{"id":3195,"date":"2020-12-07T20:29:55","date_gmt":"2020-12-07T20:29:55","guid":{"rendered":"https:\/\/feministaslucidas.org\/?p=3195"},"modified":"2020-12-12T20:03:54","modified_gmt":"2020-12-12T20:03:54","slug":"virginia-woolf-desde-una-mirada-lucida-anita-quintana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/2020\/12\/07\/virginia-woolf-desde-una-mirada-lucida-anita-quintana\/","title":{"rendered":"Virginia Woolf desde una mirada l\u00facida, Anita Quintana"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Escrib\u00ed este texto para el primer evento p\u00fablico realizado por Feministas L\u00facidas, el que se llam\u00f3 \u201cGenealog\u00eda del Feminismo Radical de la Diferencia\u201d, en octubre del 2017. Fue mi primera vez hablando en p\u00fablico sobre feminismo y la primera vez que pude compartir mis sentires en voz alta, a trav\u00e9s de una de las autoras que amo. El texto a continuaci\u00f3n ha sufrido varias modificaciones desde su composici\u00f3n; ha pasado bastante tiempo, y a lo largo de estos a\u00f1os yo he cambiado, crecido y aprendido m\u00e1s a\u00fan de lo que habr\u00eda imaginado en ese entonces. Sigo creyendo fuertemente que seguir\u00e9 aprendiendo, de las mujeres que me rodean y de las relaciones que mantengo con ellas. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Virginia Woolf desde una mirada l\u00facida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hola a todas. Estoy aqu\u00ed. Estoy aqu\u00ed junto a ustedes y cada fibra de mi ser tiembla. Estoy nerviosa porque nunca he sido buena hablando en p\u00fablico. Lo m\u00e1s probable es que tartamudee, me quede en blanco y mis pensamientos se nublen. Tal vez me sienta paralizada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 me pasa esto? Quiz\u00e1s si fuera un hombre, desde peque\u00f1a me habr\u00edan ense\u00f1ado a hablar m\u00e1s fuerte que el de al lado. Quiz\u00e1s, no tendr\u00eda un miedo tan grande al rechazo, quiz\u00e1s tendr\u00eda referentes en todas las bibliotecas. Quiz\u00e1s, en el colegio me habr\u00edan hablado las grandes exponentes de la literatura, y quiz\u00e1s, tendr\u00eda palabras para expresar c\u00f3mo me siento, sin sentirme extranjera de la lengua que habito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero soy mujer. Soy mujer, y siento miedo porque temo no ser escuchada, temo que opini\u00f3n sea desestimada, temo ser invalidada. Siento miedo porque en esta esta sociedad, la b\u00fasqueda de la libertad y las manifestaciones de libertad femenina tienen costos que los patriarcas no est\u00e1n dispuestos a tranzar. Siento miedo porque ning\u00fan espacio cohabitado por hombres, p\u00fablico o privado nos garantiza una vida digna y segura. Quiz\u00e1s, de haber encontrado a las mujeres que me precedieron en las bibliotecas, el miedo que me abunda disminuir\u00eda, o quiz\u00e1s no tendr\u00eda miedos, ninguno de ellos. Quiz\u00e1s, hurgando en mi genealog\u00eda, habr\u00eda encontrado a Virginia Woolf, y habr\u00eda entendido que, tal como ella nos dir\u00eda \u201cComo mujeres, no tenemos patria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Virginia Stephen, m\u00e1s conocida como Virginia Woolf fue novelista, ensayista, periodista, editora y feminista; y una de las figuras m\u00e1s destacadas del modernismo literario del siglo XX, vanguardia que ha sido caracterizada por la cr\u00edtica literaria masculina. Desde su ni\u00f1ez en la biblioteca de su padre, hasta el d\u00eda en que decidi\u00f3 terminar con su vida, Woolf nos cautiv\u00f3 con su pensamiento l\u00facido y su delicada sensibilidad. A lo largo de sus ensayos, Virginia hac\u00eda entrever sutilmente y en base a un sinf\u00edn de analog\u00edas su entendimiento y sensatez feminista. Hoy, despu\u00e9s de vastas reflexiones junto a mis semejantas de Feministas L\u00facidas, expondr\u00e9 a esta maravillosa escritora desde una perspectiva feminista radical de la diferencia, ofreciendo un nuevo enfoque para entender c\u00f3mo Woolf guard\u00f3 y transform\u00f3 la tradici\u00f3n que amaba en una fuente de resistencia al patriarcado. Para esto, har\u00e9 un an\u00e1lisis en base a dos de sus m\u00e1s grandes ensayos <em>Un Cuarto Propio<\/em> del a\u00f1o 1929, y <em>Tres Guineas<\/em> del a\u00f1o 1938.<\/p>\n\n\n\n<p>Radical significa perteneciente o relativo a la ra\u00edz. Por lo tanto, las pensadoras del feminismo radical se han encargado de crear la teor\u00eda precisa para analizar las ra\u00edces de los problemas que acomplejan a las mujeres, estableciendo una cr\u00edtica profunda al sistema social y a las instituciones que lo componen. El feminismo de la diferencia, por otro lado, sit\u00faa su preocupaci\u00f3n en la b\u00fasqueda de libertad femenina en el fin del patriarcado, problematiza la vida de las mujeres con relaci\u00f3n al entorno que vivimos, siempre motivando el <strong>entre mujeres,<\/strong> y afirm\u00e1ndose de esto encontrar respuestas al dolor y la rabia de haber nacido en un desorden simb\u00f3lico. De esta forma, nos invitan a conectarnos con las otras mujeres y tejer entre nosotras un nuevo orden en el que, como dir\u00eda la poeta Audre Lorde, podamos sentir y luego ser libres. En esta ocasi\u00f3n, situamos a Virginia Woolf dentro de esta convergencia, la insertamos en el feminismo radical de la diferencia por ser una autora que refleja e irradia libertad femenina; as\u00ed, Virginia se transforma en un hilo conductor entre las ideas de las mujeres del siglo XX y nosotras, las mujeres del siglo XXI.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Virginia Woolf enfatiz\u00f3 aspectos sumamente relevantes para el an\u00e1lisis feminista, desde el imaginario de nuestra libertad, el acceso a la educaci\u00f3n, y la extensi\u00f3n del reconocimiento a los logros femeninos, planteando nuevos sistemas que se diferenciar\u00e1n y desafiar\u00e1n el orden ya establecido por los hombres. Su sentido de la iron\u00eda la llev\u00f3 a ahondar en los pretextos de la sociedad de la posguerra, para as\u00ed mostrar c\u00f3mo las viejas suposiciones sostuvieron corrupciones ocultas y c\u00f3mo esas corrupciones eran perjudiciales para todos, y especialmente corrosivas para las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien hay t\u00f3picos altamente claves en sus textos y podr\u00edamos analizar en extenso a cada uno de los personajes de sus libros, no quiero que esto se convierta en una cr\u00edtica acad\u00e9mica. La academia, as\u00ed como tantas otras instituciones nos han dejado relegadas a un papel secundario, que en mi opini\u00f3n nunca nos ha pertenecido. Es por esto que no voy a analizar a Virginia Woolf en relaci\u00f3n al paisaje urbano de sus obras, o describir en profundidad sus t\u00e9cnicas discursivas como el mon\u00f3logo interior o la corriente de la conciencia. Voy a analizar a Virginia Woolf como una mujer. Una mujer que sufr\u00eda, una mujer que sent\u00eda, una mujer que amaba y una mujer que escrib\u00eda. Voy a analizar a Virginia Woolf a partir de m\u00ed misma y de c\u00f3mo se instaur\u00f3 en mi coraz\u00f3n desde la primera vez que tuve la suerte de leerla.<\/p>\n\n\n\n<p>Las feministas del pensamiento de la diferencia plantean la necesidad de crear un nuevo orden simb\u00f3lico, ya que en el actual no encontramos las palabras para definirnos a nosotras mismas. Con el pasar del tiempo me he dado cuenta de que muchas veces esas palabras no existen, sin embargo, cuando encuentras buenas amigas, nace una lengua com\u00fan; la que nos han renegado pero que a pesar de todo sigue ah\u00ed, en todas nosotras. Esto sent\u00ed la primera vez que le\u00ed a Virginia Woolf. Por primera vez en mucho tiempo sent\u00ed que alguien podr\u00eda contarme, no en muchas palabras, lo que yo sent\u00eda. Yo en ella le\u00ed sus complejidades, frustraciones y amores. Y, tambi\u00e9n, me refleje en sus dudas: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 los hombres beb\u00edan vino y las mujeres agua? \u00bfPor qu\u00e9 era un sexo tan pr\u00f3spero y el otro tan pobre? \u00bfQu\u00e9 efecto tiene la pobreza sobre la novela? \u00bfQu\u00e9 condiciones son necesarias a la creaci\u00f3n de obras de arte?\u201d Fueron algunas de sus preguntas en <em>Un Cuarto Propio<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Poco a poco me adentre en estas dudas, las dudas de una mujer del siglo XX en las que yo, una mujer del siglo XXI sent\u00eda y siento como m\u00edas. A pesar del siglo de distancia que nos separa, nuestras realidades no parec\u00edan diferir. La educaci\u00f3n para las mujeres es un ejemplo. En <em>Tres Guineas<\/em>, Woolf le responde a un distinguido abogado su opini\u00f3n sobre c\u00f3mo prevenir la guerra. Su respuesta es hilarante y se remonta a las guineas, una moneda de oro -de alt\u00edsimo valor- destinada como medio de pago a los profesionales del Reino Unido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el siglo XX, s\u00f3lo las hijas de los hombres educados ten\u00edan acceso a la educaci\u00f3n. Y por educaci\u00f3n, nos referimos \u00fanicamente al hecho de estudiar lat\u00edn. Las oportunidades eran escasas puesto que los hijos de los hombres educados eran la prioridad y los fondos familiares eran destinados a enviar a los varones a la universidad.&nbsp; Esta es una de las razones por las que Woolf decide destinar una guinea a la construcci\u00f3n de una universidad para mujeres, un lugar que pueda comprender las necesidades y especialidades, un lugar que tenga como objetivo \u201cno segregar ni especializar, sino combinar\u201d, quitando valor a los s\u00edmbolos masculinos por los que se hab\u00eda caracterizado la \u00e9poca. Entre un realismo oscuro y las ganas de un cambio, <em>Tres Guineas<\/em> no establece pasos a seguir, o una lista de libros por leer, sin embargo, Woolf s\u00ed le pide a las mujeres que \u201cpractiquen la profesi\u00f3n de leer y escribir por el inter\u00e9s cultural y la libertad intelectual\u201d. De acuerdo con la ensayista Anne Fernald, Woolf, define esta \u00faltima frase como \u201cel derecho de decir o escribir lo que piensas en tus propias palabras, y en tu propia forma\u201d. Hecho que las feministas de la diferencia plantear\u00edan como un llamado a hablar a partir de s\u00ed mismas. M\u00e1s adelante, Woolf establece las caracter\u00edsticas que diferenciar\u00eda esta universidad de una universidad para hombres, siendo el motivo principal que \u201cesta deber\u00eda explorar las formas en las que la mente y el cuerpo pueden estar hechas para cooperar; descubrir que nuevas combinaciones hacen totalidades en la vida humana\u201d haciendo hincapi\u00e9 en no vender sus intelectualidades, como por siglos hab\u00edan hecho los hombres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, han pasado m\u00e1s de 60 a\u00f1os de esta cita y a\u00fan no podemos afirmar esta realidad. En la actualidad, nuestra prioridad es mantenernos con vida, ya que nuestra existencia ha sido olvidada por los gobiernos y pareciera que cada d\u00eda que pasa m\u00e1s de nosotras mueren. Esta sociedad enferma no nos libra, ni en nuestros espacios educativos, de la exposici\u00f3n bestial al acoso, a la humillaci\u00f3n y a la violencia. Virginia Woolf entend\u00eda esta realidad y comprend\u00eda la diferencia sexual que significa estar en un cuerpo sexuado mujer, as\u00ed, en <em>Tres Guineas<\/em> afirm\u00f3: \u201cSi los hombres de su profesi\u00f3n se unieran en una solicitud y dijeran \u201cSi no se concede, dejaremos de trabajar\u201d, las leyes de Inglaterra cesar\u00edan en ser administradas. Si las mujeres de su profesi\u00f3n dijeran lo mismo, no har\u00eda la diferencia en las leyes de Inglaterra, de ninguna forma\u201d. Porque nacer mujer no es ni remotamente parecido a nacer hombre, y porque nuestras experiencias en las universidades se fundamentan en espacios hostiles, en donde nuestra existencia duele. Una de las grandes exponentes del feminismo estadounidense, la escritora y poeta Adrienne Rich dijo en 1979 \u201cNo hay, y digo esto con tristeza, ning\u00fan colegio universitario femenino que proporcione a las mujeres j\u00f3venes la educaci\u00f3n que necesitan para sobrevivir como personas completas en un mundo que niega la totalidad a las mujeres\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras m\u00e1s le\u00eda me daba cuenta de lo dif\u00edcil que era formar una identidad propia, ya que todo lo que me ense\u00f1aron de m\u00ed y de las otras mujeres fue, primeramente, dicho por un hombre. Me atrever\u00eda a decir que nuestras personalidades son moldeadas por el sistema patriarcal, que cada vez que crecemos van agregando cualidades a nuestras personas, y tambi\u00e9n, defectos; que seguimos una l\u00f3gica que no es a la que verdaderamente pertenecemos, que son mentiras para que nos odiemos, a nosotras y entre nosotras. Y todo parte en el simple hecho de no tener referentes femeninos en las bibliotecas, en los planes curriculares y en los hogares. Claramente, este hecho alarmante no es una coincidencia, puesto que la sociedad patriarcal se encarg\u00f3 de una manera brutal en borrarnos del mapa y, en construir a su imagen el ideario de ser mujer. Woolf nos pregunta en <em>Un Cuarto Propio<\/em>&nbsp;\u201c\u00bfTienes alguna noci\u00f3n de cu\u00e1ntos libros se escriben al a\u00f1o sobre las mujeres? \u00bfTienes alguna noci\u00f3n de cu\u00e1ntos est\u00e1n escritos por hombres? \u00bfTe das cuenta de que eres quiz\u00e1s el animal m\u00e1s discutido del universo?\u201d En <em>Tres Guineas<\/em>, vuelve a explicitar c\u00f3mo a lo largo de la historia las mujeres, en especial las hijas de hombres educados eran invisibilizadas por la sociedad, omitiendo la identidad literaria creada por las mujeres de la \u00e9poca: \u201cTodas esas memorias tienen una caracter\u00edstica en com\u00fan, todas sus p\u00e1ginas est\u00e1n salpicadas con los nombres de los grandes l\u00edderes pol\u00edticos -Pitt, Fox Burke, Sheridan, Peel, Canning, Palmerston, Disraeli, Gladstone-, pero el lector no encontrar\u00e1 en lo alto de la escalinata recibiendo a los invitados, ni en las m\u00e1s recogidas estancias de la casa, a una sola hija de un hombre con educaci\u00f3n. Quiz\u00e1 no tuviera el suficiente encanto, ingenio, rango o vestuario. Sea cual fuere la raz\u00f3n, lo cierto es que usted volver\u00e1 p\u00e1gina tras p\u00e1gina, leer\u00e1 volumen tras volumen y, pese a que encontrar\u00e1 los nombres de los hermanos y maridos, no hallar\u00e1 los nombres de Jane Austen, Charlotte Bronte o George Eliot.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis social hecho por Woolf, con extrema claridad, demuestra que tanto la falta identitaria como el bajo acceso a la educaci\u00f3n para las mujeres, son productos de la violencia ejercida por la sociedad machista, y recalca c\u00f3mo las mujeres se desmarcan de esta violencia. En <em>Tres Guineas<\/em>, vuelve a responderle al abogado, la cito: \u201cSencillamente, contesta usted, que nosotras, las hijas de los hombres con educaci\u00f3n, nos encontramos entre la espada y la pared. A nuestra espalda, tenemos el sistema patriarcal; el hogar, con su inanidad, su inmoralidad, su hipocres\u00eda, su servilismo. Ante nosotras, tenemos el mundo de la vida p\u00fablica, el sistema profesional, con su car\u00e1cter absorbente, sus celos, su competitividad, su codicia. El primero nos encierra como esclavas en un har\u00e9n; el segundo nos obliga a dar vueltas y vueltas, como la oruga, con la cabeza junto a la cola, alrededor del moral, del sagrado \u00e1rbol de la propiedad. Es una alternativa en la que tenemos que escoger entre dos males.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Para terminar, quiero finalizar no con mis palabras, sino con las palabras de la mujer que me ha dado la inspiraci\u00f3n y la fuerza necesaria para exponer el d\u00eda de hoy. En <em>Un Cuarto propio<\/em>, Virginia Woolf comenta la existencia de la hermana de Shakespeare, y c\u00f3mo su vida fue omitida debido a su joven muerte. Sobre esto escribi\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAhora bien, yo creo que esta poetisa que jam\u00e1s escribi\u00f3 una palabra y se halla enterrada en esta encrucijada vive todav\u00eda. Vive en vosotras y en m\u00ed, y en muchas otras mujeres que no est\u00e1n aqu\u00ed esta noche porque est\u00e1n lavando los platos y poniendo a los ni\u00f1os en la cama. Pero vive; porque los grandes poetas no mueren; son presencias continuas; s\u00f3lo necesitan la oportunidad de andar entre nosotros hechos carne. Esta oportunidad, creo yo, pronto tendr\u00e9is el poder de ofrec\u00e9rsela a esta poetisa. Porque yo creo que si vivimos aproximadamente otro siglo y si cada una de nosotras tiene quinientas libras al a\u00f1o y una habitaci\u00f3n propia; si nos hemos acostumbrado a la libertad y tenemos el valor de escribir exactamente lo que pensamos; si nos evadimos un poco de la sala de estar com\u00fan y vemos a los seres humanos no siempre desde el punto de vista de su relaci\u00f3n entre ellos, sino de su relaci\u00f3n con la realidad; si adem\u00e1s vemos el cielo, y los \u00e1rboles, o lo que sea, en s\u00ed mismos; si tratamos de ver m\u00e1s all\u00e1 del coco de Milton, porque ning\u00fan humano deber\u00eda limitar su visi\u00f3n; si nos enfrentamos con el hecho, porque es un hecho, de que no tenemos ning\u00fan brazo al que aferrarnos, sino que estamos solas, y de que estamos relacionadas con el mundo de la realidad y no s\u00f3lo con el mundo de los hombres y las mujeres, entonces, llegar\u00e1 la oportunidad y la poetisa muerta que fue la hermana de Shakespeare recobrar\u00e1 el cuerpo del que tan a menudo se ha despojado. Extrayendo su vida de las vidas de las desconocidas que fueron sus antepasadas, como su hermano hizo antes que ella, nacer\u00e1. En cuanto a que venga si nosotras no nos preparamos, no nos esforzamos, si no estamos decididas a que, cuando haya vuelto a nacer, pueda vivir y escribir su poes\u00eda, esto no lo podemos esperar, porque es imposible. Pero yo sostengo que vendr\u00e1 si trabajamos por ella, y que hacer este trabajo, aun en la pobreza y la oscuridad, merece la pena.\u201d Por recuperar a la poetisa, a la creadora, a la mujer sin condiciones, y por descubrir el sentido libre de ser mujer. Gracias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fernald, Anne. <em>Virginia Woolf. Feminism and the reader. <\/em>2006.<\/p>\n\n\n\n<p>Woolf, Virginia.&nbsp;<em>Un Cuarto Propio<\/em>. 1929.<\/p>\n\n\n\n<p>Woolf, Virginia.&nbsp;<em>Tres Guineas<\/em>. 1938.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario Escrib\u00ed este texto para el primer evento p\u00fablico realizado por Feministas L\u00facidas, el que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3510,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[62],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3195"}],"collection":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3195"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3195\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3280,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3195\/revisions\/3280"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3510"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3195"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3195"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3195"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}