{"id":4123,"date":"2021-05-07T13:43:05","date_gmt":"2021-05-07T13:43:05","guid":{"rendered":"https:\/\/feministaslucidas.org\/?p=4123"},"modified":"2021-05-09T15:11:59","modified_gmt":"2021-05-09T15:11:59","slug":"has-sufrido-alguna-vez-violencia-hermeneuticaandrea-franulic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/2021\/05\/07\/has-sufrido-alguna-vez-violencia-hermeneuticaandrea-franulic\/","title":{"rendered":"\u00bfHas sufrido alguna vez violencia hermen\u00e9utica? Andrea Franulic"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>\u00bfHas sufrido alguna vez violencia hermen\u00e9utica?<\/strong>[1]<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo un recuerdo, de esas im\u00e1genes de la memoria de la infancia que si nos piden que detallemos, se esfuman. Yo creo que no ten\u00eda m\u00e1s de 3 a\u00f1os. Iba de la mano de mi madre, entrando a su lugar de trabajo. Yo, tomada de su mano, le pregunt\u00e9 por la <em>palabra <\/em>que nombraba a la <em>cosa<\/em> que estaba viendo ante m\u00ed y que era un lugar: un edificio con bancas, caminos, pasillos y desierto alrededor. Ella me dijo \u201cuniversidad\u201d y yo repet\u00ed \u201cuniversidad\u201d. Me cost\u00f3 la pronunciaci\u00f3n porque es una palabra larga, pero finalmente la pronunci\u00e9 como mi madre me ense\u00f1aba: u-ni-ver-si-dad.<\/p>\n\n\n\n<p>El lugar de trabajo de mi madre era la universidad de Antofagasta, ciudad costera del desierto de Atacama. La universidad de mi madre era un laboratorio con tubos de ensayo y sustancias, un bioterio con ratas blancas y una pizarra gigante para escribir con tizas. Mi madre era bell\u00edsima y muy joven. Mientras ella trabajaba, yo rayaba la pizarra y, luego un poco m\u00e1s grande, jugaba a ser profesora. Tambi\u00e9n nos llevaba a casa elementos de laboratorio para que jug\u00e1ramos con mi hermano. As\u00ed, ten\u00edamos tubos de ensayo, pipetas, matraces y otros elementos con los que imagin\u00e1bamos ser cient\u00edfica y cient\u00edfico. Pero a m\u00ed me gustaban m\u00e1s las letras y me encantaban las pizarras.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuento esta experiencia porque creo que, de alguna manera, me salv\u00f3, quiz\u00e1s no totalmente, de la violencia hermen\u00e9utica que me tocar\u00eda vivir en mi vida adulta tambi\u00e9n como mujer universitaria. Me salv\u00f3 porque conoc\u00ed la palabra que nombraba la cosa desde la <em>lengua materna<\/em> de mi madre, tomada de la mano de su simb\u00f3lico, y la vi a ella, la vi concebir conceptos con placer. Sin embargo, ahora pienso, cu\u00e1nto, la violencia hermen\u00e9utica, le habr\u00e1 matado su <em>ruise\u00f1or<\/em>. Y me duele pensarlo. Me duele pensar que mi madre sent\u00eda placer en lo que hac\u00eda, pero cu\u00e1n suced\u00e1neo era dicho placer, pues permanece en la instituci\u00f3n universitaria hasta el d\u00eda de hoy y a veces la noto cansada y triste. \u00bfC\u00f3mo puedo volver su <em>ruise\u00f1or<\/em> a mi madre?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 pasa conmigo y la violencia hermen\u00e9utica? Como dec\u00eda, siento que mi madre me ha rescatado de ella, sin saberlo. Me ha rescatado porque tambi\u00e9n me permiti\u00f3 contemplarla desde peque\u00f1a y verla, hermosa y concentrada, estudiar. Me animaba la forma r\u00e1pida en que mov\u00eda el l\u00e1piz para tomar los apuntes que le\u00eda de sus libros de bioqu\u00edmica. Yo sent\u00eda placer mir\u00e1ndola y admiraci\u00f3n por su letra grande, redonda y manuscrita. As\u00ed, siendo ni\u00f1a, sent\u00ed y viv\u00ed el placer de concebir conceptos sin falo, inspirada en mi madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, sent\u00eda mucho placer haciendo las caligraf\u00edas que mi maestra Cristina, que mediaba con Amor su pr\u00e1ctica educativa, nos mandaba a realizar a diario. Sent\u00eda placer porque lo ped\u00eda ella y yo las escrib\u00eda pensando en que ella las iba a leer, entonces en lugar de copiar los cuentos de los libros escolares (en esto consist\u00eda la tarea de la caligraf\u00eda), yo inventaba mis propios cuentos y ella se alegraba mucho, felicit\u00e1ndome. Ese placer de concebir conceptos sin falo siendo ni\u00f1a, lo he sentido en mi pr\u00e1ctica de la <em>pol\u00edtica de las mujeres<\/em> siendo adulta, en especial, con la <em>escritura femenina<\/em>. Y reconozco, reconozco en estas experiencias de <em>ni\u00f1a-vieja<\/em> [2] \u201cel placer de la concepci\u00f3n de conceptos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi madr\u00e9 me salv\u00f3, aunque cuando yo creciera ella considerar\u00eda que mi \u00fanico destino posible era la universidad. Yo he estudiado, luego de mi carrera de pedagog\u00eda en castellano, un mag\u00edster y un doctorado en ling\u00fc\u00edstica: <em>pesadilla f\u00e1lica<\/em>, <em>pensamiento del pensamiento<\/em>, <em>violencia hermen\u00e9utica<\/em>. Fui ayudanta de un profesor de gram\u00e1tica o morfosintaxis mientras cursaba el pre-grado: <em>pesadilla f\u00e1lica<\/em> que niega la <em>lengua materna<\/em> para transformarla en sistema de signos abstracto, equivalente a un tablero de ajedrez, al que puedes jugar e incluso entretenerte con inteligencia, pero que es solo eso. Finalmente, decid\u00ed abandonar esta ayudant\u00eda y seguir mi deseo. Como muchas, y como mi madre, sent\u00eda placer por el estudio y, como pod\u00eda, extra\u00eda algo del suced\u00e1neo que me daban y llegaba a sonre\u00edr.<\/p>\n\n\n\n<p>No fui inmune a la violencia hermen\u00e9utica universitaria. Es m\u00e1s, podr\u00eda ahora mismo enumerar algunos ejemplos y ya van siendo varios, pues desde que la s\u00e9 nombrar, gracias a la <em>visi\u00f3n<\/em> de Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas, tambi\u00e9n me voy dando cuenta del da\u00f1o que me ha hecho, considerando todo aquel que no veo o no llegar\u00e9 a ver porque \u201cla vida del alma queda afectada para siempre\u201d. Por ejemplo, en el doctorado, tuve la experiencia patente de la violencia hermen\u00e9utica universitaria en todo su esplendor, la de \u201cpresentarse el placer cognitivo masculino como placer cognitivo universal\u201d: el lenguaje \u00e1rido sin entra\u00f1as, el ritmo despiadado de las evaluaciones, la competencia por la nota o el cargo, la obsesi\u00f3n por objetivar, la imposici\u00f3n del m\u00e9todo cient\u00edfico, el pensamiento cr\u00edtico del an\u00e1lisis de discurso, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, al mismo tiempo, siento haberla <em>esquivado<\/em> bastante y he querido, en este ejercicio, darle algo de luz a este esquivar y redimir el da\u00f1o sufrido, tambi\u00e9n por mi madre. He permanecido en la universidad como espacio acad\u00e9mico y laboral sin que esto me haya quitado el placer de la <em>escritura femenina libre<\/em> que, en mi caso, ha ido de la mano de la <em>pol\u00edtica de las mujeres<\/em>. Mis energ\u00edas creadoras las he puesto y las he descubierto en las relaciones entre mujeres, siendo estas siempre m\u00e1s prioritarias y fundamentales para mi vida que cualquier otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Para esto, he equilibrado el tiempo y el dinero, procurando horarios flexibles, sin concursar nunca, hasta ahora, para tener una jornada o un cupo en la universidad que implique permanencia en ella. Me ha guiado Kair\u00f3s[3]. Esto, en mi pa\u00eds, implica menos dinero y menos estabilidad econ\u00f3mica, pero luego de a\u00f1os, donde al principio experimentaba bastante precariedad, he logrado vivir sin que me falte nada, siempre procurando lo necesario materialmente para el placer de la concepci\u00f3n de conceptos.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, en los que el patriarcado ha llegado a su final, he logrado aunar tiempo libre y estabilidad laboral: algo inusitado que no pasa por contrato laboral ni lobbie alguno, sino por el estar en relaci\u00f3n y por el reconocimiento de mis aportes y la importancia de mi presencia all\u00ed, porque otra vio <em>autoridad<\/em> en m\u00ed. Y me refiero a los \u00faltimos a\u00f1os en los que he le\u00eddo en profundidad a las autoras del <em>pensamiento de la diferencia sexual<\/em>, abri\u00e9ndome a integrar los espacios de mi vida y a dejar de existir escindidamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a la pol\u00edtica de las mujeres y la escritura femenina, he ido haciendo de mi paso por la universidad una experiencia de <em>placer clit\u00f3rico<\/em>, porque soy profesora y he aprendido a <em>estar en el aula en femenino<\/em> [4]. \u00bfNo es acaso esa pizarra grande de fondo negro donde el sonido de la tiza resonaba en mi alma de ni\u00f1a? Mi madre, entonces, as\u00ed de jovencita, tambi\u00e9n era profesora en la universidad y lo sigue siendo. Su hermana es profesora de escuela. Mi t\u00eda abuela fue profesora normalista. Cuando digo menos escindida, me refiero a que esta genealog\u00eda materna y femenina vive dentro m\u00edo y, junto con ella, el placer femenino de la concepci\u00f3n de conceptos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>[1] Escritura a partir del ejercicio y tema 6 de la asignatura Sexuar t\u00fa la pol\u00edtica, impartida por Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas<br>en el m\u00e1ster de Estudios de la diferencia sexual en Duoda, Universidad de Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<p>[2] Expresi\u00f3n que me ense\u00f1\u00f3 Adriana Alonso S\u00e1mano.<\/p>\n\n\n\n<p>[3] El tiempo de las relaciones. Ver Mar\u00eda-Milagros, Rivera Garretas, <em>Mujeres en relaci\u00f3n. Feminismo 1970-2000<\/em>, Barcelona, Icaria, 2001.<\/p>\n\n\n\n<p>[4]&nbsp;Mar\u00eda-Milagros, Rivera Garretas, \u201cEstar en el aula en femenino\u201d, <em>El amor es el signo. Educar como educan las madres, <\/em>Madrid, Sabina, 2012, p. 28.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfHas sufrido alguna vez violencia hermen\u00e9utica?[1] Tengo un recuerdo, de esas im\u00e1genes de la memoria&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3854,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[62],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4123"}],"collection":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4123"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4130,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4123\/revisions\/4130"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3854"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}