{"id":3125,"date":"2020-11-28T23:08:50","date_gmt":"2020-11-28T23:08:50","guid":{"rendered":"https:\/\/feministaslucidas.org\/?p=3125"},"modified":"2020-11-28T23:09:14","modified_gmt":"2020-11-28T23:09:14","slug":"el-feminismo-radical-y-la-extranjeria-de-las-mujeres-andrea-franulic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/2020\/11\/28\/el-feminismo-radical-y-la-extranjeria-de-las-mujeres-andrea-franulic\/","title":{"rendered":"El feminismo radical y la extranjer\u00eda de las mujeres, Andrea Franulic"},"content":{"rendered":"\n<p>El feminismo radical de la diferencia es una corriente que forma parte del pensamiento y la acci\u00f3n <em>libres<\/em> de las mujeres a lo largo de los siglos. En muchos momentos de la historia, se ha preservado de forma subterr\u00e1nea para sobrevivir, porque el r\u00e9gimen patriarcal se ha esmerado, con la crueldad que lo caracteriza, en borrarlo, tergiversarlo, fragmentarlo y absorberlo, pues siente amenazados los pilares de su civilizaci\u00f3n. Y con toda raz\u00f3n tiemblan, porque cuando las mujeres establecemos v\u00ednculos pol\u00edticos, creativos, libres y confiados entre nosotras, v\u00ednculos lesbianos, alg\u00fan pilar de la cultura del Hombre se agrieta, o derechamente se desmorona.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto de este foro, apenas puedo abarcar una peque\u00f1a parte de esta corriente en mi intento por definirla. Cada una despu\u00e9s de esto, y si logro provocar el inter\u00e9s suficiente, sentir\u00e1 la necesidad de profundizar y descubrir a las pensadoras radicales, a nuestras antecesoras y contempor\u00e1neas. Y por supuesto que hay mucho que descubrir y profundizar, he dicho que se trata de un pensamiento secular. Por hoy, nos fiaremos de unas predecesoras radicales, relativamente pr\u00f3ximas en el tiempo: las pensadoras de los a\u00f1os sesenta \/ setenta; tergiversadas sus ideas, hasta el d\u00eda de hoy, por l\u00facidas y visionarias. A partir de su obra escrita, que comprenderla ha sido parte del trabajo que hemos venido realizando en <em>feministas l\u00facidas<\/em> (2), selecciono una de las conceptualizaciones brillantes e imprescindibles para no perder la pista. Me refiero a la experiencia com\u00fan de las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es una idea poderosa por varias razones. Implica identificarse con las mujeres y esto es dif\u00edcil en una civilizaci\u00f3n patriarcal donde el mandato consiste en que las mujeres debemos identificarnos con los hombres, quienes se auto-asignaron lo humano por excelencia. Es dif\u00edcil lograr esta identificaci\u00f3n con las mujeres en una civilizaci\u00f3n mis\u00f3gina que nos define, seg\u00fan Kate Millet, como seres de una \u201cinteligencia inferior, una marcada complacencia instintiva o sensual, una naturaleza emocional primitiva o infantil (\u2026) una insidiosa propensi\u00f3n al enga\u00f1o y a la ocultaci\u00f3n de los sentimientos\u201d. Sin duda, las mujeres querr\u00edan diferenciarse del colectivo de las mujeres, no querr\u00edan sentirse \u201cigual a todas\u201d. Shulamith Firestone dice que el peor insulto para una mujer es decirle que es \u201ccomo todas\u201d. Asimismo, \u201cla mujer especial\u201d se enorgullece de no ser igual a las dem\u00e1s, y ese orgullo es legitimado por el reconocimiento de su inteligencia por parte de un var\u00f3n. As\u00ed opera la misoginia entre mujeres: estratagema patriarcal para mantenernos apartadas, aisladas y divididas, ignorantes de nosotras mismas y de nuestra historia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 consiste la experiencia com\u00fan? \u00bfQu\u00e9 engloba? Tendr\u00edamos, al menos, que re-pensar este concepto. Las mujeres nacemos en una civilizaci\u00f3n mis\u00f3gina y patriarcal, esta es una realidad para todas. El hecho fundante del dominio consiste en negar la diferencia sexual de las mujeres: diferencia primaria con la que somos arrojadas al mundo concreto. Esto sucede en el r\u00e9gimen del uno, lo llaman as\u00ed, al r\u00e9gimen patriarcal, las italianas de la diferencia. Esto quiere decir que los hombres nos han definido a su medida (en esto consiste la negaci\u00f3n), haciendo desaparecer la diferencia como principio existencial, y el producto es lo que llamamos la feminidad patriarcal. El modelo del <em>eterno femenino<\/em> est\u00e1 formulado a partir de la experiencia de un cuerpo sexuado que nos es absolutamente ajeno\u2026 imaginemos el resultado. Nosotras no nos hemos erigido en la medida de todas las cosas, representantes del g\u00e9nero humano, y definido a ellos; al contrario, estamos hartas, asqueadas de cualquier acto de prepotencia, pues sabemos en lo que acaba el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando no contamos con historia propia, porque silencian nuestras genealog\u00edas y al mismo tiempo entorpecen su b\u00fasqueda por parte nuestra, cuando nuestra existencia hist\u00f3rica se borra, entonces las mujeres quedamos a la deriva, vagamos confundidas en un desorden simb\u00f3lico, en una cuerda floja, donde si nos caemos hacia un lado, caemos de bruces en la feminidad patriarcal; y si nos resbalamos hacia el otro, aterrizamos en lo humano. La p\u00e9rdida de sentido es la misma en los dos casos, pues recordemos que lo humano, en la cultura o civilizaci\u00f3n hegem\u00f3nica, es igual a Hombre. E imitar a los hombres ha acarreado experiencias tristes para nuestras vidas. Pero tambi\u00e9n podemos considerar la feminidad patriarcal como una imitaci\u00f3n de los hombres, puesto que se trata de un invento masculino. Nos atrapa el c\u00edrculo vicioso. Luego todas las otras divisiones socioculturales, fundamentadas en el dominio material y simb\u00f3lico, y en la l\u00f3gica y las operaciones del pensamiento androc\u00e9ntrico, se supeditan a este acto pol\u00edtico fundacional, basal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las divisiones de clase social, raza, edad u otras, todas, lo que hacen es reforzar una y mil veces, con un sinf\u00edn de experiencias dolorosas, el dominio de una cultura que se cimienta en el desequilibrio fundante de que la mitad de la humanidad ha sido definida por la otra mitad. Las mujeres negras, las mujeres trabajadoras, las mujeres universitarias, las campesinas, las intelectuales, las guerrilleras, todas, <em>a partir de s\u00ed<\/em>, con experiencias unas m\u00e1s dolorosas y terribles que otras, pero tambi\u00e9n, con libertades y confianzas que unas pueden transmitir a otras, nos podr\u00edamos unir en el enriquecimiento de un proyecto de mundo, que eche por tierra los pilares en los que se sustenta el r\u00e9gimen del dominio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Virginia Woolf dice: \u201ccomo mujer no tengo pa\u00eds, mi pa\u00eds es el mundo entero\u201d. Las mujeres estamos al margen de todas las clasificaciones patriarcales. Las clases sociales de los hombres nos han dividido entre nosotras, as\u00ed como sus luchas pol\u00edticas para abolirlas. El mito de que la revoluci\u00f3n socialista liberar\u00e1 nuestras vidas como mujeres perdi\u00f3 poder simb\u00f3lico hace mucho tiempo; el feminismo radical desencaden\u00f3 dicha p\u00e9rdida. La divisi\u00f3n del trabajo primigenia que cruza la especie humana es la divisi\u00f3n sexual. Sabemos que el socialismo, o cualquier ideolog\u00eda libertaria, solo prolonga nuestra posici\u00f3n de inferioridad en la cultura. La obrera y la burguesa tienen las mismas posibilidades de sufrir el destino de ser subordinadas dentro de la familia patriarcal, y tambi\u00e9n, y esto tiene un fuerte poder, ambas pueden terminar sus vidas sin historia propia conocida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La ausencia de referentes para nosotras es abismal. \u00bfQu\u00e9 mujeres conocemos que nos puedan guiar en la definici\u00f3n de nuestras vidas?, \u00bfqu\u00e9 mujeres l\u00facidas, librepensadoras, valientes? Sin duda, conocemos m\u00e1s de alguna, con cuerpo presente, o a trav\u00e9s de la escritura. Cu\u00e1ntas son, y c\u00f3mo se relacionan unas con otras para hilar un pensamiento, una teor\u00eda, una corriente, un movimiento, por dar algunos ejemplos. Lo que hay es una ignorancia impuesta, un manto que cubre todo aquello que es vital para la vida de cada mujer: su cuerpo, su historia, sus relaciones con otras mujeres y con el resto de las especies. En cambio, los arquetipos, los estereotipos y los estigmas de la feminidad patriarcal se refuerzan d\u00eda a d\u00eda en la familia, la escuela, la universidad\u2026 por nombrar algunas instituciones. \u00bfQu\u00e9 sabemos de las feministas que han aportado para que nuestras vidas sean mejores, d\u00f3nde est\u00e1n, o d\u00f3nde las encontramos?, \u00bflas conocemos? En esta misma sala, qui\u00e9n podr\u00eda nombr\u00e1rmelas y, adem\u00e1s, decirme, \u00bfqu\u00e9 contribuciones a nuestras vidas como mujeres han hecho? Pero estoy segura de que muchas conocemos a Marx o a Foucault. Sin embargo, estos pensadores nos niegan, como muchos de los pensadores del patriarcado, que son mis\u00f3ginos, aunque aparenten, algunos, un paternalismo \u201cprogre\u201d. Doy este ejemplo para hacer el contraste entre lo que sabemos y lo que ignoramos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres valientes, que reconocemos en la Historia (y digo \u201cvalientes\u201d no en el sentido de lo heroico patriarcal), no han cambiado el rumbo de la humanidad y el planeta en \u201cun estallido de rabia solitario e individual\u201d (Adrienne Rich). Cuando comenzamos a mirar bien, descubrimos que las mujeres siempre han estado vinculadas a sus contempor\u00e1neas y a sus antepasadas, y que de estas relaciones han sacado la fuerza para actuar, as\u00ed como para protegerse y resistir. Muchas veces de a dos, o en peque\u00f1os grupos. Tenemos genealog\u00eda, un camino trazado con firmeza para encontrar respuestas a nuestras b\u00fasquedas, para proyectar otro mundo sin ning\u00fan tipo de dominaci\u00f3n. Esta genealog\u00eda ha sido silenciada. En esta genealog\u00eda que, para m\u00ed, es el feminismo radical de la diferencia, encontramos las palabras que necesitamos para nombrar aquello que nos cuesta definir, porque si solo tenemos a mano, y muchas veces es as\u00ed, las palabras del amo, la lengua androc\u00e9ntrica, quedamos mudas para nombrar las experiencias propias, los sentimientos y pensamientos. Y sin palabras propias, quedamos subsumidas en un desorden simb\u00f3lico que nos deja vulnerables durante el desarrollo de nuestras vidas. Para que este designio realmente se efect\u00fae y se perpetre, se encarga, esmeradamente, cada una de las instituciones c\u00f3mplices de la civilizaci\u00f3n, en especial, la familia, la heterosexualidad obligatoria, la maternidad obligatoria, el modelo sexual genitalista y la estructura del amor\/dominio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSeguiremos participando de la gran derrota del Hombre, se pregunta Carla Lonzi? Dejemos que se autodestruya y guardemos algunos vestigios para un museo de lo que fue su cultura anti-todo-lo-vivo, el patriarcado que alguna vez existi\u00f3. La potencia de nuestra experiencia com\u00fan es que somos extranjeras de esta cultura androc\u00e9ntrica, y esto lo afirman casi todas las pensadoras radicales de la diferencia, en el sentido de que no somos las responsables de haber creado una civilizaci\u00f3n cuya historia es un continuo de crueldades y barbaridades, donde todas las especies corren peligro, la humanidad entera corre peligro. Hemos sido colaboradoras involuntarias, algunas (muchas) han sido y son colaboracionistas, pero el protagonismo en la creaci\u00f3n de una sociedad violenta y peligrosa se lo llevan representantes del colectivo masculino, los que durante siglos han estado en los centros de poder, en los centros de producci\u00f3n de cultura, legitimando las matanzas, justificando las exclusiones mediante la ciencia, utilizando a los animales, ni\u00f1os, ni\u00f1as y mujeres para experimentar con sus cuerpos. La civilizaci\u00f3n de la tortura ha estado, principalmente, en manos masculinas. Somos extranjeras, y no me siento culpable de la masacre en este mundo, que lo ha llevado al borde de su extinci\u00f3n. De esta extranjer\u00eda, y esto es lo m\u00e1s importante y hace que lo anterior cobre sentido, surge la potencia de crear otra cultura, un orden simb\u00f3lico, donde la propuesta, al nacer, sea el placer de la vida, la libertad, la confianza, y no la sobrevivencia, la enajenaci\u00f3n y la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta rebeli\u00f3n moral interna en cada mujer, como dice Mary Daly, esta toma de conciencia radical, nos permite experimentar la libertad en el aqu\u00ed y el ahora, al dejar al descubierto la gran mentira del Hombre, esto es, que existe un ser universal que nos incluye a todos y a todas, y nos iguala. No hay tal universalidad, no hay tal neutralidad, no hay tal objetividad. La inclusi\u00f3n es una mentira peligrosa. Queremos una cultura donde cada quien se auto-defina y defina el sentido de la vida que quiera darse. Las mujeres necesitamos darles libremente sentido a nuestras existencias, nuestra tarea es simb\u00f3lica, implica la re-significaci\u00f3n de todas nuestras experiencias corporales y sociales, y reparar urgentemente el v\u00ednculo roto entre nosotras, primariamente con la madre, y luego con las dem\u00e1s, porque este quiebre original lo encarnamos todas. El patriarcado lo necesita para hacer perdurar su civilizaci\u00f3n de la muerte:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Antes fuimos camaradas Pero ahora os doy \u00f3rdenes Porque soy un var\u00f3n Y en mi mano est\u00e1 el cuchillo Y os opero Vuestro cl\u00edtoris, tan celosamente guardado, Os lo arrancar\u00e9 y tirar\u00e9 por tierra Porque hoy soy un var\u00f3n&#8230;<\/em> (Canto de iniciaci\u00f3n de las viejas que practican la escisi\u00f3n del cl\u00edtoris a las muchachas en \u00c1frica, en Carla Lonzi).<\/p>\n\n\n\n<p>Solo cuando la diferencia primaria se revela, es decir, las mujeres reaccionamos ante la unilateralidad que ha empobrecido nuestras vidas, y recuperamos nuestros cuerpos para nosotras mismas, y nos encontramos cara a cara con nuestras genealog\u00edas, entonces en ese momento tambi\u00e9n abandonamos la imitaci\u00f3n burda de los hombres, la que, como dice Shulamith Firestone, solo ha tra\u00eddo pobreza y superficialidad a nuestras vidas, refiri\u00e9ndose sobre todo a la figura de la mujer moderna y emancipada; por ejemplo, imitarlos en la ciencia, la sexualidad o la pol\u00edtica, imitarlos en sus espacios y maneras que ya sabemos derrotadas, en lugar de re\u00edrnos, como Virginia Woolf, del culto a sus lealtades irreales, de su sinsentido: la patria, la bandera, los grados, el equipo de f\u00fatbol.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nos merecemos otra cosa, comencemos por buscar en las palabras de nuestras antepasadas y contempor\u00e1neas las pistas, y no nos hagamos c\u00f3mplices de fomentar la ignorancia patriarcal, que siempre se las arreglar\u00e1 para naturalizar nuestra inferiorizaci\u00f3n. Nuestras fuerzas creadoras y pensantes debemos retornarlas hacia nosotras, y debemos cuidarlas. No las desperdiciemos en luchas ajenas: dejemos de parchar sus crisis, salvar sus espacios fracasados, demandarles derechos y legitimaciones, empoder\u00e1ndolos en su mirada estrecha sobre la vida. El feminismo radical de la diferencia es una propuesta completa de mundo, que toca en sus an\u00e1lisis lo que las ideolog\u00edas masculinas han dejado intocado, incluso las m\u00e1s progresistas o libertarias; y toca m\u00e1s all\u00e1. Este feminismo no necesita complementos ideol\u00f3gicos intrusos. Tampoco es teor\u00eda de g\u00e9nero. Para m\u00ed y para muchas, es el recorrido del pensamiento y la acci\u00f3n libres de las mujeres a lo largo de los siglos. Las invito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>(1) Le\u00ed este texto en el Foro \u201cCorrientes del feminismo\u201d (26 de septiembre de 2016), organizado por Secretar\u00eda de Sexualidades y G\u00e9nero FECH (Federaci\u00f3n Estudiantes Universidad de Chile).<\/p>\n\n\n\n<p>(2) Las autoras que inundan estas p\u00e1ginas son las siguientes: Adrienne Rich, Virginia Woolf, Kate Millet, Shulamith Firestone, Audre Lorde, Mary Daly, Carol Hanish, Carla Lonzi, Rivolta Femminile, Sheyla Jeffreys, las C\u00f3mplices (aut\u00f3nomas) chilenas y latinoamericanas, Margarita Pisano, Mar\u00eda Milagros Rivera, las Mujeres de la Librer\u00eda de Mil\u00e1n\u2026 y nosotras, las feministas l\u00facidas del siglo XXI.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El feminismo radical de la diferencia es una corriente que forma parte del pensamiento y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2614,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[62],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3125"}],"collection":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3125"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3125\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3126,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3125\/revisions\/3126"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2614"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/feministaslucidas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}