempre ciego a la vida y las relaciones, para que no nos arrastren la ciencia positivista con su acumulaci\u00f3n de datos abstractos que oscurecen el saber concreto de la experiencia y nos dejan sin suelo, sin aire y sin agua. Sin fuego tambi\u00e9n, ese fuego que nos hace arder en la divina lumbre, de la que hablaba el poema que recit\u00e9 cuando era muy peque\u00f1a sin saber todav\u00eda su alcance c\u00f3smico, fuego de estrellas, de constelaciones, de galaxias, de infinito. Un fuego que nunca he olvidado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El salto que supone la toma de conciencia en libertad llega cuando te das cuenta de que, con los a\u00f1os, tu lengua materna se ha ido viendo desplazada por distintos lenguajes, los llamados de prestigio social, que se imponen con violencia desde el poder.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4080,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4133"}],"collection":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4133"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4133\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4153,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4133\/revisions\/4153"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4080"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}