{"id":3836,"date":"2021-03-19T12:59:20","date_gmt":"2021-03-19T12:59:20","guid":{"rendered":"https:\/\/feministaslucidas.org\/?p=3836"},"modified":"2021-03-19T16:24:42","modified_gmt":"2021-03-19T16:24:42","slug":"que-es-la-politica-de-la-identidad-andrea-franulic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/2021\/03\/19\/que-es-la-politica-de-la-identidad-andrea-franulic\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es la pol\u00edtica de la identidad? Andrea Franulic"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es la pol\u00edtica de la identidad? (1)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Me acuerdo que una de las cosas que yo sol\u00eda decir, a\u00f1os atr\u00e1s, en mis charlas feministas, era que nadie sab\u00eda qu\u00e9 significaba ser mujer. En realidad, todas part\u00edamos un poco diciendo que ser mujer no es lo que los hombres han dicho que es y bla bla, pero tampoco sab\u00edamos nosotras qu\u00e9 significaba serlo y nos qued\u00e1bamos prendidas de ese no saber. Claro, la pregunta cerraba, porque es una pregunta que trae el \u201cqu\u00e9\u201d reificador de la <em>pol\u00edtica de la identidad<\/em>. Me dejaba atrapada en un suspenso petrificado. Era una pregunta proveniente de la t<em>eor\u00eda feminista<\/em> y no del <em>pensamiento de las mujeres.<\/em> Era una pregunta que colocaba la palabra \u201cmujer\u201d en una <em>categor\u00eda<\/em>. Era la pregunta por la identidad femenina. Era una pregunta que emerg\u00eda del r\u00e9gimen del Uno, de la teor\u00eda humanista -y antes plat\u00f3nica- de la unidad de los sexos: \u201c\u00bfqu\u00e9 significa ser mujer?, nadie sabe qu\u00e9 significa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Nadie sabe porque no se trata de un \u201cqu\u00e9\u201d. Sin embargo, en lugar de responder as\u00ed y no solo atisbar la salida, sino elegirla con total libertad y confianza, la pregunta retornaba y volv\u00eda a dejarme en el vac\u00edo, en el c\u00edrculo vicioso propio de la <em>pol\u00edtica de la identidad<\/em>. La pregunta, entonces, no es<em> qu\u00e9<\/em> <em>se<\/em> <em>es<\/em> sino <em>qui\u00e9n se es<\/em>, afirma Diana Sartori inspir\u00e1ndose en Hannah Arendt. En el fondo, aquello que dec\u00edamos, en dichos a\u00f1os, sobre el ser mujer nos serv\u00eda para esquivar la <em>diferencia sexual<\/em>, que est\u00e1 contenida en el <em>qui\u00e9n se es<\/em>, abierto al infinito y al riesgo de revelarse ante otras\/otros, con las palabras, en la acci\u00f3n pol\u00edtica y performativa. Me impresiona darme cuenta de lo imperceptiblemente sumergida que yo estaba en el r\u00e9gimen del Uno, as\u00ed como en la teor\u00eda de la unidad de los sexos y en la <em>pol\u00edtica de la identidad<\/em>. \u00bfVa al un\u00edsono con el <em>desorden simb\u00f3lico<\/em> que permea y perturba la vida del alma femenina? Seg\u00fan mi experiencia, s\u00ed. Para m\u00ed, fueron tiempos donde el <em>desorden simb\u00f3lico<\/em> me habit\u00f3 bastante y, en su extremo, se manifest\u00f3 en la confusi\u00f3n de mis labios, en los de la boca y en los de la vulva, con la mudez y con errar de orgasmo (2).<\/p>\n\n\n\n<p><br>Con esta experiencia, puedo corroborar que la <em>pol\u00edtica de la identidad <\/em>aplasta la diferencia sexual y el alma femenina porque es la pol\u00edtica que pretende prescindir de la mediaci\u00f3n, de la relaci\u00f3n, as\u00ed como pretende suplantar el origen materno: su obra, simb\u00f3lico y lengua. La pol\u00edtica de la identidad replica el mecanismo de la mentira del origen, esa que dice que los padres son propietarios del Logos, de la palabra, y las madres, en cambio, son solo cuerpo, entendido como la Naturaleza que debe ser dominada. Es la mentira que usurpa la verdad originaria, la que llama reproducci\u00f3n a la <em>potencialidad de ser dos<\/em>, a la capacidad de procrear del cuerpo femenino. Es la mentira que encubre el pacto violento masculino del <em>contrato sexual\/social<\/em> (3), el pacto que usurpa el orden materno (4), que se apropia del cuerpo femenino y sus frutos, que cancela el placer clit\u00f3rico al apropiarse de la matriz mediante el coito heterosexual (5).<\/p>\n\n\n\n<p><br>De esta mentira surge la <em>identidad<\/em> patriarcal pre-construida, que nos define a las mujeres dentro de una feminidad estereotipada que flota en el \u00e9ter, para mantener intacta la usurpaci\u00f3n\/absorci\u00f3n de nuestra potencialidad infinitamente creadora, porque nuestro cuerpo sexuado en femenino trae inscrito el Dos. As\u00ed, la identidad, que se pretende original pero que no es originaria, es la <em>duplicaci\u00f3n<\/em> de la diferencia; la identidad de g\u00e9nero femenino es la <em>duplicaci\u00f3n<\/em> de la diferencia sexual femenina y la <em>pol\u00edtica de la identidad<\/em> es una <em>duplicaci\u00f3n<\/em> (6) de la pol\u00edtica del <em>partir de s\u00ed,<\/em> del <em>qui\u00e9n se es<\/em>, del nacimiento, del origen materno, de la <em>autoridad<\/em>, de la <em>pol\u00edtica de las mujeres<\/em>, de la <em>pol\u00edtica relacional<\/em>, de la pol\u00edtica abierta (tambi\u00e9n al conflicto)\u2026 usando palabras de Diana Sartori. La<em> pol\u00edtica de las mujeres<\/em> hace simb\u00f3lico, hace <em>revoluci\u00f3n simb\u00f3lica<\/em>, no cambiando la realidad, sino cambiando la relaci\u00f3n con la realidad (6).<\/p>\n\n\n\n<p><br>En cambio, la <em>pol\u00edtica de la identidad<\/em> es una pol\u00edtica cerrada, muerta y sin <em>voz<\/em> porque no se dice en singular, es la <em>pol\u00edtica de la representaci\u00f3n<\/em> de algo ya dado, la que representa el <em>qu\u00e9 se es<\/em> y lo incluye\/absorbe (transexuales, bisexuales, lesbianas, negras, ind\u00edgenas, j\u00f3venes, viejas, discapacitadas), reproduciendo el mecanismo del Uno que incluye\/absorbe el principio c\u00f3smico femenino. La pol\u00edtica que uniformiza e instrumentaliza a sujetos y sujetas, sujetados y sujetadas a la falsedad de \u201cser propietarios\/as de s\u00ed mismos\/as\u201d, a la violencia que trae aparejada el matricidio fundante, para conseguir derechos, cuotas, matr\u00edculas, proyectos, puestos, votos, etc. Tiene menos sentido en el <em>final del patriarcado<\/em> porque el <em>contrato sexual<\/em> ha caducado, no obstante, los lenguajes del poder o de los distintos <em>ismos<\/em> siguen defendiendo las <em>pol\u00edticas de identidad <\/em>para ocultar el prop\u00f3sito perverso, quienes son m\u00e1s conscientes de ello, de que el <em>contrato sexual<\/em> siga funcionando, aunque ya las mujeres no creamos en \u00e9l. De esta manera, tal vez no tan directa y evidente, creo que las <em>pol\u00edticas de identidad<\/em> favorecen el llamado \u201calquiler de \u00fateros\u201d, el sistema prostituidor de mujeres, ni\u00f1as, ni\u00f1os y el <em>ginocidio<\/em> (8) del presente.<\/p>\n\n\n\n<p><br>El <em>partir de s\u00ed<\/em>, sin tergiversaciones, me resuena cada vez m\u00e1s. En Feministas L\u00facidas intentamos, cada una intenta, <em>el partir de s\u00ed<\/em>. A medida de que lo comprendo en profundidad tambi\u00e9n afino mi<br>pr\u00e1ctica. El a\u00f1o pasado, con las condiciones determinadas por la pandemia, nos reunimos virtualmente con otras mujeres y conversamos en torno a las lecturas de las autoras que escriben sobre la <em>disparidad <\/em>en las relaciones entre mujeres. Creo que todas las que quisimos hablar en estos encuentros nos pusimos en juego en primera persona e intentamos <em>el partir de s\u00ed<\/em>. Ahora he aprendido que trae un doble movimiento y lo hago consciente en mi propia escritura, sabiendo que el segundo movimiento es el m\u00e1s dif\u00edcil y no siempre me sienta segura de lograrlo.<br>Asimismo, me aclara su sentido la reflexi\u00f3n de Diana Sartori que dice que <em>partir de s\u00ed<\/em> es \u201chacer inicio y hacer<em>se<\/em> inicio\u201d, algo que es solo posible en la relaci\u00f3n, con la mediaci\u00f3n que necesitamos, en apertura a<br>la otra\/otro, recuperando el punto de vista del nacimiento y de la relaci\u00f3n con la madre, quien, en la primer\u00edsima infancia cuando su <em>autoridad<\/em> se siente y se vive sin resistencias, nos ense\u00f1a la <em>lengua<br>materna <\/em>y aprendemos a \u201ctraer al mundo el Mundo\u201d (9). Para esto solo basta, como en el maravilloso <em>pensamiento de las mujeres<\/em>, y retornando a la pregunta del principio, reconocerse una mujer, mujer.<br>Solo basta reconocerme mujer, nacida mujer y nacida de mujer (10), m\u00e1s all\u00e1 de la colocaci\u00f3n social de cada una y de las carencias, desigualdades, injusticias y condicionantes hist\u00f3ricas impuestas por lo que fue el patriarcado.<\/p>\n\n\n\n<p>1. Ejercicio para el curso impartido por Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas, Sexuar t\u00fa la pol\u00edtica, de la Universidad de Barcelona. Tema 5.<br>2. Ver Mar\u00eda-Milagros, Rivera Garretas, El placer femenino es clit\u00f3rico, Madrid-Verona, Edici\u00f3n Independiente, 2020.<br>3. Ver Carole, Pateman, El contrato sexual, Barcelona, Anthropos, 1995.<br>4. La palabra \u201corden\u201d es cuestionable. La fil\u00f3sofa B\u00e1rbara Verzini prefiere \u201ccaos\u201d, la armon\u00eda del caos, pues el \u201corden\u201d es f\u00e1lico.<br>5. Ibid, 2020.<br>6. Para esta reflexi\u00f3n sobre la duplicaci\u00f3n, ver Mar\u00eda-Milagros, Rivera Garretas, La diferencia sexual en la historia, Valencia: Universitat de Valencia, 2005.<br>7. Esto lo he aprendido con el tema anterior, el 4.<br>8. Expresi\u00f3n acu\u00f1ada por Mary Daly.<br>9. Para Mundo con may\u00fascula, ver Mar\u00eda-Milagros, Rivera Garretas, Sor Juana In\u00e9s de la Cruz. Mujeres que no son de este mundo. Madrid, Sabina, 2019.<br>10. Tomo estas palabras de Mar\u00eda-Milagros Rivera Garretas, de la correspondencia personal a prop\u00f3sito del curso<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 es la pol\u00edtica de la identidad? 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